La Cámara de Casación confirmó el sobreseimiento de Javier Milei en la causa por injurias que le abrió Jorge Fontevecchia


La Cámara Federal de Casación Penal, a través de los votos concordantes de los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Juan Carlos Gemignani, resolvió confirmar el sobreseimiento del presidente Javier Milei por el delito de injurias que le había atribuido el director del Grupo Perfil Jorge Fontevecchia.
En la causa se investigaban tres episodios donde Fontevecchia se había considerado injuriado por Javier Milei, a partir de manifestaciones que éste último había proferido en distintas apariciones públicas producidas tanto antes como después de ser elegido Presidente de la Nación.
El primero de esos hechos remite al 27 de febrero de 2023, y a las expresiones vertidas durante el programa del canal de noticias La Nación+, conducido entonces por la periodista Viviana Canosa. En dicha ocasión el querellado se habría referido al querellante como un “quebrador serial”, quien, “como no cambia el modelo de negocios, sigue quebrado…” y es “parte de la casta” que “vive de la pauta”. Habría dicho el querellado que, en ese contexto, “la casta” estaría constituída, entre otros, por “los empresarios prebendarios”, los “periodistas ensobrados” y “todos los cómplices de este sistema que se alían para mantener un modelo de decadencia donde la cara más visible son los políticos”.
El segundo evento tuvo lugar el 8 de abril de 2024 durante el programa llamado “Multiverso Fantino” del canal de streaming “Neura”. Allí, Javier Milei, ya presidente de la Nación, aludió al querellante diciendo “…ahí el diario de Tinturelli usa los datos para mandarte mails, por ejemplo. ¿No? que no, digamos, o sea, ya pedí varias veces que no me manden más las cosas del pasquín de ellos, y sin embargo la gente de Tinturelli me sigue mandando esto. Tinturelli porque está carmeleado que da miedo ¿No? Al margen de eso… pero bueno está camino a la quiebra, así que bueno. Ya quebró una vez, lo salvó un empresario; después lo salvaron los políticos, pero ahora, como no tiene pauta, va a la quiebra…”.
Finalmente, un nuevo suceso ocurrido el 7 de septiembre de 2024. El mismo acaeció en oportunidad de un discurso dado en la Cámara de Comercio donde el presidente Milei expresó, “[ni] que hablar de Tinturelli, llevando a economistas que decían que (el dólar) iba a estar a 7.000, o sea, el equivalente a 15.000 de hoy. Pero bueno, ese, digamos, ese delincuente con tal de llevar gente a ensuciarme, digamos, con que dijera un disparate cada vez más grande, lo llevaba. Pero bueno, así le van los negocios y está por quebrar.”.
Ante un planteo de falta de acción por atipicidado, el juez Sebastián Casanello había dictado el sobreseimiento de Milei por considerar que las manifestaciones del querellado, en el contexto en que se produjeron y a tenor de los personajes públicos involucrados, no constituían delito.
Elevada la causa a la Cámara Federal de Casación Penal en virtud de la impugnación de la querella, la Sala III resolvió por unanimidad rechazar el recurso interpuesto y confirmar el sobreseimiento de Javier Milei.
En el voto de lideró el Acuerdo, de Mahiques, se dijo que cuando los calificativos con potencialidad ofensiva al honor o las expresiones de tono injuriante guardan relación directa con asuntos de interés público y se insertan en el marco del debate democrático, “la conducta deviene atípica con independencia de la calidad del sujeto activo”.
Por su parte, en su voto concurrente, Borinsky, tras poner de resalto el valor de la libertad de expresión como piedra angular del sistema democrático y sus límites de conformidad con los estándares jurisprudenciales y normativos que rigen la materia, expuso que en el caso las manifestaciones atribuidas al querellado, “fueron vertidas en un contexto de análisis y discusión política, en la cual -amén de las puntuales referencias al querellante- se aludió a cuestiones relacionadas con el sistema de medios, la postura del Estado en torno a las erogaciones en materia de publicidad oficial y la visión que del modelo económico y de país ostentaba el querellado Javier Milei tanto antes como después de ser elegido Presidente de la Nación”.
Por ello, más allá de cierto “uso de la sátira y del tono burlesco con el que fueran manifestadas, constituyen opiniones y valoraciones críticas que tuvieron lugar en el marco de la discusión de cuestiones de interés público, amparadas por la libertad de expresión“.
Finalmente, Gemignani, compartió los argumentos de sus colegas y expidió su voto en igual sentido.
Fuente: www.clarin.com



