Le rompieron los dientes de un palazo y convirtió el gol de oro para ganar los Juegos Olímpicos de Invierno :: Olé

No hacía falta preguntarle a Jack Hughes, jugador de Estados Unidos en hockey sobre hielo, qué daba por ganar la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Invierno. Cuando hay acciones como las suyas, arriesgando el físico en pos de saborear la gloria, las palabras sobran: soportó un palazo en la cara, por el que perdió un diente, siguió yendo al frente y convirtió el gol de oro que consagró a su país después de 46 años.
En un partido especial para USA Hockey, que solo contaba con dos oros en su historia, el jugador de 24 años lo dejó todo para ganar. En el tercer período, con el duelo igualado 1-1, un stick demasiado elevado fue a parar a su rostro, dejándole la boca ensangrentada y un diente partido. Lejos de tirar la toalla, volvió al combate y fue uno de los jugadores que disputaron el 3 vs. 3 en el tiempo extra. En esa instancia, a poco de los penales, le sacó provechó a un contraataque veloz, la mandó a guardar y se llevó el oro.
“Miré el hielo y vi mis dientes. Pensé: ‘aquí vamos otra vez!'”, fue la reacción de Hughes, quien ya había perdido un diente en un compromiso de la NHL. Matt Boldy, compañero y encargado de convertir el otro gol del equipo, complementó: “¿A quién le importa en este punto, honestamente? Creo que habrá más gente mirando su medalla que sus dientes. Estoy seguro de que va a estar bien”.
La gesta histórica de Estados Unidos en hockey sobre hielo
Aunque Estados Unidos es uno de los equipos más fuertes en este deporte, y de hecho cuenta con la liga más competitiva (NHL, compartida con Canadá), su éxito no se tradujo en títulos. La última gloria olímpica fue en 1980, cuando venció a una amplísima favorita Unión Soviética y completó el “milagro sobre hielo”, como es recordada. Desde entonces, la extinta URSS, Rusia, Suecia, Finlandia y Canadá supieron ser campeones, pero jamás consiguió colarse EE.UU. (fue subcampeón en 2002 y 2010). Esta fue la vencida, y el desdentado Hughes no podría estar más feliz.
“Amo a Estados Unidos, amo a mis compañeros. Estoy muy orgulloso de ser estadounidense. Es increíble lo fuerte que es la Unión Estadounidense de Hockey”, concluyó el autor del gol de oro, quien ya se ganó un lugar en la historia del deporte yanqui.
Fuente: www.ole.com.ar








