Hay que disfrutar y valorar a Di María :: Olé

Muchas suspicacias se han generado detrás de la genial llegada de Ángel Di María a Central. Fue un comienzo con sospechas por los arbitrajes (los penales otorgados, solo alguno dudoso) que tocó su prime con el título otorgado al Canalla en los escritorios de Puerto Madero. De eso, ya se ha dejado sentencia en este espacio: aquello que hizo la AFA estuvo muy mal. No se puede legislar para atrás y dar un título que no estaba en juego.
Tras la alegría inicial por la llegada de Angelito, en el último tiempo se está generando un mundo de haters virtuales detrás de la figura del ícono de la Selección. Y es algo que no es nada justo con un futbolista que le ha dado muchísimo a la Argentina: campeón del mundo Sub 20 en el 2007, medalla de oro en los Juegos Olímpicos 2008, dos Copas América (2021 y 2024), la Finallísima 2022 y clave en la final con Francia, para que Argentina se borde la tercera estrella.
En un fútbol argentino convulsionado y en el que la AFA vive días de ebullición y de denuncias judiciales, estaría bien separar la paja del trigo. Los enojos por las decisiones dirigenciales no pueden manchar el nombre de Di María. Más allá de lo que se hizo viral en el Cilindro, quizás se dio algo lógico: en el comienzo hubo banderas de agradecimiento para el campeón del mundo y en el final del partido, con el local perdiendo, hubo silbidos para la salida de Di María, como podía haber pasado para cualquier jugador del visitante. Con el pitazo final, volvieron las emociones para el símbolo: los colegas marcando su respeto, los alcanzapelotas pidiéndole una foto, y una nena fana de Racing feliz porque Ángel la saludaba mientras se metía en el túnel.

Mirá también
La fuerte defensa de Jorgelina Cardoso a Di María tras los silbidos ante Racing: “Nadie muestra los aplausos en el calentamiento”
Di María, que en pocos días cumplirá 38 años, tiene el sueño de conseguir cosas importantes con su querido Central y eso es lo que lo motiva, incluso ganar la Libertadores. Siente el cariño de parte de la gente de todas las instituciones, pero desde un principio entendió a lo que se exponía: más allá del amor, el hincha, durante los 90’, sólo quiere que gane su equipo, no le importa quién está enfrente.
Igual, disfrutar y valorar a Di María no te hace menos fanático de tu club.
Fuente: www.ole.com.ar





