Los chicos crecen: la nueva generación de apellidos históricos en el fútbol argentino :: Olé

Los pibes. La sangre nueva. Herederos. O simplemente “el hijo de”. Chicos que dieron el salto a primera con una mochila particular: la de ser hijo de un padre futbolista. En este Torneo Apertura, partido a partido, se puede ver a varios de esos jugadores, algunos que ya se destacan y son figuras, otros, están dando sus primeros pasos y buscan ganarse un lugar.

A continuación, un repaso de aquellos “pichones” que están volando (o quieren empezar a volar) en el fútbol argentino.

Ignacio Russo

El hijo de Miguelo vive uno de los mejores momentos desde que arrancó como futbolista profesional en Rosario Central, donde hizo el proceso de inferiores. Pasó a préstamo por Chacarita, Patronato e Instituto, hasta su llegada a Tigre. En el Matador, encontró su mejor versión. 42 partidos, 12 goles y seis asistencias es su registro en el club, que realizó un esfuerzo económico y adquirió el 50% de su pase en una cifra cercana a los 500mil dólares.

Lamentablemente, el fallecimiento de su papá se dio cuando él comenzó a destacarse como goleador. Pero, en otras de las tantas historias que deja el fútbol, jugó luego de la muerte de Miguel y convirtió ante Newell’s. Lo festejó mostrando un tatuaje con una de la frase histórica del DT multicampeón.

El festejo de Ignacio Russo mostrando el tatoo que se hizo con la frase Miguel @catigreoficialEl festejo de Ignacio Russo mostrando el tatoo que se hizo con la frase Miguel @catigreoficial

Nicolás Barros Schelotto

Con 19 años, el Heredero del Mellizo rápidamente irrumpió en la primera de Gimnasia, club donde su papá es ídolo absoluto. De la mano de Fernando Zaniratto, entrenador que lo tuvo en Reserva y lo hizo debutar, Nicolás se hizo cargo de la mitad de la cancha del Lobo. A partir de una pegada de zurda prodigiosa ya se destacó con un par de golazos en este torneo.

Su primer gol en primera fue olímpico ante Racing. Al Mellizo le preguntaron si alguna vez hizo un gol así y respondió fiel a su estilo: “No me acuerdo”, dijo con una risa pícara. Y luego opinó del tanto con una curiosa reflexión. “Fue un lindo gol, pero ¿sabés qué hizo la gente el lunes con el diario del domingo? Se limpió el cu**”.

Nicolás Barros Schelotto. (Foto: Juano Tesone)Nicolás Barros Schelotto. (Foto: Juano Tesone)

El gol olímpico de Nicolás Barros Schelotto con la camiseta de Gimnasia ante Racing cruzó del Bosque a Liniers y terminó en la zona mixta Vélez. (X: @tycsports)

Matías Gallardo

Luego de pasar por el equipo B del Atlanta United, el tercero de la dinastía del Muñeco llegó a Instituto de Córdoba en busca de sumar minutos en primera. Dejó atrás una lesión en el pie que lo tuvo a maltraer en la última parte del 2025 y en el arranque del torneo tuvo su bautismo goleador en un momento crítico de la Gloria. Ingresó y de cabeza le dio el empate 2-2 a su equipo ante Lanús.

Como no podía ser de otra manera, se formó como jugador en River, donde Marcelo es ídolo absoluto (hasta tiene una estatua). Llegó a jugar unos minutos en un amistoso de pretemporada con el Millonario, cuando Martín Demichelis era el entrenador. Hace un tiempo, su abuelo aseguró sobre él: “Es un genio y muy inteligente para jugar. Tiene todo del padre”.

Matías Gallardo en Instituto. (Prensa Instituto)Matías Gallardo en Instituto. (Prensa Instituto)

Rodrigo Insúa

El hijo de Rubén es uno de los referentes de Barracas Central con su padre como entrenador. Su juego tiene poco que ver con el de su viejo, ya que es lateral izquierdo (Rubén era volante ofensivo). Arrancó en Aldosivi, pasó por Chacarita y Riestra en el ascenso hasta este gran momento en el Guapo, donde lleva 107 partidos y 10 goles.

