Juan Carlos Maqueda: “el retraso de Milei en firmar el decreto de designación de la jueza Verónica Michelli es un agravio a la Constitución”

A sus 76 años, Juan Carlos Maqueda, llamado desde joven “el abuelo” por sus amigos de Córdoba, se considera una “deudor de gratitudes” por los homenajes que recibió desde que el 27 de diciembre del año pasado dejó la Corte tras 22 años de ejercer como juez supremo. El miércoles en la Academia Nacional de Periodismo recibió el premio Pluma de Honor y fue efusivamente saludado por decenas de jueces, periodistas, políticos y ex funcionarios judiciales.
Y luego dio una entrevista exclusiva a Clarín. Con un hablar pausado y algo de tono cordobés, Maqueda dijo que “es un agravio a la Constitución, a la Justicia y al Periodismo” la resistencia del presidente Javier Milei a firmar el decreto de designación de la jueza Verónica Michelli luego de que el Senado le dio su acuerdo. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, dijo que se iba a retrasar a la espera de la constitución del tribunal oral federal de La Plata que tardará más de un año.
Carlos Rosenkrantz, Maqueda y Rosatti en la Academia de Periodismo.En otro tramo de la entrevista, enfatizó que “es un absurdo” comparar la condena de Cristina Kirchner a 6 años de prisión por corrupción en la causa Vialidad con la proscripción de Perón. E hizo una sólida defensa del ejercicio del periodismo profesional y la libertad de expresión. La siguiente es una síntesis de la entrevista.
-¿Qué opina de la decisión del presidente Javier Milei de retirar el pliego de la jueza Verónica Michelli, luego de que trascendiera que es cuñada del periodista Alconada Mon, y ahora de retrasar la firma del decreto para designarla en un tribunal oral de La Plata?
-El pliego de la doctora Michelli cumplió todos los pasos administrativos. Fue aprobado por el Consejo de la Magistratura, el presidente Milei lo eligió dentro de una terna de candidatos y lo aprobó el Senado. No firmar el decreto de designación, que es un mero acto administrativo, es un agravio a la Constitución, a la Justicia y al periodismo. ¿Cuál es el fundamento de no hacerlo? Que es pariente de un reconocido periodista. Pero el capricho de un presidente no está por encima de la Constitución. Y esta actitud se enmarca en una dialéctica de amor y odio que perjudica a la democracia. En caso de que pase el tiempo y no se firme sin razón fundada, la jueza tendrá derecho a judicializar el tema.
-El Presidente Milei sostenía que tiene derecho constitucional a retirar el pliego antes de que el miércoles lo votara el Senado ¿Es era una decisión legítima?
La senadora Alejandra Vigo y el ex gobernador de Córdoba Juan Schiaretti en el homenaje a Maqueda.-Tiene atribuciones constitucionales, por supuesto. Pero todos los derechos tienen límites. El Presidente ya había ejercido su facultad cuando la eligió dentro de la terna. Lo que no comprendo es por qué, sin una explicación consistente, decidía retroceder. Más allá de las discusiones jurídicas, me parece una conducta institucionalmente desacertada, una torpeza. Reitero es un caso preocupante. La doctora Micheli atravesó todas las etapas previstas por la Constitución: concursó, fue evaluada por el Consejo de la Magistratura, integró una terna, fue seleccionada por el Poder Ejecutivo y obtuvo dictamen favorable en el Senado. Es una señal de baja calidad institucional y democrática. Además, implica una exposición injusta para una persona que ya había superado todas las instancias previstas por la ley.
-El bloque de diputados de Unión por la Patria dice que Cristina Kirchner está proscripta y la comparan con la proscripción de Perón que le dictó la Revolución Libertadora de 1955. Y la consigna se escuchó esta semana en la marcha Ni Una Menos. ¿Es lo mismo la situación de uno y otro?
