La bronca y la impotencia se hicieron canciones

Poder decir a través de versos, de música, es sin dudas un don y un aliciente para quien encuentra en la expresión una salida a sus emociones negativas. Es lo que sucede con la lista de temas musicales que publicó en las últimas semanas, el artista jujeño Espartaco El Banderillero.
Habitualmente su pasión es la de escribir. Tiene algunas publicaciones independientes en la plataforma Wattpad, y ahora también temas musicales en Spotify.
A principios de febrero tuvo la oportunidad de viajar a Barranquillas, Perú, a un encuentro de escritores denominado “El Carnaval de las Letras”. Aprovechó para conocer algunos lugares turísticos incluso en Colombia, y de regreso a Perú, y luego a Argentina, la experiencia tuvo muchos malos tragos, que hoy están plasmados en canciones que grabó con la ayuda de la tecnología, que tienen sus letras de descargo.
Resulta que sufrió el robo de su mochila en un café del aeropuerto de Bogotá, donde tenía todas sus pertenencias como ser computadora con sus trabajos, obras, proyectos (es además entrenador de ajedrez), una tablet, libros, el chip de su teléfono con número argentino y dinero.
El mal trago es que no obtuvo ayuda ni de las autoridades del aeropuerto, ni de la policía. Cuando llegó al aeropuerto de Colombia, además le cobraban un peaje que no pudo pagar porque no tenía el dinero, y entonces lo dejaron volver a la Argentina, firmando un documento “que dice que yo le debo al gobierno de Perú, y la próxima vez que yo caiga por ahí, tengo que pagarlo”, cuenta en conversación con nuestro matutino.
Lo cierto es que Espartaco, más allá de las broncas, sufrió un estado depresivo en estos días que lo llevó a seguir escribiendo y su sueño es que las canciones se viralicen de tal manera que lleguen a Colombia y Perú, porque toda la investigación sigue en stand by.
“Estando en el aeropuerto de Salta –durante su regreso- salió la canción ‘Volver a cero Juycarajo’. Mi idea era que el tema sonara en Colombia, y por eso el ritmo es cumbia. Y como esa, luego fueron varias más, entre ellas ‘Impuesto del Perú’ con ritmo de hip hop y estilo de protesta”, comenta.
“Yo tenía experiencia como escritor, pero armé la letra, busque el ritmo, alegre, para que sea bailable. Luego busqué un género que sea el que encaje con la misma, alquilo las voces, para que suenen dentro de la canción y con ayuda de un programa monto la música”, dice sobre el proceso de creación.
Dice que “actualmente, solo tengo ganas de componer canciones, supongo que iré mejorando. Aún no me cacé con un género definido como nuevo compositor, pues llevo menos de un mes haciendo esto”.
Claro está que espera pronto poder comprar una nueva computadora, para continuar con sus creaciones literarias y sus clases de ajedrez, y que su reclamo llegue a buen puerto y la investigación tenga un buen resultado, etc.
Fuente: eltribunodejujuy.com



