La frase de hoy, Aristóteles: “No te fíes de alguien que no tiene amigos


El nombre de Aristóteles vuelve a circular cada vez que se discute qué revela la amistad. Ante ello, hay una frase suya que se volvió popular en redes sociales: “No te fíes de alguien que no tiene amigos”.

La frase se le atribuye a Aristóteles y apunta a quienes no tienen lazos fuertes. Sin embargo, marca una clara diferencia entre ellos y aquellos que disfrutan la soledad y la eligen momentáneamente

La diferencia con la gente que disfruta la soledad aparece cuando no hay lazos reales a los que volver.

En ese sentido, Aristóteles no trata la amistad como un tema sentimental. La pone como parte de la vida en comunidad y la conecta con la felicidad, entendida como una forma de vivir bien en el tiempo.

Además, esa idea volvió a tomar fuerza en tiempos recientes por otro camino. Distintos estudios sobre salud adulta remarcaron que los vínculos cercanos funcionan como sostén y que la soledad no deseada se asocia a peores resultados de bienestar.

La frase suele repetirse así: “No te fíes de alguien que no tiene amigos, porque alguien que no tiene amigos es imposible que sea feliz.” Es una línea que permanece vigente a pesar del paso de los aňos, y que pasa de generación en generación.

Por ejemplo, en la Ética a Nicómaco, Aristóteles sostiene que sin amigos nadie elegiría vivir, incluso si tuviera riquezas. Ante ello, remarca la importancia de mantener los lazos y poder reconstruirlo con quienes no ha terminado bien el vínculo.

Además, Aristóteles usa philia, un término más amplio que incluye lazos familiares y cercanos. Por eso, cuando habla de amistad, también habla de comunidad y de red.

Para Aristóteles, la amistad se diferencia en utilidad, placer y virtud. Según el filósofo, la amistad por utilidad se sostiene mientras conviene. Esto puede ser el vínculo del trabajo o del proyecto compartido: cuando termina el interés, suele aflojar.

En cambio, la amistad por placer está ligada a pasarla bien y funciona mientras el escenario acompaña, pero cambia cuando se modifican ritmos, edades o contextos.

Finalmente, existe la amistad por virtud, que es catalogada como la más extraňa de este grupo. En ese tipo de vínculo, la lealtad y la constancia pesan más que la conveniencia.

En tanto, la psicología no marca un número de amigos que garantice bienestar, y de igual manera lo sostiene Aristóteles: la amistad debe priorizar la calidad y no la cantidad.

Se puede tener una vida social grande y sentirse solo. Y también se puede tener dos o tres vínculos firmes y estar bien, si son relaciones reales y sostenidas.

Además, conviene separar soledad elegida de desconexión dolorosa. Hay personas más solitarias que disfrutan el silencio y eso no implica infelicidad.

Además de esa frase sobre la amistad, Aristóteles dejó otras líneas que se citan mucho porque van al mismo hueso: la vida en comunidad y el carácter. Una de las más repetidas es: “El hombre es por naturaleza un animal social.”

La idea es simple: se puede elegir momentos de soledad, pero la vida se arma con otros, y eso termina influyendo en bienestar, hábitos y estabilidad.

Fuente: www.clarin.com

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