-No es lo mismo. Y hacer esa comparación es un absurdo. Es un absurdo comparar la proscripción que una dictadura dictó a Perón con una condena dictada por la justicia de la democracia que pasó todas las instancias. Desde la condena en un tribunal oral, la ratificación de la Cámara Federal de Casación Penal y el rechazo de la Corte a un recurso extraordinario. Esa comparación es una interpretación política de alguien que quiere arrastrar a todo el peronismo para defender su situación personal. Por suerte, los kirchneristas son cada vez menos y se están convirtiendo en un grupo sectario.
“Regular el secreto de las fuentes periodísticas sería un grave retroceso”
-Doctor Maqueda, esta semana se conoció una propuesta del juez Juan Bautista Mahiques sobre la relación entre la Justicia y el periodismo. Allí denuncia sufrir un “acoso mediático” y plantea sanciones éticas para jueces que brinden información a periodistas. ¿Qué opinión le merece?
-Me llamó la atención. Los códigos de ética son habituales en el ámbito judicial, pero están concebidos para proteger a las partes de un proceso, garantizar la imparcialidad y la independencia de los jueces, preservar el decoro de la función judicial y brindar garantías a quienes intervienen en un juicio. No son instrumentos destinados a proteger a los jueces; por el contrario, les imponen obligaciones. Por eso me sorprende la propuesta, aunque me gustaría conocerla en detalle.
-Entonces, las normas éticas buscan garantizar la independencia de criterio del juez frente a las partes de una causa.
-Exactamente. Apuntan a asegurar el decoro, la imparcialidad y la independencia de los magistrados, al mismo tiempo que garantizan derechos a las partes. No están pensadas para resguardar a los jueces de las críticas.
-La propuesta que Mahiques presentó ante el presidente de la Cámara de Casación, Diego Barroetaveña, sostiene textualmente: “Los jueces y funcionarios carecemos de toda protección legal frente a la crítica exacerbada, el escarnio o el escrache, pues todo suele quedar impune bajo el tinglado protector de la libertad de expresión o de la preservación de las fuentes”.
-Los jueces ya tenemos la protección que nos brinda la Constitución Nacional, el Código Penal y el Código Civil. No veo la necesidad de una legislación adicional para proteger a los magistrados.
-Además de esta iniciativa, algunos abogados han propuesto reglamentar el artículo 43 de la Constitución Nacional, que protege el secreto de las fuentes periodísticas. Usted defendió ese principio en un discurso ante la Academia Nacional de Periodismo…
–Como convencional constituyente de 1994, jamás se me ocurrió que esa cláusula pudiera reglamentarse. Aunque ningún derecho es absoluto, en materia de libertad de expresión y de prensa suele decirse que la mejor ley es la que no existe. La libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información no son un regalo de los gobiernos, sino el resultado de una larga lucha histórica que se remonta al Renacimiento.
-Mahiques también propone crear un vocero único de la Cámara de Casación para relacionarse con los periodistas. ¿Podría ser una herramienta útil?
-La figura del vocero es habitual en el mundo moderno. Existe en la mayoría de los organismos públicos y, especialmente, en el Poder Ejecutivo. En el Poder Judicial también hay experiencias institucionalizadas. La Corte Suprema, por ejemplo, desarrolló mecanismos específicos de comunicación. Imagino que lo que se busca es institucionalizar una voz oficial para transmitir las decisiones y novedades de la Cámara de Casación.
-Desde 2003 la Corte impulsó un proceso de apertura y transparencia, dejando atrás la idea de que los jueces sólo hablan a través de sus sentencias. ¿Ese camino debe profundizarse?
-Sí. La transparencia también tiene una función pedagógica. La Corte procuró establecer mecanismos de comunicación para que, cuando una sentencia tuviera trascendencia pública, pudiera explicarse en un lenguaje comprensible para la sociedad. El lenguaje jurídico suele ser complejo y muchas veces requiere una traducción más accesible. Durante mis 22 años en la Corte no hablé con los medios. Venía de una trayectoria política muy visible, había sido presidente provisional del Senado y tenía un perfil público elevado. Por eso opté por un modelo similar al de ciertos jueces norteamericanos que, después de haber pasado por la política, prefieren expresarse únicamente a través de sus fallos. Sin embargo, siempre sostuve que otros jueces, sin ese antecedente político, podían explicar sus decisiones una vez dictadas las sentencias. Creo que esa interacción con la prensa es un avance importante de las últimas décadas.
