Los 3 consejos de Enrique Rojas, psiquiatra, para evitar discusiones de pareja


El prestigioso psiquiatra español y catedrático emérito de la Universidad de Extremadura, Enrique Rojas, se convirtió en uno de los referentes más influyentes a la hora de hablar sobre salud emocional y relaciones de pareja.
Con décadas de experiencia clínica y docente, su estilo directo y profundamente humano sigue captando la atención de miles de seguidores, especialmente tras compartir sus reflexiones en redes sociales como TikTok.
En uno de sus vídeos, Rojas ofreció tres claves sencillas, pero esenciales, para construir una convivencia estable y evitar discusiones destructivas. Un decálogo emocional que invita a recuperar el sentido común, la serenidad y la categoría personal.
Rojas insistió en que muchas de las tensiones cotidianas podrían evitarse si aprendemos a gestionar nuestras emociones con madurez y a elegir nuestras batallas. “En las parejas que funcionan bien, se discute muy poco”, afirmó el psiquiatra.
Las parejas que funcionan bien discuten poco. Esto no implica evitar los conflictos a toda costa, sino no alimentar enfrentamientos que no llevan a nada. La comunicación efectiva y la empatía son más útiles que cualquier reproche.
Uno de los errores más frecuentes en las discusiones de pareja, según Rojas, es recurrir al archivo emocional de reproches. Esa “colección de agravios” debe permanecer, en sus palabras, “bajo llave”.
“La colección de reproches debe estar bajo llave. Y esto significa, el amor tiene un alto porcentaje de perdón. Hay un binomio que me encanta hablar de él: perdón y olvido. (…) perdón y olvido es un binomio sólido, compacto, consistente (…).”, destacó el profesional de la salud.
Perdonar de verdad implica también olvidar. No sirve aquello de “perdono, pero no olvido”. Para el psiquiatra, esa postura solo perpetúa el conflicto y bloquea el crecimiento de la relación.
Por último, Rojas invitó a practicar la perspectiva: darle a cada cosa la importancia que realmente tiene. En lugar de obsesionarnos con cada contratiempo, debemos aprender a mirar con las “luces altas” (NdE: las luces de los autos de largo alcance que dan máxima visibilidad) en nuestra vida personal.
“La mejor manera de valorar las cosas con cierto temple es la visión panorámica desde arriba. Es decir, relativizar las dificultades y problemas. Y eso se hace poniendo las luces altas en la vida personal”, aseguró el psiquiatra.
Este enfoque, más sereno y reflexivo, ayuda a reducir tensiones innecesarias y a valorar la relación con mayor gratitud y tolerancia.
Marc Mestres, La Vanguardia
Fuente: www.clarin.com



