La intimidad de la fiesta: Bochini estuvo en el vestuario con los jugadores de Independiente :: Olé

“Soy el hincha número uno y muero por Independiente”. Ricardo Enrique Bochini no necesita palabras para declararle su amor al Rojo. Lo hizo durante años en el campo de juego, donde ganó todo lo que un futbolista puede ganar. Donde supo conquistar corazones con su magia eterna. Y donde se ganó la gratitud por siempre y también la inmortalidad a punto tal que la cancha lleva su nombre.

Por eso, las nostalgias invadieron el vestuario cuando el Bocha entró para felicitar a los futbolistas dirigidos por Gustavo Quinteros una vez consumado el 1-0 ante Racing. Una victoria que se festejó a lo grande y, como no podía ser de otra manera, con la grata compañía del más grande de todos.

El Bocha observó el clásico de Avellaneda desde un palco. Por momentos lo sufrió, pero al final disfrutó. Y luego bajó para sumarse a la celebración. Después de firmar autógrafos y sacarse fotos con los hinchas que se acercaron, entró a los camarines.

El festejo alocado de Independiente. (Foto: Juano Tesone)El festejo alocado de Independiente. (Foto: Juano Tesone)

Como corresponde, pasó sin pedir permiso. Su rostro es suficiente para abrir puertas en el club de su vida. En pleno jolgorio, los jugadores recibieron al Maestro como se merece. Y el ídolo, humilde, les agradeció a todos por la alegría de haber derrotado a la Academia para adueñarse del barrio.

Bochini, que sabe y mucho de que se trata de eso de convertirle goles y ganarle a Racing, festejó como el hincha número uno. Porque si bien él se encargó de contar que “muero por Independiente”, la realidad marca otra cosa: el Bocha vivió y vive por y para el Rojo.

Los festejos en el vestuario

Fuente: www.ole.com.ar

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