-En su reciente discurso ante la Academia Nacional de Periodismo usted planteó que, en tiempos en que gobiernos como los de Donald Trump o Javier Milei cuestionan a la prensa o insultan a los periodistas con un lenguaje chabacano, es necesario “ampliar” la libertad de expresión. ¿A qué se refiere?
Juan Carlos Maqueda, saludado por periodistas en su homenaje.-A que los funcionarios públicos tienen la obligación de actuar con transparencia. Los actos de gobierno deben ser conocidos por la sociedad. Esa es una exigencia constitucional. Veo con preocupación que, tanto en Estados Unidos como en Argentina, existen tendencias a restringir el acceso a información pública o a cuestionar a los periodistas que investigan al poder. El gobierno no debería sentirse agraviado por ser investigado. El periodismo cumple una función esencial en una democracia.
Transparentar más los concursos de jueces
-Otro debate actual es la propuesta impulsada por los jueces de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, con el aval de Horacio Rosatti, para transparentar los concursos judiciales y limitar la discrecionalidad en las entrevistas personales. ¿Está de acuerdo?
-En términos generales, sí. Todo lo que contribuya a perfeccionar el sistema de selección de magistrados merece apoyo. Según tengo entendido, existen iniciativas similares impulsadas por integrantes del Consejo de la Magistratura. Creo que tarde o temprano habrá una reforma orientada a mejorar esos mecanismos.
-En ese contexto, el juez Leopoldo Bruglia cuestiona que sólo se haya avanzado con concursos para algunos de los jueces trasladados. ¿Qué opina?
-Hay que distinguir las situaciones. En el caso de Bruglia y Bertuzzi, existe un fallo de la Corte que estableció que la única forma válida de designar jueces es la prevista por la Constitución. Por eso se dispuso que, una vez realizados los concursos correspondientes, debían regresar a sus cargos de origen. La situación de Carlos Mahiques es diferente. Se trata de un magistrado que cumplió 75 años y siguió el procedimiento constitucional para solicitar una extensión de su permanencia. Son casos jurídicamente distintos.
-A usted tampoco le otorgaron una prórroga después de cumplir 75 años.
-Yo ni siquiera llegué a solicitarla. Cumplía 75 años el 29 de diciembre de 2024 y, varios meses antes, el Gobierno anunció públicamente que no apoyaría una eventual renovación. Ante esa situación, decidí no iniciar ningún trámite. Además, para continuar en la Corte se requiere una nueva designación con acuerdo del Senado por dos tercios. Con el clima político existente en ese momento, era evidente que se trataba de una posibilidad compleja.
-La última pregunta tiene que ver con el camarista federal Martín Irurzun, que votó fallos históricos como el derecho a la verdad de los familiares de los desaparecidos durante el gobierno de Menem. ¿Le parece correcto que el Gobierno no quiera extender su permanencia por cinco años más?
-No me considero en condiciones de juzgar la situación personal de Irurzun, de Mahiques, de Bruglia o de Bertuzzi. Sólo puedo referirme a los procedimientos institucionales. La Constitución otorga al Presidente la facultad de decidir si impulsa o no un pliego. En mi propio caso, el Gobierno anunció con anticipación que no lo haría y no me sentí agraviado por ello. Lo único que señalé entonces fue que se trató de una decisión poco habitual, porque generalmente esas definiciones se adoptan más cerca del vencimiento del mandato del magistrado.
El auditorio Jorge Luis Borges lleno en el homenaje a Juan Carlos Maqueda .“Contra la Ilustración Oscura de Silicon Valley”
Juan Carlos Maqueda a sus 76 años se siente un “deudor de gratitudes” y advierte que existe una batalla cultural entre los “hijos de la Ilustración humanista” inspirada en la Revolución Francesa y “los hijos de la ilustración oscura” alentada por sectores de Silicon Valley.
