La frase del día, de Julio Cortázar: “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido”


Autor de una extensa y brillante obra literaria, el escritor argentino Julio Cortázar es muy difícil de encasillar, ya que se movía entre lo real y lo fantástico de manera natural. En esta ductilidad, fue autor de frases famosas como “nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido”: ¿Qué significa y dónde la escribió?
Nacido el 26 de agosto de 1914 en Bruselas, ya que su padre era funcionario de la Embajada Argentina en Bélgica, al final de la Primera Guerra Mundial su familia regresó a la Argentina y se instalaron en Banfield, donde Cortázar pasó su infancia desde los cuatro años.
Como todo gran escritor, fue un gran lector desde temprana edad, a causa de una enfermedad que desde muy niño lo obligaba a estar en cama. Redefinió el rol del lector, ya que antes de su novela más famosa, Rayuela (1963), los libros se leían desde el principio al fin, pero él rompió esas reglas.
Qué significa la frase de Julio Cortázar “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido”
Este autor propuso en esa obra un juego en el que había varios caminos para leer el orden de los capítulos. No quería lectores pasivos sino que armaran su propio rompecabezas y redefinan la historia.
Junto al colombiano Gabriel García Márquez, al peruano Mario Vargas Llosa, al paraguayo Augusto Roa Bastos y al mexicano Carlos Fuentes, Cortázar es considerado parte del “boom latinoamericano“.
Fue en Rayuela donde escribió esta icónica frase, que encapsula una idea profunda sobre el “soltar”, como se dice ahora. “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”, es la cita completa.
Esta puede ser interpretada de diversas formas, sobre todo, sabiendo que Cortázar no se caracterizaba por ser un autor lineal y sus ideas eran complejas. Sin embargo, existen el consenso sobre lo que quiso decir.
La idea detrás es que la esperanza renace al aceptar que algo puede tener un fin, para luego reconstruir desde cero. Hay que tener valor para reconocer que el final de un camino, o darle un cierre sin insistir en una causa perdida, ya que abre otros posibles comienzos.
El escritor y periodista Mario Goloboff, autor de “Julio Cortázar: la biografía“, editada en Barcelona por Seix Barral en 1998, aseguró hace años que en el ámbito del cuento es donde el legado de Cortázar “ha perdurado”. “No solamente es uno de los mejores cuentistas que han dado Argentina y América Latina, sino toda la literatura occidental”, expresó el experto.
Según su visión, “es difícil encontrar un autor del que pueda decirse que tiene al menos diez cuentos que podrían estar cómodamente en una antología del cuento universal”. El autor no se encasillaba, a pesar de ser uno de los cuentistas más reconocidos.
En este sentido, otra frase del autor como “la magia está en uno mismo; si uno no la encuentra, es inútil buscarla en otros lugares”, se amolda a la anterior, porque significa que recordar que uno vive, cuando se está vivo se puede cambiar el rumbo. Apartar lo negativo y enfocarse en lo positivo.
Los retos siempre nos abren nuevos caminos posibles. Nunca se es tarde para cambiar y reconocer las derrotas. Estas sirven de guía para y muchas veces el recorrido es también un aprendizaje.
Fuente: www.clarin.com



