Llantos, desahogo y más nervios por Manuel Adorni en la cima de la Casa Rosada

Horacio Marín se asustó. Pegó tal grito que llamó la atención de varios funcionarios que estaban cerca suyo en el Centro de Formación de Capital Humano, el viernes a la mañana, a la espera del discurso de Javier Milei.
—¿Por qué llorás? ¿Qué te pasó? —preguntó el CEO de YPF, apenas atendió su celular.
Las personas que escuchaban se acercaron, presurosas. Pensaron que tendrían que asistirlo.
—¿Por qué llorás? Decime —insistió Marín.
Del otro lado de la línea estaban dos de los abogados de YPF, Germán Fernández Lahore e Ignacio Zapiola. Ambos lloraban.
—Ganamos, Horacio, ¡Ganamos!
—¿Ganamos? ¿Qué ganamos?
—¿Ustedes me están jodiendo?
Horacio Marin, CEO de YPF.Foto: Fernando de la Orden
La llamada duró pocos minutos. Cuando cortó la comunicacón, Marín intentó pasar inadvertido y disimular la emoción, pero ya era tarde. Los funcionarios que se habían preocupado por él intuyeron que se venía una gran noticia. Marín no les dijo nada. Lo vieron correr hasta donde estaban los custodios de Javier Milei. El ingeniero pidió que lo dejaran pasar, que tenía algo urgente para decirle al Presidente. Los policías lo demoraron. No lo conocían y le flanqueaban su paso. Hasta que alguien lo reconoció, habilitó el pase y Marín se arrojó a los brazos de Milei.
La noticia voló. Los ministros se enteraron a través de su grupo de WhatsApp. María Ibarzábal, la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, les envió algunos consejos y recordó que una declaración en los medios podía ser peligrosa porque se podía incorporar al expediente estadounidense.
“¿Es verdad? Asegurémonos antes de decir algo”, se habían preguntado en el equipo de Ibarzábal, que responde a Santiago Caputo. Puertas para adentro, en el Gobierno habían estimado que el país tenía solo un quince por ciento de posibilidades de revertir de modo completo el fallo. Algunos funcionarios reaccionaron con gritos de felicidad, otros dejaron caer alguna lágrima y no faltaron insultos como catarsis.
Santiago Caputo y Javier Lanari, en la conferencia de prensa de Manuel Adorni.Hubo, también, una rápida pelea por el relato. Cristina tuiteó desde San José 1111 para decir que gracias a la decisión de expropiar la compañía por parte de su administración hoy la Argentina tiene superávit “de miles de millones de dólares en la balanza energética”. Axel Kicillof sostuvo que a Milei le costaría explicar por qué festeja que “los fondos buitres no hayan tenido razón”.
Milei lanzó improperios contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, primero, y, luego, trabajó con su equipo el texto y la puesta en escena de la cadena nacional. En el entorno presidencial decían que la decisión intervencionista del kirchnerismo derivó en años muy dramáticos y que hubo que modificar la estrategia judicial e insistir en un enfoque jurídico, político y diplomático que los gobiernos anteriores no tuvieron.
El fallo en favor de los destinos de YPF se convirtió en un cierre de semana inesperado para la Casa Rosada -que esperaba la resolución para mediados de año- tras otro pico de tensión por distintos escándalos que instalan las sospechas de corrupción en la primera plana del Gobierno, mientras crece la desconfianza por ciertas variables de la economía, como la inflación, que no se ajustan a los pronósticos que se hicieron hace solo tres meses, cuando se aprobó el Presupuesto.
El dictamen de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que revocó la sentencia de primera instancia del juicio por la expropiación de YPF y que le evita a la Argentina el pago de 16.100 millones de dólares (más intereses) fue vivido como un desahogo por la administración mileísta. “Nos devolvió el aire cuando solo veíamos nubarrones negros en el horizonte”, al decir de uno de los ministros más poderosos.
Javier Milei y Axel Kicillof volvieron a cruzarse, esta vez por el fallo que benefició a YPF:Hasta la determinación de la Cámara estadounidense, el Gobierno venía sumido en una crisis que eclipsaba la agenda y que le impedía cambiar el foco de la conversación pública. Desde hace más de dos semanas, cuando trascendió que Manuel Adorni aprovechó el viaje presidencial a Nueva York para subir a Bettina Angeletti, su esposa, en el Tango 01 todo pasaba por la situación del jefe de Gabinete. La Justicia ya lo investiga por los vuelos en jet privado a Punta del Este y por presunto enriquecimiento ilícito.