“Estamos viviendo en un mundo donde el avance tecnológico está planteando ya no el desafío de Internet, sino el desafío de la inteligencia artificial, pero el desafío es quién conduce a la inteligencia artificial. Y los grandes tecnócratas de Silicon Valley en este momento están desarrollando la inteligencia artificial, están dando una gran batalla en contra del Estado, la democracia y la libertad de expresión porque no quieren ser controlados bajo ningún punto de vista”.
Y lo advirtió a pocos días de que se conociera la encíclica “Magnífica Humanidad” del Papa León XIV que recuerda que sin búsqueda de la verdad no hay democracia y se apaga el pensamiento crítico. Y a menos, de que la líder del Coalición Cívica y pensadora Elisa Carrió difundiera una extensa “Carta al pueblo argentino” en la que acusó al presidente Javier Milei de intentar convertir al país en un laboratorio de experimentación política, tecnológica y económica al servicio de intereses privados vinculados al magnate germano-estadounidense Peter Thiel. Luego de que en una nota, Milei llamara a los inversores tecnológicos a invertir en la Argentina y prometa no controlarlos Milei escribió en el Financial Times y asumió “el compromiso de mantener la IA sin regulación para que pueda desarrollarse libremente, sin la presión de una regulación prematura y mal entendida”. Thiel se afincó en barrio Parque y allí recibió al ex presidente Mauricio Macri hasta el diputado K Juan Grabois,
Maqueda aclaró que no está contra la IA pero “pero lo que sí se pide es que la inteligencia artificial sea controlada por los hombres porque la inteligencia artificial en sí misma y absolutamente descontrolada puede llegar a subyugar a los hombres el día de mañana”.
“Esa la batalla que se vive hoy en día y así como estamos quienes nos sentimos hijos de la ilustración del humanismo de la institucionalización democrática están aquellos que solamente quieren ver sus intereses y que hoy están alineados dentro de lo que se denomina la ilustración oculta”, advirtió.
“Y ellos son los que pretenden el dominio del mundo, de un mundo sin estado, de un mundo sin democracia, de un mundo sin libertades y de un mundo sin libertad de expresión. Yo no me quiero anticipar a los tiempos que vienen, pero sé que hay que estar preparados, que no se pueden bajar los brazos”, agregó.
Fallos históricos de la Corte a favor de la libertad de Expresión
Por otra parte, dentro de la Corte Suprema de Justicia para llevar a su máxima expresión la libertad de Expresión, Maqueda citó el fallo Campillay de mayo de 1986 dentro de los últimos 40 años democráticos que vive la Argentina y el fallo Patitó.
La noción sobre el derecho a la libertad de expresión, los requisitos para la aplicación de la doctrina “Campillay” y su relación con la llamada real malicia para condenar a un periodista por notas que escribió, son algunos de los ejes que se desarrollan en el documento.
El Máximo Tribunal ha dicho: “Un enfoque adecuado a la seriedad que debe primar en la misión de difundir noticias que puedan rozar la reputación de las personas -admitida aún la imposibilidad práctica de verificar su exactitud- impone propalar la información atribuyendo directamente su contenido a la fuente pertinente, utilizando un tiempo de verbo potencial o dejando en reserva la identidad de los imputados en el hecho”.
El 24 de junio de 2008, la Corte Suprema de Justicia fallaba a favor del Diario la Nación, reivindicando así el derecho a la libertad de expresión, respaldándose para esto en la doctrina de la real malicia. Con el voto de los magistrados Lorenzetti, Fayt, Zaffaroni y Argibay y de forma individual de Highton de Nolasco, Petracchi y Maqueda, se revocaba la sentencia apelada y se rechazaba la demanda impulsada por los integrantes del Cuerpo Médico Forense de la Corte, entre ellos José Angel Patitó, contra el Diario La Nación y el periodista Uriel Berri ante la publicación de una saga de notas que ponían en tela de juicio la actuación de dicho cuerpo.
En su discurso ante la Academia Nacional de Periodismo y en la entrevista con Clarín, Maqueda dijo que hay más jurisprudencia que leyes para defender al periodismo frente al ataque de los gobiernos populistas ya sean de izquierda o derecha. Además, el fallo “Santoro” de la Cámara Federal de Mar del Plata del 2019 estableció que hay una doble protección, un doble candado en la defensa del secreto profesional periodístico.
