Gustavo Bermúdez: “Nunca me interesó la exposición”

Reconocerías su voz aun con los ojos vendados. Emblema de novelas tan atesoradas como “Celeste”, “Antonella”, “Nano” o “Alén”, galán calmo en un mundo de paneles gritones, cultor de la privacidad, amo de la sencillez, el de la sonrisa y la melena inconfundible. Gustavo Bermúdez, el hombre que sabe transitar como nadie la delgada línea del misterio, además es dueño de un humor tan filoso como inesperado y lo demuestra todas las noches protagonizando “La cena de los tontos” junto a Martín Bossi y Laurita Fernández, la icónica comedia que fue un exitazo en Buenos Aires y ahora la rompe en el teatro Neptuno de Mar del Plata. Gran momento para esta charla con Gustavo Bermúdez, el último gran caballero.
Noticias: ¿Cómo lograron convencerte para que hicieras temporada en Mar del Plata?
Gustavo Bermúdez: (Se ríe) Tenía muchas ganas de ir a Mar del Plata, muchísimas de verdad. Como hace tantos años que no hago teatro acá, mi principal intención era venir con esta obra, instalarme, pasar el verano, así que estoy contento. Mar del Plata es una ciudad que me encanta, he veraneado acá durante toda mi infancia, veníamos desde Rosario y pasábamos todo enero con mis padres, que eran muy teatreros, y mi hermano Gabriel. Tengo muy lindos recuerdos, fui y soy muy feliz en La Feliz (risas).
Noticias: ¿Se necesita mucha concentración para no tentarse con Martín Bossi sobre el escenario?
Bermúdez: Sí y no solo con él, mirá qué selección tenemos, Martín , Laura Fernández, Guillermo Arengo y Esteban Prol, ¡todos muy graciosos! La comedia te hace reír de principio a fin; la pasamos muy bien y lo disfrutamos con el público de forma conjunta. Además, la obra tiene un mensaje interesante con respecto al bullying, a la subestimación del otro, y está bueno que el público pueda reírse tanto, pero a la vez quedarse pensando. En su momento había visto la puesta con Adrián Suar en mi papel y Guillermo Francella en el personaje de Martín Bossi y es la comedia con la que más me reí en la vida. Quise aprovechar la ocasión para sumar la anécdota de haber sido parte de la obra que más me hizo reír desde siempre.
Noticias: En esta época donde todo está expuesto, ¿cómo hacés para seguir manteniendo el misterio?
Bermúdez: Es una actitud de toda la vida; nunca me interesó la exposición. Mi costado público está a la vista de todos y no tengo ningún problema con eso ni con dar notas, pero soy muy celoso de lo privado, de lo que tiene que ver con mi entorno familiar, eso lo resguardo. Me parece que lo público y lo privado van por carriles distintos, cada cosa en su lugar.
Noticias: Se ve que lo has manejado bien porque cuando Ángel de Brito comentó que estabas en pareja con Verónica Varano, dijo: “Me da cosa contarlo, ¡los dos son tan bajo perfil!” Lograste un milagro, le dio culpa a “LAM” (risas)
Bermúdez: Es verdad que los medios se han manejado bien, también hay que decir que es algo mutuo. Los programas saben que yo no me expongo y me lo respetan, pero yo a la vez respeto mucho su trabajo. Sé que necesitan buscar la noticia, la declaración a la salida del teatro, pero hay un equilibrio que mantenemos desde hace muchos años.
Noticias: Muchos tienen la fantasía de que vos estabas en San Martín de los Andes completamente ajeno a la actuación, pero hiciste dos temporadas de “Los protectores” con Adrián Suar, Jorgelina Aruzzi y Andrés Parra. ¡Hasta Messi pasó por ahí!
Bermúdez: Sí, pero viste que las plataformas no tienen nada que ver con lo que realmente es la tele. La televisión abierta genera otro vínculo, el público te abre la puerta de su casa. Con las plataformas se comparte de otra manera, porque no todos ven una serie simultáneamente, a diferencia de la tele, que junta a mucha gente al mismo tiempo, y el espectador se familiariza con lo que ve.
Noticias: Hablando de familiarizar y de vínculos, ¿es verdad que Jorge, el padre de Leo Messi, ya no quiere pasar nunca más por la puerta de tu casa en Rosario?
Bermúdez: (Se ríe) ¡Lo leíste y es cierto! Cuando pasaban por la puerta con Celia, su mujer, ella siempre le decía: “Esta es la casa de Gustavito”, al final Jorge se cansó, ya no quería escuchar que le mencionaran nunca más a “Gustavito” (risas) Es una familia espectacular, son divinos. Celia es una genia, cuando hicimos el capítulo de “Los protectores” donde participa Leo se lo mostramos antes de que a nadie. ¡Imaginate, estaba feliz!