Milei necesitaba un golpe de efecto notable y lo tuvo. ¿Alcanza? ¿Cuánto dura? El primer mandatario, en medio de la euforia, volvió a expresarse en favor del jefe de los ministros, lo que vino a ratificar la debilidad con la que se mueve Adorni, quien, cuando alguien le escribe para preguntarle si necesita algo, responde: “Si, que si podés salgas a apoyarme públicamente”.
En los primeros días de la semana, por orden de Karina Milei, Adorni había recibido el apoyo de los ministros, que lo acompañarían el miércoles en la conferencia de prensa, en un hecho con pocos precedentes. Adorni habló rodeado de la tropa mayor del Ejecutivo y hasta asistieron Santiago Caputo y Martín Menem, que representan dos bandos opuestos. Ni el mismísimo kirchnerismo se animó a tanto en 2012 cuando Amado Boudou, que años más tarde sería condenado por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública, brindó una célebre conferencia de prensa para intentar defenderse de las acusaciones por adquirir ilegalmente la imprenta de billetes Ciccone Calcográfica a través de testaferros mientras era funcionario.
Son casos muy distintos, desde luego, pero ambos tienen una matriz común. La sospecha de personas que llegan a la función pública y que, al poco tiempo, dan un salto en su nivel de vida y en el patrimonio. Adorni se presentó ante los periodistas acreditados en Casa Rosada para aclarar dudas, pero su performance dejó muchas dudas, pese a que un equipo lo había ayudado a prepararse en los días previos. Lo enfrentaron a posibles preguntas y le sugirieron que exhibiera un tono firme, pero desprovisto de sarcasmo y burlas. Los nervios, acaso, le jugaron una mala pasada.
Vanesa Tossi, la empleada de Agustín Issin, el broker de los vuelos de Adorni.Foto: Federico Lopez Claro.
No pudo o no quiso explicar las inconsistencias entre lo que gana, su patrimonio previo a la política y las propiedades que ahora saltan a la vista, como la casa de fin de semana en el country Indio Cua, que el matrimonio adquirió en noviembre de 2024, o el departamento donde vive en la actualidad en Caballito, al que se mudó sin vender el de Parque Avellaneda. Tampoco brindó precisiones de su viaje en el último feriado de Carnaval a Punta del Este, aunque insistió que él y su familia pagaron el vuelo.
Ese mismo día, frente al juez Ariel Lijo, el broker Agustín Issin lo contradijo, y, veinticuatro horas más tarde, sostuvo lo mismo su secretaria, Vanesa Tossi. Ambos aseguraron que tanto el vuelo de ida como el de vuelta fueron abonados por Marcelo Granito, amigo de Adorni, que tiene contratos con la TV Pública. La Justicia sospecha de negociaciones incompatibles con la función pública. Una pregunta crucial comienza a instalarse entre los investigadores: ¿la relación Adorni-Grandio está únicamente vinculada a la amistad o puede tener ramificaciones comerciales?
La situación del funcionario que comanda los ministerios forma parte de la discusión cotidiana en círculos no contaminados por la política, algo que no ocurrió con el caso $Libra, por ejemplo. Eso provoca que no pocos miembros del Gabinete se pregunten hasta qué punto podrá sostenerse Adorni en el cargo sin afectar de modo contundente la imagen de Milei.
Además, una cosa es la defensa en X de los ministros, que lo hacen presionados por Karina, y otra lo que piensan -por lo menos algunos- de verdad. Hay preocupación por la escalada de las denuncias y por las versiones que llegan desde Comodoro Py. Se analizan nombres para un eventual reemplazo y algunos ya se sienten aludidos. Sandra Pettovello no tendría ganas de dejar Capital Humano. Diego Santilli dice que no está en sus planes, pero podría zambullirse de cabeza como trampolín para su máximo deseo: la gobernación de Buenos Aires. Circulan, de todos modos, otros nombres, algunos sorpresivos.
Adorni resiste con el aval de los hermanos Milei. Cuentan en la intimidad del poder que, antes de darle el último respaldo, al jefe de Gabinete lo convocaron a una reunión y le avisaron que harían una movida fuerte en su favor. “Pero antes queremos saber si puede surgir algo más”, lo consultaron. Dicen que Adorni respondió, un poco fatigado: “No, no hay más nada”.
Un sector del Gobierno observa, impávido, la estrategia de negar todo, siempre, y de acusar a los medios de operar en contra de Adorni. Muchos comienzan a sentirse incómodos y hasta tuvieron que cancelar las entrevistas que tenían pactadas en televisión. Es lógico. No podrían enfrentarse a preguntas simples.
Un periodista podría desacreditarlos. Apenas un periodista.
Fuente: www.clarin.com



