Los hombres fuertes del entramado de empresas de Pablo Toviggino


En el entramado de sociedades que se le atribuyen a Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se repiten patrones, modus operandi, pero sobre todo, nombres. Estas personas tienen en común su cercanía a la casa madre del fútbol argentino y, principalmente, a Toviggino.
El monotributista Luciano Nicolás Pantano (32), oriundo de San Justo y su madre, Ana Lucía Conte, son los dueños de la mansión de Villa Rosa, en Pilar, a través de la empresa “Real Central SRL”. La Justicia los investiga por considerarlos presuntos testaferros de Toviggino, mano derecha del presidente de la institución Caudio Fabián “Chiqui” Tapia.
Pantano fue tesorero y secretario general de Almirante Brown, club que compite en la Primera Nacional. Además, fue presidente de la Asociación Argentina de Futsal afiliada a la AFA y conocida su cercanía con el presidente del club, Maximiliano Levy, quien también es Prosecretario Ejecutivo de AFA y muy cercano a Toviggino.
A Conte, jubilada y trabajadora autónoma, sin antecedentes de ingresos relevantes, quien incluso durante la pandemia cobró el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) otorgado por el Estado y a Luciano hay que sumarle a Diego Fabián Pantano, otro hijo de la socia mayoritaria de “Real Central SRL”. La Justicia lo investiga como otro posible testaferro, tras conocerse que era el responsable del helipuerto de la mansión.
La propiedad de Villa Rosa, Pilar, perteneció previamente a “Malte SRL”, una empresa que declaró dedicarse al comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas y que fue creada el 4 de octubre de 2016, por Gabriel Gorosito y Juan Carlos Figueroa, ambos señalados como hombres de estrecho vínculo con Toviggino.
Malte SRL pasó de mano en mano. Casi todos los años tuvo cambios en su composición accinaria y a personas cercanas a la AFA, como Juan Pablo Beacon, abogado, quien fue presidente de la Federación de Fútbol Patagónica, ex Director General Ejecutivo de la AFA y expresidente Ejecutivo del Consejo Federal, pero siempre bajo las ordenes de Toviggino. Probablemente, Beacon sea quien más secretos conoce de Toviggino. Además, Beacon asumió como administrador suplente de “Wicca SAS” tras la renuncia de María Florencia Sartirana, en 2020.
Otro es Mauro Javier Paz, exdirector de la liga femenina de la AFA, quien hace pocos días cedió la totalidad de sus cuotas sociales en “Malte SRL” a favor de “Soma SRL” -de esta manera, perdió toda participación en la empresa-. Paz aparece sistematicamnete, una y otra vez, en cesiones de acciones, en varias empresas. En la mamushka de nombres también hay apellidos muy cercanos a los negocios del dirigente de Central Córdoba, de Santiago del Estero.
Durante allanamientos ordenados por la Justicia, se detectó que en la propiedad de “Real Central SRL”, vinculada a Luciano y Diego Pantano y Conte, había 54 vehículos y 7 motos, entre otros; En algunos casos, se encontraon cédulas azules a nombre de la mujer y del hijo de Toviggino. Asimismo, varios vehículos aparecen vinculados a Carlos Bruno Seguel.
Seguel y Beacon fueron dueños de “Blue Publicidad SRL”, empresa que firmó un convenio con la AFA, para desarrollar la “Tienda Oficial ‘On Line’ de la Asociación del Fútbol Argentino y la fabricación de Productos de la AFA”. El acuerdo tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. Tras el acuedo fue cedida y cambió su nombre a “Studio23 SRL”. Más coincidencias. Beacon y Seguel controlaban “Malte SRL” cuando la empresa se adjudicó las obras para la implementación del VAR, por USD 550 mil, el 31 de marzo de 2022.
Seguel es Secretario General del ignoto Lorianne FC, fundado en San Isidro, en 2018, que solicitó su afiliación directa a la AFA, en 2021. El club es presidido por Mauro Javier Paz, ex director de la liga femenina de la AFA y quien solicitó la afiliación. Actualmente, el Lorianne FC puede votar y elegir autoridades en la AFA, en las mismas condiciones que cualquier club de Primera División.
Todos los nombres conducen a Toviggino. Para muchos, es cuestión d etiempo para que se terminen de atar los cabos sueltos. Los involucrados esperan que el tiempo camine con pies de plomo y todo pase.
Fuente: www.clarin.com



