Inseguridad en la Provincia: balean a un joven que tendría que haber estado con domiciliaria y por faltas de pulseras no tenía monitoreo


Un joven de 19 años que debía estar bajo custodia policial con prisión domiciliaria fue baleado en un complejo habitacional ubicado en el barrio Centenario de Mar del Plata. El convicto está internado en sala de terapia intensiva y su cuadro es “grave”. El agresor, prófugo.
¿Porqué Luciano Maicol Uriel Bonanno está baleado si debía estar con prisión domiciliaria? por falta de pulseras electrónicas. Debía cumplir una condena de cuatro años, pero se le dio domiciliaria. Y era vigilado sólo con rondines policiales.
El ataque a tiros tuvo lugar este lunes en la zona de los monoblocks ubicado en las calles México y General Roca de la localidad balnearia.
Ahora, la fiscal Constanza Mandagarán investiga donde ocurrió la violenta agresión. Se intenta determinar si Bonanno recibió el disparo en el pecho dentro del complejo habitacional, donde debería estar cumpliendo con la condena, o si fue atacado a tiros en el espacio externo de usos múltiples para los que residen en los monoblocks, según publicó La Capital.
Tras el ataque, el joven fue trasladado de urgencia en un auto particular al Hospital de Agudos de Mar del Plata (HIGA), donde se encuentra internado en sala de terapia intensiva. Y fue el personal de la comisaría cuarta el que hizo las primeras actuaciones.
Por estas horas, Bonanno continúa con asistencia respiratoria mecánica y su estado continúa siendo grave.
Luciano Bonanno fue sentenciado a cuatro años de prisión, hace menos de dos meses por haber cometido dos asaltos en los que además intervino un menor como cómplice.
En un juicio abreviado, en el que el joven admitió ser autor de los hechos que se le imputaban, el Tribunal Oral N°4 a cargo de Gustavo Fissore homologó el acuerdo previo realizado por la fiscalía conducida por Leandro Arévalo y el abogado defensor del joven.
Bonanno se declaró culpable de haber protagonizado dos robos consecutivos en la calle junto a otros delincuentes.
En el primero de ellos, logró robar un teléfono celular; mientras que en el segundo, el golpe fue frustrado. Ambos hechos ejecutados bajo la misma modalidad: en grupo y mediante intimidación.
Ambos hechos tuvieron lugar el 25 de octubre de 2024. En el primero lograron “apretar” a un joven que iba de a pie en el cruce de las calles Colón y Santiago del Estero y le robaron un celular costoso: un Motorola Edge 20 Pro; fue alrededor de las 20.30.
Pero, minutos más tarde, intentaron hacer lo mismo con un hombre que se resistió y el robo no se llegó a concretar. Sin embargo, para la Justicia ambos hechos ajustan a una misma lógica delictiva en la vía pública. Robo bajo coacción o amenazas.
Al admitir su culpabilidad, Bonanno no tuvo la necesidad de llegar a un juicio oral. El juez Fissore consideró que la buena voluntad mostrada por el joven y aceptó el pedido de la defensa de arresto domiciliario.
Pero, había demoras por un faltante de entregas de pulseras electrónicas. Algo que iba a garantizar su monitoreo por parte de la Justicia.
Entonces, en el durante, se ordenó a que policías de la Comisaría Cuarta llevara a cabo patrullajes en la zona y también dejaban que realizaran visitas sorpresa al departamento del segundo piso de uno de los edificios Centenario, para comprobar que Bonanno no escapara.
Ahora, este lunes pasadas las 19, el joven fue baleado y está en terapia intensiva. Y el atacante es buscado, aunque sigue prófugo.
Fuente: www.clarin.com



