Fuerte pedido del Gobierno a la OEA por la situación del gendarme argentino secuestrado por el régimen de Maduro


El Gobierno nacional hizo este martes un fuerte reclamo ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (la reconocida CIDH) supervise la situación de los presos políticos en Venezuela y la del gendarme argentino Nahuel Gallo, cuya liberación se sigue reclamando.

El pronunciamiento se hizo en coincidencia con un reclamo similar de María Corina Machado. La líder de la oposición venezolana comenzó a reclamarle al régimen chavista -que ahora preside de manera interina Delcy Rodríguez, quien fue la vice de Nicolás Maduro- que empiecen a liberar los presos políticos. Este martes retuiteó: “Ha llegado la hora de liberar a los presos políticos, restablecer la verdad y hacer prevalecer la justicia sobre la impunidad” a través de un largo comunicado de su partido Vente Venezuela.

A la misma hora, en la sede del Consejo Permanente de la OEA, el representante del gobierno libertario, Carlo Cherniak hizo un extenso discurso con el pedido a la CIDH.

“Hemos insistido, en reiteradas oportunidades, que las constantes violaciones a los derechos y a las libertades de las personas en ese país deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, tales como el argentino Nahuel Gallo. En esto queremos ser enfáticos, a estas situaciones se les debe poner fin. Solicitamos con firmeza la inmediata liberación del gendarme argentino, así como de que garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia”, dijo Cherniak leyendo el discurso que le envió Buenos Aires.

El gendarme Gallo fue detenido arbitrariamente el 8 de diciembre de 2024 cuando pasó por tierra desde Colombia a Venezuela para visitar a su pequeño hijo argentino, Victor, y a su pareja, la venezolana María Alexandra Gómez. Fue técnicamente secuestrado, y llevado a El Rodeo, donde nunca se le permitió ni una llamada con su familia. Está totalmente incomunicado y despojado de sus mínimos derechos humanos. Sólo se conoce una foto y un video como prueba de vida efectuado el año pasado. Y sólo se conocen de él detalles por sus compañeros de celda que fueron liberados, y que lo consideran como un ser con liderazgo, orgullo de ser gendarme argentino y que sufre mucho la separación de su familia.

“Hemos sido claro en varias oportunidades que la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraba y denunciaban prácticas que se consideraban terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, haciendo poner en duda el mismo propósito de esta organización”, dijo este martes Cherniak ante el pleno de la OEA.

“Debemos actuar ahora conforme se espera de nosotros. Los enormes desafíos generados por los cambios en Venezuela se deben traducir en una acción común para que el flagelo del narcoterrorismo deje de azotar a nuestros habitantes y haya democracia, respeto a los derechos humanos y libertad, permitiendo así una verdadera paz en la región.”, sostuvo.

“A partir de las lecciones aprendidas, donde se subestimó el instrumento de la diplomacia preventiva, la OEA deberá explorar cómo puede convertirse en un facilitador que contribuya a apoyar un proceso de transición a la democracia en Venezuela. Asimismo, en la CIDH hemos insistido en reiteradas oportunidades en las constantes violaciones a los derechos humanos en Venezuela, incluyendo detenciones arbitrarias. Se exige la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo y se aboga por una acción efectiva de la OEA para promover la democracia y los derechos humanos en la región“, agregó el diplomático de la administración de Javier Milei.

Entre tanto, Donald Trump, que desairó a Corina Machado para darle el liderazgo en la transición a Delcy Rodríguez, hizo una extraña referencia este martes a las prácticas represivas del régimen chavista. El presidente de Estados Unidos aseguró que la dictadura de Maduro “tenía una cámara de tortura en medio de Caracas, que ahora está siendo clausurada”. Se refería al Helicoide, donde son detenidos los presos políticos, que se estiman ascienden actualmente a 1.000. Extranjeros hay, con Nahuel Gallo, y otros dos argentinos entre 80 y 100.



Fuente: www.clarin.com

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