La grasa abdominal podría tener grandes beneficios para la salud, según un estudio


Un reciente estudio científico reveló que la grasa abdominal, habitualmente vinculada con dolencias crónicas, posee propiedades que ayudan al cuerpo en la lucha contra las infecciones.
El exceso de tejido adiposo en el vientre y en los órganos internos, conocido como grasa visceral, se asocia tradicionalmente con la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, algunos tipos de cáncer, accidentes cerebrovasculares e hipertensión.
Sin embargo, investigadores del Instituto Karolinska en Suecia sugirieron que “la grasa abdominal no es un problema uniforme” y que ciertos tipos de grasa pueden ser beneficiosos.
“El tejido graso no solo almacena energía; también funciona como un órgano activo que envía señales que afectan a todo el cuerpo”, indicó Jiawei Zhong, autor principal de la investigación.
Zhong explicó que existe una idea errónea común de que la grasa abdominal es homogénea, cuando en realidad esta se compone de varios depósitos distintos con funciones específicas en el organismo.
La investigación, publicada en la revista Cell Metabolism, analizó muestras de cinco tipos diferentes de grasa abdominal en ocho individuos con obesidad severa. Los expertos recolectaron tejido de debajo de la piel, de las cercanías del estómago y de zonas próximas al intestino.
Los resultados muestran diferencias claras entre estos tipos de depósitos, con hallazgos particularmente llamativos en el tejido graso epiploico. Esta zona, ubicada a lo largo del colon, contiene un número inusualmente alto de células grasas inflamatorias y células inmunitarias.
Experimentos de laboratorio indicaron que las señales bacterianas provocan que las células grasas produzcan proteínas. Estas moléculas tienen la función de activar a las células inmunitarias dentro del tejido para combatir posibles infecciones.
Los científicos consideran que el tejido adiposo cercano al intestino posee una función única. Esta característica podría representar una adaptación al microbioma intestinal, que es el ecosistema de microbios que habitan en los intestinos de los seres humanos.
Jutta Jalkanen, coautora del estudio, afirmó que el siguiente paso de la investigación es la comprensión del papel de la grasa del colon en enfermedades inflamatorias intestinales como el Crohn y la colitis ulcerosa. “Queremos investigar cómo su interacción influye en la actividad de la enfermedad”, indicó.
El objetivo del equipo de trabajo consiste en determinar si este tejido graso contribuye a la amplificación o al mantenimiento de la inflamación mediante señales que impactan en las células inmunitarias locales.
Debido a que el estudio se realizó en individuos con obesidad, aún no hay certeza sobre si estos hallazgos son aplicables a personas con un peso normal. Sin embargo, la evidencia sugiere que no toda la grasa resulta dañina para la salud y que el peso extra en el estómago podría tener un rol vital frente a la inflamación.
Otras investigaciones previas también respaldan la idea de que la grasa no es siempre un factor negativo. Un estudio danés con más de 85.000 adultos sugirió que el sobrepeso ligero podría no acortar la vida, mientras que la delgadez extrema sí aumenta casi tres veces el riesgo de muerte prematura en comparación con el rango saludable.
Fuente: www.clarin.com