También la Corte Norteamericana ha tenido fallos emblemáticos a favor de la libertad de expresión.
“No podemos olvidar aquel fallo a favor de un manifestante que quema la bandera de los Estados Unidos y la Corte Suprema de los Estados Unidos dice que ese hombre ese hombre no está cometiendo un delito, está ejerciendo el derecho de resistencia contra un símbolo”, recordó Maqueda.
Y señaló que “eso fue efectivamente un cambio rotundo en la jurisprudencia de los Estados Unidos. Y también hay otros dos fallos que tuvieron una importancia decisiva en los últimos años en la jurisprudencia de los de la Corte de los Estados Unidos. El primero de ellos en New York Times versus Sullivan”.
Sullivan era en la década del 60 del 60 era uno de los policías que había reprimido en Montgomery en una de las manifestaciones por los temas raciales que encabezaba Martin Luther King. Y se quejó contra el New York Times porque en una nota decían que él era uno de los hombres que lo había reprimido. La Corte norteamericana decidió a favor del New York Times empleando por primera vez en la historia la teoría de la real malicia.
Y el otro fallo que se llama “New York Times contra Estados Unidos que también es un ejemplo que algunos de ustedes habrán visto porque ha sido llevado a la literatura y al cine en la película The Post”. Es el fallo por “el cual la Corte Suprema de Estados Unidos autoriza a que se den a conocer los papeles del Pentágono en la guerra de Vietnam. Aún con un país en guerra no se le puede esconder al pueblo de los Estados Unidos cuáles son los planes que tiene para llevar adelante el pentágono”, enfatizó.
-Libro preferido: Mi libro preferido es “Las memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar. Dentro de los libros modernos me ha gustado muchísimo es “Patria” de Fernando Aramburu. Ahora son “En Defensa de la Ilustración” de Steven Pirker y “Los Ingenieros del Caos” de Giuliano Da Empoli. Me encantan los libros de historia y sí es cierto que tengo que escribir mis memorias.
-Prócer argentino: San Martín y Belgrano. Belgrano al ser yo abogado y saber la las limitaciones que tiene un abogado que se haga se haya hecho cargo de dos ejércitos, o sea, una persona admirable y la profesionalidad de San Martín y la capacidad de hacer esa campaña, la visión que tuvo el coraje, es una cosa extraordinaria también.
-Un político argentino: Perón sin dudas.
-Equipo de fútbol: Belgrano de Córdoba en Córdoba pero soy de River acá. Yo soy de Río Tercero, del interior de Córdoba. Y en el año 55 cuando River salió campeón, a pesar de que mi padre era de Huracán, yo me hice hincha de River. Tenía 5 años. Escuchábamos los partidos por una repetidora y escuchamos a Fioravanti en aquella época. Me subía un banquito y lo escuchaba pegado a la radio porque venía con mucha descarga. Mi padre me decía que si River perdía yo no tomaba el café con leche de la tarde ni cenaba la noche y me iba a la cama directamente. Pero no aflojé. Mi padre leía “La Prensa” en aquella época y yo aprendí a leer con la sección deportiva. Luego siempre fui lector de La Voz del Interior en Córdoba.
– Un juez argentino: El modelo mío es José Benjamín Gorostiaga.
-Comida preferida: Mi comida preferida son los spaghetti amasados a mano de mi mujer María Belén. Soy español por parte de padre e italiano por parte de madre. Fogliati es mi apellido materno.
-Película preferida: Lo mío que es el neorealismo italiano después de la Segunda Guerra Mundial, voy a elegir de Luchino Visconti “El Gatopardo”. Ahora sumé “La Grande Bellezza” del director italiano Paolo Sorrentino.
– Bebida preferida: el champagne.
Hobby: Hasta la pandemia era el cine. Pero ahora no hay películas tan buenas. Por eso ahora mi hobby es la lectura.
Fuente: www.clarin.com



