Jujuy tiene la primera escuela de fútbol para personas con autismo del país

La iniciativa surgió de dos profesionales vinculados al deporte y la salud que, además de compartir su pasión por el fútbol, decidieron crear una propuesta que hasta ahora no existía ni en la provincia ni a nivel nacional.
“Queríamos trabajar en algo que no existe, en algo que no tenemos en la provincia. Investigamos y tampoco encontramos una escuela con estas características en el país”, explicaron en diálogo con TodoJujuy.
Una convocatoria que superó todas las expectativas en Jujuy
El primer encuentro dejó en evidencia la necesidad de este tipo de espacios. Lo que iba a ser un grupo reducido terminó convocando a 15 chicos en su debut, acompañados por sus familias.
Actualmente, ya hay 18 inscriptos fijos y al menos 10 más en lista para sumarse, en medio de una creciente demanda de padres que buscan este tipo de propuestas inclusivas. “Todos los días estamos respondiendo mensajes. Hay muchísima gente interesada”, señalaron los creadores de esta iniciativa.
La escuela está dirigida inicialmente a niños desde los 6 años, aunque ya recibieron consultas de familias con chicos más pequeños, lo que anticipa una futura ampliación de los grupos.
El fútbol como excusa para algo más profundo
Aunque el fútbol es el eje de la actividad, los impulsores del proyecto aseguran que el objetivo va mucho más allá del deporte. “El fútbol es la excusa. Lo que buscamos es generar un espacio donde los chicos puedan sociabilizar, jugar y entrar en contacto con otros”, detallaron los organizadores de este espacio.
Desde un enfoque interdisciplinario que combina educación física y kinesiología, el proyecto apunta tanto al desarrollo físico como al aspecto social y emocional de los niños.
fútbol amateur
El rol clave de las familias
Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es la participación activa de los padres durante las actividades, algo poco habitual en otros espacios.
En el primer encuentro, no solo participaron los chicos: también estuvieron presentes madres, padres y hermanos, generando un grupo de casi 40 personas compartiendo la experiencia. “Muchos nos dijeron que nunca habían tenido un espacio donde jugar con sus hijos”, relataron con emoción.
Según explicaron, la dinámica comienza con los adultos participando activamente, lo que facilita que los chicos se integren a través de la imitación. Con el correr de la actividad, los niños ganan autonomía y continúan jugando entre ellos.
Recuperar el juego y el vínculo
Desde la experiencia profesional, remarcaron que muchas veces, tras recibir un diagnóstico, las familias tienden a delegar completamente en terapias y especialistas, dejando de lado el juego cotidiano. “El papá pierde ese instinto natural de jugar con su hijo. Todo pasa a manos del kinesiólogo, el psicólogo o el fonoaudiólogo”, sostuvieron en alusión a las dinámicas de las familias.
En ese sentido, la escuela busca recuperar esos momentos simples pero fundamentales: compartir, reírse, tirarse al piso y generar conexión.
Cómo inscribirse en la primera escuela de fútbol para personas con autismo:
El impacto de la iniciativa no tardó en trascender. Desde Salta ya surgieron propuestas para replicar la experiencia, lo que podría marcar el inicio de un modelo que se extienda a otras provincias. Quienes estén interesados en sumarse o recibir más información pueden comunicarse al 3884-382755.
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Fuente: www.todojujuy.com




