Identifican los restos de un hombre que desapareció hace 37 años y se reabre la investigación de un caso estremecedor

En Ocoee, ciudad del condado de Orange en Florida, la familia de Ernest Joe Manzanares, un joven de 23 años, esperó respuestas desde la última vez que lo vieron hace casi cuatro décadas. Salió de casa el 28 de julio de 1988, le dijo a su madre que volvería más tarde, pero nunca regresó.

Hicieron la denuncia de su desaparición y se inició una búsqueda, pero el caso no avanzó. “Hasta hoy, su familia no sabía dónde estaba, qué le había pasado ni si volverían a verlo”, lamentó la detective retirada Michelle Grogan, en una conferencia de prensa brindada el viernes 13 de febrero en nombre de la policía de Ocoee.

Cuando Ernest ya llevaba 17 años desaparecido, en julio de 2009, un equipo de trabajadores que limpiaba malezas cerca de una carretera principal de Clermont, la ciudad más poblada del condado de Lake, encontró restos humanos en una propiedad ahora conocida como Lake Hiawatha Preserve.

Los investigadores llegaron al lugar e iniciaron la investigación. Se determinó que los restos óseos probablemente pertenecían a un hombre de entre 21 y 35 años. Por el estado de los restos los forenses indicaron que probablemente había fallecido varios años antes.

La detective Michelle Grogan en la conferencia de prensa  de la policía de Ocoee, Florida. (Foto: Captura de video)

También encontraron una manta, ropa interior masculina, y restos de una bala, pero no había certezas de que los elementos estuviesen relacionados con el caso. A pesar de una larga investigación, en aquel entonces no se logró identificar al hombre.

El caso se registró en el Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas (NamUs). Mientras tanto, de forma paralela el Departamento de Policía de Ocoee y la detective Grogan investigaban la desaparición del joven de Ocoee, en el cercano condado de Orange.

Aunque la denuncia databa de 1988, la investigación de su desaparición seguía activa en las bases de datos de personas desaparecidas, incluyendo NamUs, y se conservaba su perfil de ADN .

En julio de 2025 acudieron al laboratorio de Othram en The Woodlands, Texas, especializado en el uso de tecnología de ADN para casos sin resolver.

Los científicos determinaron que las pruebas avanzadas de ADN podrían ayudar a identificar aquel ADN hallado en 2009. A partir de los restos óseos proporcionados elaboraron un perfil completo de ADN mediante Secuenciación Genómica de Grado Forense, y el 29 de diciembre de 2025 notificaron a los investigadores sobre una coincidencia genética.

Se comparó el perfil de ADN proporcionado por un familiar de Manzanares y determinaron que los restos óseos efectivamente eran los de Ernest “Ernie” Manzanares, nacido el 2 de febrero de 1965.

“Esta identificación refleja años de perseverancia y colaboración entre departamentos”, declaró con orgullo el capitán de la policía de Clermont, Malcolm Draper, en un comunicado de prensa.

“Aunque el caso no se había resuelto, nunca se olvidó. Los avances en la ciencia forense, combinados con la dedicación de nuestros colaboradores en la investigación, produjeron respuestas que no fueron posibles en 2009″, manifestó Draper.

Las sospechas de un crimen tras conocer cómo fue la última noche con vida de Ernest Manzanares

“Agradecemos que esta identificación le brinde un poco de consuelo a la familia Manzanares”, expresó Vincent Ogburn, el jefe de policía de Ocoee. Y agregó: “Ahora tienen la oportunidad de dar sepultura a su ser querido”.

La detective Grogan, por su parte, dijo en la conferencia de prensa del viernes que notificar a la hija de Manzanares después de 37 años para decirle que habían hallado los restos del cuerpo de su padre, fue una experiencia compleja.

Ernest Manzanares tenía 23 años y sus restos habían sido hallados en 2009, pero recién en 2025 pudieron identificarlo. (Foto: Departamento de Policía de Clermont)

La mujer era una bebé cuando su padre desapareció y toda su vida se preguntó qué le había pasado. “Estaba agradecida por finalmente obtener respuestas y de traer a su padre a casa, pero como cualquier niña, siempre mantuvo la esperanza de que su padre regresara a su vida algún día“, explicó Grogan.

Grogan dijo durante la conferencia de prensa que cuando habló con la madre de Manzanares en 2022, le contó que antes de que su hijo desapareciera la familia estaba “sufriendo violencia doméstica”

“Se habían mudado de Colorado para vivir con su familia, y Ernest, que era el hijo mayor y el protector de la familia, convenció a su padre, quien ya falleció, de mudarse también con ellos”, relató la investigadora.

“Manzanares escuchó que su padre y otro pariente ahora fallecido planeaban vender a su hermana y sobrina, que entonces tenían 7 y 8 años, a una pandilla de motociclistas de la que eran miembros. Hoy en día lo llamaríamos trata de personas“, reveló Grogan.

Manzanares le dijo a su madre esa última noche que lo vieron que iría a buscar a su padre para confrontarlo. Subió al Chevrolet Monte Carlo rojo de 1976 que conducía, vehículo que jamás fue hallado.

Como nunca hubo pistas sobre su paradero ni se había podido realizar una autopsia para determinar la causa de muerte, la hipótesis de un homicidio no tenía forma de sustentarse.

“En este punto de la investigación la familia ya no tiene más respuestas sobre lo que pudo haberle sucedido a Manzanares, pero continuará su curso hasta resolverse”, indicó la detective Grogan.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior