Karina Milei sube la presión sobre Santiago Caputo: la caja de la IGJ, los pliegos de jueces y la estrategia 2027


“Así estamos: la IGJ pasó de acorralar a (Claudio) “Chiqui” Tapia a investigar a los que trabajamos para la reelección de Milei. Son capaces de cualquier cosa”. Aunque en la celebración del 25 de Mayo Javier Milei mandó una señal contundente para apagar la interna entre su hermana Karina y Santiago Caputo, la guerra sin cuartel en el Gobierno volvió a reflotarse esta semana por la intimación que le hizo la Inspección General de Justicia (IGJ) a la Fundación Faro para que informe quiénes fueron los donantes de los casi $5000 millones que acumuló durante 2024. A la sorpresiva pesquisa en el think tank que apadrina Caputo, se le sumó el acalorado debate por los pliegos judiciales en el Senado y la estrategia electoral.

Mientras del lado karinista minimizan el requerimiento de la IGJ, el organismo que tras la salida del caputista Daniel Vítolo hoy conduce Alejandro Ramírez, muy cercano al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; en Las Fuerzas del Cielo no creen en las casualidades ni en el argumento que sustentó el pedido.

“Me están viniendo a buscar”, fue la reflexión que le escucharon puertas adentro al asesor presidencial, que luego de mostrarse en modo Peaky Blinders y ser respaldado por Milei tras el Tedeum del 25 de Mayo, reforzó su perfil bajo y decidió replegarse: discontinuó sus intercambios con los acreditados de Casa Rosada y en la mesa política interviene poco. En su entorno explican que “su compromiso incondicional es con Milei y su proyecto” y que “nada lo hará correrse del objetivo de que sea reelecto”.

“Que digan lo que quieran, ya quedó claro que el vínculo de Javier con Santiago no lo puede destruir nadie”, es el desafío que tiene como destinatarios a Karina y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.

Es curioso porque desde el karinismo, donde disfrutan del silencio de Caputo, aseguran que “lo de Faro ya fue subsanado”. “Presentaron la documentación, el tema va camino a cerrarse”, indicaron. Y enmarcaron el pedido de la IGJ en “un requerimiento formal y habitual previsto por la normativa vigente de la Inspección General de Justicia”, cuando hay donaciones superiores a 40 Salarios Mínimos.

Detrás de la explicación formal, sobrevuelan viejas sospechas. Por un lado, desde las filas de la secretaría general de Presidencia nunca ocultaron las dudas sobre el financiamiento de Faro y la supuesta presencia en ese listado de empresarios cuya cercanía contradice el relato libertario de Milei. En criollo: creen que hay aportes importantes de integrantes de la repudiada casta.

Suena audaz, en especial para quienes trabajaron en la campaña 2023 y hoy ya no forman parte de La Libertad Avanza y recuerdan cuantiosas sumas acercadas por empresarios para ayudar al outsider. El caso más resonante fue el de un hombre exitoso en el mundo de la venta de cigarrillos que luego cayó en desgracia.

“La Fundación es perfecta. No pueden ni van a encontrar nada ahí. Pero como ellos son boludos creen que todos lo somos”, responden desde la sede de Faro, ubicada en Reconquista y Avenida Rivadavia.

En 2024, el período analizado, la fundación registró donaciones por $4.957.118.605, según documentos a los que accedió Chequeado. Coinciden con el desembarco de Agustín Laje como director ejecutivo y de Francisco Caputo, hermano de Santiago, y coordinador de la ONG.

Algunos interpretaron el requerimiento de la IGJ como una última advertencia que trasciende a Caputo: casualidad ó no, llegó unos días después de que Laje, que tiene un excelente vínculo aparte con Milei, se involucrara en la interna y relacionara la cuenta @periodistaRufus al entorno de Martín Menem, uno de los que apadrinó la llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia.

Lo concreto es que Caputo no quiso dejar pasar la investigación de su propio Gobierno. “Debe ser una total casualidad que (Hugo) Alconada Mon haya escrito esta nota llena de falsedades y datos incorrectos en contra de la Fundación Faro basado en un requerimiento de la IGJ”, escribió en X. Lo que a simple vista es otro ataque al periodista del diario La Nación incluye un dardo por elevación a Mahiques, el impulsor del pliego de Verónica Michelli para el Tribunal Oral Federal 3 de La Plata.

Es otro round de una pelea larga. Caputo ya había expuesto internamente a Mahiques cuando se enteró de la postulación de Michelli y pidió avisarle al Presidente del parentesco que la jurista tiene con Alconada Mon. El ministro, que defendió su elección (ya la había intentado designar durante la gestión de Macri) fue apuntalado por Karina, que le exigió a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, que enviara los pliegos al Senado sin esperar una definición de su hermano. El resto es historia conocida.

Y la tensión volvió a subir el jueves con la sesión en el Senado que estuvo en la cuerda floja por la discusión por los pliegos. Allegados al ministro de Justicia le atribuyeron a Caputo una maniobra -y hasta llamados a senadores opositores- para frenar el nombramiento de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema. Desde las fuerzas cielistas devolvieron: “Santiago no conspiraría contra su Gobierno ni se metería con la familia de nadie, como hacen otros”.

En lo único que en las últimas semanas coincidieron Karina y “El Mago del Kremlin” es en la estrategia electoral para 2027. La prioridad de todos en la mesa política es la reelección de Milei y por eso la intención es alcanzar acuerdos en la mayoría de distritos para triunfos antes de la presidencial. La excepción es en la Ciudad de Buenos Aires, donde la hermanísima quiere destronar al PRO y destruir a Mauricio Macri. Para Caputo, aunque considera que el ex mandatario tiene un techo inferior a los dos dígitos, el Gobierno no puede correr el riesgo de diluir el voto antikirchnerista.

Fuente: www.clarin.com

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