Rodrigo Insúa, el tres que mete goles como diez.Rodrigo Insúa, el tres que mete goles como diez.

Valentín Carboni

“Ya me superó, es un orgullo”, dijo Ezequiel Carboni hace un tiempo, cuando su hijo Valentín debutó en la Selección Argentina. Es que el zurdo, a pura gambeta y desequilibrio, emergió como una de las grandes promesas del Inter de Milán. Sin embargo, una dura lesión ligamentaria lo obligó a parar y desde entonces trabaja para regresar a su nivel. Ahora, en Racing, busca volver ganar confianza y ritmo.

Cuando apenas tenía 15 años, el Neroazzurro puso 300mil euros para sacarlo de Catania y le ofrecieron trabajo a Kely. Los Carboni son familias de futbolistas. Su padre, ex futbolista de Lanús, actualmente es entrenador de la Reserva de Talleres. Franco, que tuvo un paso por River, donde no llegó a debutar, está actualmente en Parma. Cristiano, de 15 años, se sumó a las inferiores de la T.

Valentin Carboni en Racing. (Prensa Racing)Valentin Carboni en Racing. (Prensa Racing)

Luca Klimowicz

Cordobés de 21 años, juega como delantero en Instituto. Tuvo un préstamo por el Imbabura de Ecuador. Es hijo de Javier Klimowicz, quien en Argentina jugó en la Gloria y después se destacó en el país extranjero, actualmente, trabaja en las formativas de Emelec. Lleva 24 partidos en primera y dos tantos.

El nombre resonante con el que se lo relaciona es el de Diego Klimowicz, el tío del joven atacante, quien también jugó en el elenco cordobés y Lanús. Gran parte de su carrera fue en el exterior, donde defendió los colores de Wolfsburgo, Borussia Dortmund y Bochum en Alemania; y de Rayo Vallecano y Valladolid en España. 423 partidos y 156 goles para el tío de este joven prometedor.

Luca Klimowicz con la camiseta de Instituto. (Instagram)Luca Klimowicz con la camiseta de Instituto. (Instagram)

Tomás Lavezzi

El hijo del Pocho nació en 2006, cuando su papá jugaba en San Lorenzo. Realizó la primer parte de inferiores en Rosario Central, club del cual toda la familia es hincha. En 2022 se unió a las formativas de Unión de Santa Fe y el año pasado hizo su debut en la Copa Sudamericana con el Tatengue. Luego de rescindir su contrato con el club santafesino, se unió a Barracas Central a mitad del 2025, donde aún no pudo sumar minutos en Primera.

Tomás, hijo del Pocho Lavezzi. (Instagram)Tomás, hijo del Pocho Lavezzi. (Instagram)

Bonus Track: Iván Tapia

¿El Chiqui Tapia fue jugador? La respuesta es sí. El actual presidente de la AFA jugó poco y en el ascenso, pero jugó. Vistió los colores de Dock Sud y claro, Barracas Central. Completó 15 partidos oficiales y gran parte de su trayectoria se dio en la Reserva de ambos clubes. No hay dudas que a Iván, uno de sus dos hijos, le fue mejor con la pelota.

Porque el actual jugador del Guapo es uno de los referentes del plantel. Además, supera los 200 partidos con la camiseta del club barraqueño en distintas categorías de ascenso y en primera. Por supuesto, integró el plantel que ascendió a la Liga Profesional. También tuvo un paso por San Lorenzo, pero llegó a jugar apenas seis encuentros.

Ivan Tapia, el capitán de Barracas. (Foto: Marcelo Carroll)Ivan Tapia, el capitán de Barracas. (Foto: Marcelo Carroll)

Fuente: www.ole.com.ar

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