La estación de metro en Arabia Saudita que funciona como un espejo gigante y refleja Riad en 360 grados


En Riad, capital de Arabia Saudita, se destaca una nueva estación de metro que redefine el concepto de la arquitectura urbana con un diseño vanguardista que impacta ya que parece un enorme “espejo” suspendido que refleja la ciudad en 360 grados.

Se trata de la estación Qasr AlHokm, uno de los nodos principales del sistema de transporte, que además funciona como una plaza pública.

Ubicada en el centro histórico, cerca de zonas clave como el antiguo palacio y el distrito Al Daho, esta estación no solo conecta dos líneas de metro, sino que también se integra con el entorno urbano. La propuesta fue desarrollada por el estudio internacional Snøhetta, con un enfoque que mezcla arquitectura, cultura y paisajismo urbano.

El elemento central de la estación es una enorme cubierta de acero inoxidable pulido que actúa como un espejo continuo. Su superficie curva refleja todo lo que ocurre debajo y alrededor, generando una imagen completa de la ciudad en tiempo real.

Este “techo espejo” funciona casi como un periscopio urbano ya que al salir del metro, los usuarios pueden levantar la vista y ver reflejado el entorno, lo que facilita la orientación. A la inversa, quienes están en la superficie también ven el movimiento de la plaza reflejado, generando una conexión visual constante.

La estructura está formada por paneles de acero de doble curvatura de apenas 8 milímetros, ensamblados para lograr una superficie continua sin interrupciones. Además, incorpora paneles solares en la parte superior, lo que suma eficiencia energética al diseño.

Debajo de la plaza, la estación se desarrolla en profundidad con un gran atrio central que alcanza unos 35 metros bajo el nivel de la ciudad. En ese espacio, las líneas de metro atraviesan tubos de vidrio que permiten ver los trenes en movimiento desde distintos niveles.

En la base del atrio aparece un jardín subterráneo con plantas y zonas de descanso, pensado como un refugio del calor extremo de Riad. Gracias a la profundidad, el ambiente mantiene una temperatura más estable incluso en verano.

El diseño también incorpora un sistema de reutilización de agua ya que lo que se recolecta en la superficie y en la cubierta se usa para el riego de este espacio verde, integrando sustentabilidad y confort.

Más allá de su función como transporte, la estación de metro fue pensada como un punto de encuentro urbano. La plaza de acceso, revestida en terrazzo, se conecta con una mezquita cercana y un amplio espacio utilizado para celebraciones religiosas, lo que permite que todo el conjunto funcione de manera integrada.

En el interior, detalles inspirados en la arquitectura tradicional Najdi aportan identidad local, con perforaciones geométricas que filtran la luz y conectan visualmente los distintos niveles.

El proyecto se completa con una gran pared multimedia de más de 100 metros que combina iluminación, sonido y contenido visual, reforzando la experiencia del usuario. Así, la estación deja de ser solo un lugar de paso y se transforma en un espacio activo dentro de la ciudad.

Fuente: www.clarin.com

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