Juicio por el caso Loan: un imputado pegó el faltazo a la primera audiencia y hubo nuevos cruces entre la Fiscalía y el Tribunal


Con fuertes cruces y la ausencia de uno de los 17 imputados, comenzó este martes en Corrientes el juicio oral y público por la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña, el nene que desapareció el 13 de junio de 2024 cuando tenía 5 años.

Según el cronograma del Tribunal, este martes debía concluir la lectura de la acusación formulada por la Fiscalía. Incluso se especuló con la posibilidad de que se resolvieran posibles planteos de nulidad de las defensas. Nada de eso sucedió.

El debate comenzó este martes con más de una hora de retraso. Las primeras en ser trasladadas a la sala fueron Laudelina Peña (47, tía de Loan) y María Victoria Caillava (54). Esposadas y con chalecos antibalas, en todo momento fueron custodiadas de cerca por Gendarmería. Tres minutos más tarde se produjo el ingreso del ex capitán de navío Carlos Guido Pérez (64), quien se sentó junto a su esposa Caillava.

El cuarto fue Bernardino Antonio Benítez (39, pareja de Laudelina), quien fue sentado en el otro extremo de la larga mesa reservada para los defensores. A las 10.02, fue el turno de Daniel “Fierrito” Ramírez (51); y dos minutos después arribó a la sala Nicolás Gabriel Soria (44). El último fue el ex comisario Walter Adrián Maciel (45).

La primera sorpresa de la mañana se produjo cuando la secretaria del Tribunal comunicó que el psicólogo tucumano Federico Rossi Colombo, uno de los diez imputados por entorpecer la investigación, no se había presentado para el juicio, al igual que su defensor particular.

A pedido del fiscal Carlos Schaefer, el presidente del Tribunal, Fermín Ceroleni lo declaró en rebeldía, ordenó su detención y que fuera excluido del juicio. Su defensor particular tampoco llegó hasta el salón de usos múltiples del Escuadrón 48, donde se realiza el juicio, y los jueces decidieron dar por abandonada la defensa y notificar de la falta al Colegio de Abogados.

Las tensiones entre la Fiscalía y el Tribunal no tardaron en quedar en evidencia cuando los jueces dieron marcha atrás y le permitieron a Rossi Colombo incorporarse al juicio que había comenzado cinco horas antes.

Pasadas las 14.30 Colombo Rossi se conectó con el Tribunal Oral Federal de Corrientes vía Zoom junto a un nuevo abogado defensor. Aseguró que no viajó a Corrientes por cuestiones económicas y que tampoco podía pagar a su defensor, con el que dejó de tener contacto. Junto a él estaba el abogado Segundo Delgado, quien propuso asumir la defensa, pero para ello pidió con lógica un plazo de 72 horas, ya que debía estudiar el expediente y así formular una estrategia defensiva.

El presidente del Tribunal, Fermín Ceroleni, amonestó al imputado por no haber notificado antes los motivos que impedían su viaje a Corrientes. Y al abogado le dijo que podía asumir la representación de Rossi Colombo pero en forma inmediata, ya que este martes debía leerse la imputación que pesaba sobre el tucumano y otras nueve personas que están acusadas de entorpecer la investigación.

Esa decisión generó un nuevo enojo del fiscal Carlos Schaefer, quien pidió que se mantenga la rebeldía, el pedido de detención y la exclusión del juicio, ya que no cumplió con las condiciones que en su momento le impusieron para acceder a la libertad. Cuando Delgado dijo que este miércoles no podría asistir por tener agendado otro juicio, el abogado Martín Leiro, defensor de Alan Cañete, se ofreció como defensor “pro bono”, es decir asumir la defensa en forma gratuita para evitar que el juicio se demore.

El fiscal Schaefer se opuso a esa jugada por considerar que podría haber intereses contrapuestos entre ambos imputados y por ello Leiro estaba imposibilitado de asumir la defensa. Tras un largo cuarto intermedio, el Tribunal resolvió que Rossi Colombo será juzgado junto al resto de los imputados y sea representando por la defensora oficial Juliana Machado. Este miércoles la abogada podría solicitar un “plazo razonable” para poder analizar el caso y entrevistarse con el imputado, lo cual generaría nuevas demoras.

En el inicio del juicio, Schaefer y la fiscal adjunta Tamara Pourcel sorprendieron con un pedido de detención de ocho imputados que llegaron al juicio en libertad. Sostuvo que era para garantizar su presencia en el juicio y evitar demoras en las audiencias. El Tribunal lo rechazó.

Para evitar leer la totalidad del extenso requerimiento de elevación a juicio, la Fiscalía presentó un resumen de las acusaciones, pero eso no impidió que la lectura se prolongara hasta las 16 y sólo la parte referida a los siete procesados por la sustracción y el ocultamiento de Loan.

Laudelina y Caillava permanecen alojadas en el Escuadrón 48 de Gendarmería desde hace varios días. El resto de los detenidos está en la Unidad Penal 7 que el Servicio Penitenciario Federal tiene en Resistencia Chaco y diariamente son trasladados por un verdadero ejército de agentes fuertemente pertrechados.

Los alrededores del Escuadrón 48 de Gendarmería amanecieron vallados. Un fuerte retén policial se instaló sobre las diferentes calles y restringió el acceso de vehículos y personas. El grupo autodenominado “Madres corajudas” tuvieron un fuerte cruce con los agentes de la Policía de Corrientes, que no las dejaba llegar al juicio. Finalmente pudieron acceder a la sala de audiencia.

Este miércoles seguirá la lectura de la acusación y luego será el turno de la declaración indagatoria de los 17 imputados. Eso será posible si no surgen nuevas demoras.

Corrientes. Enviado especial

Fuente: www.clarin.com

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