Estados Unidos en Groenlandia: el fracaso de su base nuclear secreta durante la Guerra Fría

¿Qué lugar podía estar lejos de la vigilancia soviética? A partir de aquel interrogante, un proyecto ultrasecreto se alojó al noroeste de la isla que hoy es centro de disputa entre Donald Trump y sus pares europeos, por el reclamo expansionista del Presidente norteamericano.
Bajo el territorio de Groenlandia se construyó Camp Century, una base militar estadounidense. Fue allá por 1960, con la intención de lanzar una pronta respuesta en caso de un eventual conflicto entre el país de América del norte y la Unión Soviética.
La instalación subterránea, que fue pensada para depositar hasta 600 misiles nucleares de alcance medio, formaba parte de un proyecto bautizado “gusano de hielo” por sus techos cilíndricos. O mejor conocido en inglés como Project Iceworm.
El escondite de misiles nucleares estadounidenses en Groenlandia
La construcción se mantuvo oculta durante décadas hasta que, en 2024, la NASA se topó con ella en el medio de una expedición científica. Sin embargo, ya se sabía de su existencia.
En su momento el proyecto obtuvo el permiso del gobierno danés, aunque no se sabe cuánta información confidencial se compartió a Dinamarca. Oficialmente, el país europeo mantenía la política de no tener armas nucleares dentro de sus fronteras.
El Proyect Iceworm, que tuvo permiso del gobierno danés, no funcionó. Foto: NASAAsimismo, en la época de su realización transcurría la Guerra Fría. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Groenlandia –junto a Islandia y las Azores- estaba entre las zonas de “máxima importancia” para Estados Unidos, aseguró el Instituto Danés de Asuntos Internacionales.
“En cierto sentido, el contexto era el mismo que antes, salvo que ya no era Alemania, sino la Unión Soviética, contra la que se defendían”, determinó la institución en un informe titulado Greenland during the Cold War. Danish and American Security Policy 1945-68.
En 1962 ocurrió la crisis de los misiles en Cuba, con la URSS demostrando que también podía afectar la seguridad de su contrincante. Es que antes de tal evento la potencia capitalista ya había desplegado su propio armamento nuclear en Reino Unido, Italia y Turquía.
De hecho, el inicio del complejo llamado Camp Century fue en 1959. Y el lugar elegido era clave: estaba a menos de 4.000 kilómetros de Moscú.
El plan previó que 200 personas viviesen en los tres kilómetros de túneles a 8 metros debajo del hielo -cuando los sobrevoló el avión de la nombrada agencia espacial, sus radares los detectaron a 30 metros-. Para ello, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos incluyó un hospital, tiendas, laboratorios, gimnasio, y por supuesto, para no matarlos de aburrimiento, un cine.
El fracaso del proyecto y el accidente de 1968 en Thule
A los participantes que se alojaron allí les dijeron que se trataba de una estación de investigación polar. El objetivo con el que encubrían sus verdaderas intenciones era demostrar que una instalación en una ubicación remota podía funcionar de forma eficiente y segura con energía nuclear.
Entre tareas ocultas que preveían el escenario político más peligroso, el reactor nuclear daba vida y electricidad al campamento del ártico.
Ese mismo reactor se cerró al poco tiempo del inicio de sus funciones en 1960, por altos niveles de radiación en ciertos sectores de la “ciudad bajo hielo”.
Aquel inconveniente fue resuelto. Sin embargo, el subterfugio tuvo menos de una década de funcionamiento y se abandonó definitivamente cerca de 1967 por condiciones inestables del hielo.
No fue la única misión fallida en el permafrost. El otro episodio que quedó para la historia ocurrió por encima de este gélido suelo, con un avión estadounidense B-52. Llevaba a bordo nada menos que cuatro bombas de hidrógeno y estaba cerca de su base aérea en Thule, instalada en Groenlandia a principios de los años 50.
Ese bombardero formaba parte de una patrulla permanente ante un eventual ataque de Moscú, en otro plan secreto conocido como Operación Chrome Dome (Cúpula de Cromo). El que por cierto contó con otros accidentes, como el de la localidad española Palomares.
En 1968, una falla en el sistema de calefacción de la cabina provocó un inesperado incendio en el avión mencionado. Y en el aire, además de los siete tripulantes, estaban las armas nucleares con una potencia 300 veces mayor que la “Little Boy“, usada por los estadounidenses en la ciudad japonesa de Hiroshima.
La Operación Chrome Dome sufrió varios accidentes. Foto: ArchivoEl avión impactó contra el hielo de la bahía North Star y solo uno de los tripulantes falleció. Afortunadamente los dispositivos nucleares no llegaron a activarse, pero los gobiernos involucrados empezaron de forma inmediata tareas de recuperación y limpieza ante los materiales altamente radiactivos dispersos.
Respecto a Camp Century –cuyos detalles se revelaron en 1995 con un informe del mencionado instituto danés-, los daños de sus restos al medio ambiente podrían hacerse reales si el deshielo supera las nevadas invernales, indicaron estudios científicos. Tal preocupación no fue abordado por las autoridades de entonces, según los informes rescatados por el medio CNN.
Un breve recorrido por la colonización danesa de Groenlandia
A propósito del giro expansionista de la potencia de Occidente, aquí algo de historia. Hace más de tres siglos, un misionero luterano encabezó una expedición a la isla más grande del planeta. Aquel hombre era Hans Egede, inmortalizado en una estatua de más de 2 metros en la capital de la tierra hoy reclamada.
Hans hizo su arribo en Groenlandia en 1721 para evangelizar a la población indígena.
Apoyado en el entonces Reino de Dinamarca y Noruega, fundó así “Buena esperanza”, o Godthaab en danés, nombre que tuvo el centro político hasta finales de la década de 1970.
Mucha agua corrió antes del dominio de Copenhague. Los primeros habitantes de aquel lugar cercano al polo ártico se registraron hace unos 4.500 años atrás, siendo estos pobladores amerindios.
En el siglo X llegaron a sus costas exploradores y colonos nórdicos, con quienes se hicieron historias que motivarían a Egede para ir hacia tales horizontes. Pero al llegar se encontró con una desilusión, ya que para finales de la Edad Media estas comunidades europeas habían desaparecido por completo.
Quienes no quedaron defraudados fueron sus mandamases. Con el arribo a la capital, hoy llamada Nuuk, dio inicio a la colonización danesa entre los inuits paganos.
Pasado el tiempo, Groenlandia dejó de ser una colonia. Específicamente en 1953, cuando se incorporó formalmente a Dinamarca. En 1982 los groenlandeses –no muy lejos de sus primeras elecciones legislativas- votaron por separarse de la Comunidad Económica Europea, algo que se hizo efectivo tres años después.
Por último, en 2008 la isla votó un referéndum independentista para que Groenlandia pueda administrar sus propios recursos naturales, manteniendo el control danés en áreas como la política exterior.
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Fuente: www.clarin.com