Noticias: Ahí hay algo de lo que charlábamos antes, el sentimiento que se crea después de años de verte en la tele. Mirá lo que pasó con Mario Pergolini, volvió a la televisión a pesar de decir que estaba muerta y reconoce que nada le ha dado tanta masividad.
Bermúdez: Sí, claro. Porque las redes son importantes y repercuten un montón, pero la tele es la tele, por lo menos para mí. A la televisión la quiero mucho. Ojalá podamos hacer cosas buenas nuevamente. Es un medio que tiene todo para seguir generando. Hay que buscarle la vuelta. Yo he estado en un programa como “Atreverse”, ahí todo se basaba en tener buenos actores, un director notable como Alejandro Doria y guiones bien escritos. Me encantaría que se pudiera hacer algo así hoy, ojalá estén las facilidades para que eso ocurra.
Noticias: Quizás el público más joven no sabe que protagonizaste novelas como “Celeste” donde se tocaban temas socialmente relevantes pero silenciados en los medios como el SIDA
Bermúdez: Es cierto, eso se hizo mucho, tuvimos autores buenísimos de novelas. Es una tradición que ya venía de las épocas de Alberto Migré o de Hugo Moser y que también supo retomar Quique Torres. Mirá lo que había hecho Migré en su momento con “Rolando Rivas, taxista”, el tipo se animaba a abordar el tema de la dictadura cuando de eso no se hablaba, nuestras novelas siempre reflejaron historias con alguna proximidad social. Hemos vivido una televisión de vanguardia en cuanto a las ficciones, es una picardía que se haya perdido eso.
Noticias: ¿Sentís que a nivel local hubo cierta subestimación de la novela? Mirá la industria que hay alrededor del género en Brasil, México y Turquía
Bermúdez: Siempre se le bajó el precio a la novela. Y yo sostengo que hacer una novela diaria es uno de los trabajos más difíciles dentro de lo que es el contenido audiovisual. Una de las cosas más complicadas es mantener la atención del público durante tantos capítulos, pensá que en el cine se puede trabajar en el guion de una película durante un año, tomarte 6 semanas para filmarla y un par de meses para editarla. O sea, en un año hacés 90 minutos y nosotros en las novelas hacíamos 45 minutos diarios grabando de diez a doce horas por jornada. Aparte de estudiar todos los días letra nueva, tenés que ir adaptándote a las vueltas de los libros, el trabajo en las telenovelas es colosal.
Noticias: Ahora se habla mucho de contenidos, deberíamos debatir a qué nos referimos con ese concepto. Para vos que sos un conocedor del tema, ¿las plataformas están centradas en el contenido?
Bermúdez: Creo que las plataformas son un soporte, una herramienta tecnológica, pero solas no caminan, necesitan alimentarse de algo interesante y que eso le llegue al público. Volvemos a lo mismo, a veces son reyes sin contenido y a muchos productos no los ve nadie, podés rodar mil cosas, pero hay que generar interés. Veo a mucha gente que se sienta frente a una plataforma y empieza a buscar hasta que después de un rato apaga el televisor porque dice que no encuentra nada para ver. Lo mismo está pasando con el cine y una oferta direccionada solo para cierto tipo de público, creo que en algún punto debido a eso le está yendo tan bien al teatro. Si querés comer, podés hacerlo en tu casa en vez de ir a un restaurante, pero ver una buena obra es algo especial y el espectador lo sabe.
Noticias: “Alén, luz de luna” fue tu proyecto más personal, por el que elegiste vivir en San Martín de los Andes. En esa novela tenía un papel fundamental Héctor Alterio, que falleció hace muy poco. ¿Cómo lo recordás?
Bermúdez: Héctor era fabuloso. Me acuerdo cuando viajé a España para convencerlo de hacer la novela, me fui el viernes a Madrid después de grabar y tenía que volver el domingo, él no quería saber nada. Era muy de cine, manejaba otros tiempos y acá había que estudiar un guión todos los días… ¡Pero yo quería tenerlo y lo logré! La verdad que fue un orgullo poder trabajar con él.Tuve la gran suerte de haber laburado con muchos nombres legendarios, tanto delante como detrás de cámara. Arranqué nada menos que con el Tano Ranni, también fue muy importante en mis inicios Guillermo Bredeston, hice teatro con Claudio García Satur, con Emilio Disi, tuve una inmensa suerte. Pero en Héctor Alterio descubrí a alguien con una humildad, una paz, un talento y una generosidad impresionantes. Estuvimos conviviendo un año en el sur, grabábamos infinidad de horas y nunca tuvo una queja. Fue un grande en todo el sentido de la palabra.
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Fuente: noticias.perfil.com




