Javi Llinares, asesor financiero: “Si un chaval de 25 años invierte 300 euros al mes durante 10 años, a los 65 tendrá un millón de euros”

Guardar dinero cada mes es uno de los hábitos financieros más recomendados, pero llega un momento en el que muchos ahorradores se preguntan qué hacer con ese capital. Una posibilidad es mantenerlo en una cuenta o depósito; otra, destinar una parte a inversión con un horizonte más largo.
Entre las alternativas que han ganado popularidad están los fondos indexados, productos que buscan replicar el comportamiento de un índice determinado. Su funcionamiento puede resultar sencillo de entender: en lugar de intentar seleccionar constantemente qué acciones comprar o vender, el fondo sigue una referencia concreta.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explica que los fondos de inversión reúnen las aportaciones de diferentes inversores y las destinan a distintos activos siguiendo una política de inversión previamente establecida.
Un fondo indexado intenta reproducir la evolución de un índice de referencia. Foto: Captura YouTube¿Qué es exactamente un fondo indexado?
Un fondo indexado intenta reproducir la evolución de un índice de referencia. Puede hacerlo siguiendo un índice bursátil amplio, uno de renta fija u otro conjunto de activos.
Por ejemplo, un fondo puede estar diseñado para replicar un índice que reúne numerosas empresas. De esta manera, el inversor no concentra todo su dinero en una única compañía, sino que obtiene exposición a un conjunto de valores a través de un solo producto.
Esta diversificación es una de las características que pueden resultar atractivas para quienes buscan una estrategia de inversión a largo plazo.
La estrategia de aportar dinero todos los meses. Foto: Captura YouTubeSin embargo, diversificar no significa eliminar el riesgo. Si el índice al que está vinculado el fondo cae, el valor de la inversión también puede disminuir.
La estrategia de aportar dinero todos los meses
Una de las formas de utilizar estos productos consiste en realizar aportaciones periódicas. En lugar de invertir una cantidad elevada de una sola vez, el ahorrador puede establecer una cantidad mensual que destina a la inversión.
Por ejemplo, una persona podría decidir aportar 100 euros cada mes. En un año habría destinado 1.200 euros, sin contar con la evolución que haya tenido la inversión.
La ventaja de este sistema es que permite convertir la inversión en un hábito y evitar que toda la decisión dependa de acertar cuál es el mejor momento para entrar en el mercado.
La ventaja de este sistema es que permite convertir la inversión en un hábito. Foto: Captura YouTubePero las aportaciones periódicas tampoco garantizan beneficios. El valor de las participaciones puede subir o bajar y, en determinados periodos, el inversor podría acumular pérdidas.
No es lo mismo ahorrar que invertir
El Banco de España recuerda que conviene diferenciar entre el dinero destinado a cubrir imprevistos y aquel que no se necesitará a corto o medio plazo. El primero puede mantenerse en productos líquidos, mientras que el segundo puede plantearse para inversión dependiendo de las circunstancias personales. Esta diferencia es fundamental.
El dinero reservado para una emergencia debería estar disponible cuando sea necesario. Invertir ese capital en un producto cuyo valor puede fluctuar podría obligar al ahorrador a vender en un momento desfavorable si aparece un gasto inesperado.
Por eso, antes de pensar en fondos indexados, resulta razonable contar con un colchón financiero suficiente para afrontar imprevistos.
No es lo mismo ahorrar que invertir. Foto: Captura YouTubeEl horizonte temporal es una de las claves
Los fondos indexados suelen plantearse como una herramienta para objetivos de largo plazo, precisamente porque los mercados pueden atravesar periodos de subidas y fuertes caídas.
Un inversor que necesita recuperar el dinero dentro de unos meses se encuentra en una situación muy diferente de otra persona que puede mantener su inversión durante muchos años.
La CNMV señala que, antes de invertir en un fondo, es necesario conocer aspectos como su política de inversión, las comisiones, la posibilidad de recuperar el dinero, el riesgo y el horizonte temporal. No existe, por tanto, un fondo indexado que sea adecuado para todo el mundo.
Las comisiones también importan
Otro de los aspectos que conviene revisar antes de contratar un fondo son sus costes. Las comisiones reducen la rentabilidad que finalmente obtiene el inversor. Por eso, comparar los gastos de diferentes productos puede ser especialmente importante cuando se plantea una estrategia de inversión mantenida durante muchos años.
La CNMV recomienda consultar el documento de datos fundamentales para el inversor, donde se recoge información relevante sobre las características, riesgos y costes del producto.
La CNMV recomienda consultar el documento de datos fundamentales para el inversor. Foto: Captura YouTube¿Y qué ocurre cuando el mercado cae?
Esta es una de las principales pruebas para cualquier estrategia de inversión. Un fondo indexado no está protegido frente a las caídas de los mercados. Si el índice que replica pierde valor, el fondo también puede registrar una caída.
Por eso, una estrategia de aportaciones periódicas requiere asumir que habrá momentos en los que el valor de la inversión será inferior al dinero aportado.
La pregunta fundamental no debería ser únicamente cuánto puede ganar una inversión, sino también cuánto riesgo está dispuesto a asumir el ahorrador y durante cuánto tiempo puede mantener el dinero invertido.
300€ al Mes Durante 10 Años y a los 65 Tienes un Millón. (Javi Linares)
El objetivo no es hacerse rico rápidamente
Los fondos indexados no deberían entenderse como una fórmula para conseguir beneficios rápidos. Su atractivo para determinados inversores está relacionado con una estrategia diversificada y de largo plazo.
El Banco de España insiste en que antes de invertir es importante conocer las características del producto y diferenciar el ahorro destinado a imprevistos del capital que puede mantenerse invertido durante un periodo más largo.
En definitiva, invertir una cantidad periódicamente puede ser una alternativa para quienes buscan poner a trabajar parte de sus ahorros, pero requiere planificación y aceptar las fluctuaciones del mercado.
La clave está en no confundir ahorro con inversión: el dinero que puede necesitarse mañana debe cumplir una función diferente del capital que se puede mantener invertido durante años.
Nota creada con asistencia IA
Fuente: www.clarin.com



