Fin de la tregua en el PJ bonaerense: dura pelea entre Kicillof y La Cámpora por los cargos en el Senado provincial


Las treguas en el peronismo bonaerense son como la arena entre las manos. Son efímeras. El acuerdo que firmaron el kirchnerismo con la rienda de La Cámpora con Axel Kicillof para evitar la interna y entronar al gobernador como presidente del partido ahora se pone a prueba en una nueva disputa por espacios de poder.
Este jueves 26 está convocada la sesión preparatoria en el Senado bonaerense que debe designar las autoridades de ese cuerpo legislativo. Por mandato constitucional, lo preside la vicegobernadora, Verónica Magario. Pero la vicepresidencia primera, las autoridades del bloque de Fuerza Patria (FP), las otras vicepresidencias (son cinco, pero podrían ser más) y los cargos desde donde se ejecutan los fondos y se definen los proyectos a debatir forman un botín que se exhibe en esta nueva batalla interna en el oficialismo bonaerense.
Hubo dos semanas de calma en el peronismo provincial. El 7 de febrero, después de casi un mes de intensas negociaciones, se acordó que Kicillof reemplazará a Máximo Kirchner como presidente del partido en la Provincia. El gobernador logró imponer mayoría en los principales lugares y con ese entendimiento se evitó una elección de autoridades que estaba prevista para el 15 de marzo.
Las tensiones entre el kirchnerismo y el armado que diseñó Kicillof para sostener sus intenciones presidenciales -el Movimiento Derecho al Futuro (MDF)- quedaron expuestas en todo 2025. Por el desdoblamiento de las elecciones legislativas, en el armado de las listas distritales y de la provincia para esos comicios, por la votación del Presupuesto 2026 y por la elección de las autoridades de la Cámara de Diputados provincial.
Esa tirantez permanente condicionó la elección de las vicepresidencias del Senado que quedaron vacantes por la culminación de los mandatos de las autoridades. Entonces, quedó vacía la silla de la vicepresidencia primera -que está en la línea sucesoria del Gobernador, según la Constitución- la vice segunda, la tercera y la cuarta. Por tanto, el ex libertario y ahora integrante de un bloque “dialoguista” con la Gobernación, Carlos Kikuchi, está temporalmente en ese lugar (ocupa la vice 5ta., desde hace dos años).
El kirchnerismo pretendía (y pretende) que el sitial sea para Mario Ishii, ex intendente de José C. Paz y actual senador cercano al esquema de La Cámpora. Sostienen que “fue un compromiso de Magario” y por lo tanto ese cupo está cubierto. También procura manejar la presidencia del bloque mayoritario de 24 senadores. Son 15 camporistas-kirchneristas y 9 que responden al MDF.
El manejo de la bancada implica también estructura, cargos y recursos. Emanuel González Santalla y Adrián Santarelli (camporistas, de la Tercera sección) son propuestos por el sector pero no hay aval desde la Gobernación.
Desde el lado de Kicillof postulan a Ayelén Durán (de Bahía Blanca), ex camporista que ahora reporta a Andrés “Cuervo” Larroque como vice primera. Es “astilla del mismo palo” y por eso el cristinismo no la acepta. Desde hace un tiempo milita firme en el MDF.
No se trata sólo de lugares simbólicos con trascendencia institucional. Desde los despachos de los vices se digita también el destino de parte de los fondos que maneja el cuerpo legislativo. El Senado tiene asignado casi $ 250 mil millones para el ejercicio 2026. Aquí resulta clave otro cargo que hoy reporta a Magario y que La Cámpora pretende acceder: es la Secretaría Administrativa, desde 2019 conducida por Roberto Feletti.
“El kirchnerismo sostiene que debe ser para quien tiene mayor peso en el bloque mayoritario”. Hoy lo tienen los que abrevan en el espacio de Máximo y Cristina. “Ese cargo no se puede resignar. Esa discusión está obturando todo el acuerdo”, dijeron a Clarín fuentes legislativas.
Hasta comienza a insinuarse una posibilidad extrema: la ruptura del bloque. “Están muy desconformes con los modos y las formas en que el kirchnerismo plantea sus reclamos”, se sinceró un legislador del MDF.
Otros actores de la interna también tienen sus propios capítulos en esta novela. La senadora Malena Galmarini (que representa al Frente Renovador de Sergio Massa) buscaría un lugar en el reparto. También el maleable ex ministro Sergio Berni, quien fue cuatro años funcionario de Kicillof pero ahora aparece distanciado.
Para completar un panorama complejo, la oposición está atomizada en la representación del cuerpo deliberativo. Esto dificulta eventuales negociaciones que deberá afrontar Magario. Para la conformación de la conducción legislativa y para próximas tareas parlamentarias.
Después de UxP, el bloque más voluminoso es el de LLA, que reúne a 10 representantes. El “PRO puro” quedó con 5; Unión y Libertad (ex libertarios) tiene 3; Hechos (un espacio constituido a partir del posicionamiento de los hermanos Passaglia) 3 y la UCR, tiene una senadora.
Unos podrían acceder a los cargos en litigio. Otros lo verán de afuera. Hasta tanto se resuelva, el Senado no puede comenzar a sesionar. Y el 2 de marzo deberá estar resuelto para cuando Kicillof inaugure las sesiones ordinarias del 2026.
Fuente: www.clarin.com



