Es tarotista e influencer y deberá pagar 10 millones de dólares por acusar de asesinato a una profesora: “Las declaraciones falsas tienen consecuencias reales”

A fines de 2022, Estados Unidos se vio conmovido por los asesinatos de cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho.

Desde entonces, la tarotista y creadora de contenido Ashley Guillard, que hoy tiene 41 años, acusó por el hecho a Rebecca Scofield, profesora de Historia de dicha institución.

Sin embargo, poco tiempo después, se detuvo al verdadero responsable, quien, más tarde, asumió haber cometido los crímenes. Por tanto, y tras la demanda de la damnificada, un jurado obligó Guillard a abonar una elevada cifra en carácter de reparación.

Un caso conmovedor y una acusación por “intuición espiritual”

Kaylee Goncalves, Madison Mogen, Xana Kernodle, Bethany Funke y Dylan Mortensen, todos de aproximadamente 20 años, eran estudiantes de la Universidad de Idaho y vivían juntos en una casa ubicada en Moscow, a solo 10 minutos de la institución académica.

Corría la madrugada del 13 de noviembre de 2022, y se encontraban en el hogar junto a Ethan Chapin, otro estudiante de la misma edad, quien era el novio de Kernodle.

Mogen (arriba), Gonçalves, Chapin y Kernodle. Foto: Wikipedia/ IG Kaylee Goncalves

De repente, una persona enmascarada ingresó a la residencia y, sin motivo expreso, asesinó a puñaladas a Goncalves, Mogen, Kernodle y Chapin, mientras que Funke y Mortensen lograron sobrevivir.

Conocido el suceso, la comunidad universitaria y gran parte de la sociedad estadounidense se sintió afligida, mientras que las autoridades iniciaron una búsqueda desesperada de los responsables.

Quizás atravesada por esta sensación, apenas días después del hecho, Ashley Guillard, conocida en la web por teorizar sobre asesinatos de alto perfil sin resolver, a menudo consultando cartas del tarot, comenzó a culpar a Rebecca Scofield, una profesora de Historia de la Universidad, de planificar y ordenar el crimen.

Mediante TikTok, afirmaba que Scofield había tenido un vínculo romántico con Mogen, una de las cuatro víctimas, y que había ordenado el asesinato cuando la estudiante amenazó con sacar a la luz la relación. Además, Guillard publicó en la web una foto y los datos personales de la profesora.

Como era de esperarse, en diciembre de 2022, la docente, quien ni siquiera le daba clase a los chicos fallecidos, presentó una demanda por difamación contra la creadora de contenido.

Tras ello, el Departamento de Policía de Moscow emitió un comunicado de prensa en el que aclaró que Scofield no era sospechosa en la investigación del asesinato, pero las acusaciones de Guillard en las redes sociales no se detuvieron.

El 30 de diciembre, las autoridades policiales arrestaron a Bryan Christopher Kohberger, de 28 años, quien era el verdadero responsable de los crímenes.

No obstante esto, la tarotista continuó reproduciendo su versión de los hechos.

Finalmente, en junio de 2024, Raymond Patricco, el juez federal de la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Idaho, dictaminó que las declaraciones de Guillard eran difamatorias y se basaban “solo” en su “intuición espiritual sobre los asesinatos”.

Los detalles del fallo judicial: “Las declaraciones falsas son inaceptables en nuestra comunidad”

En julio de 2025, Kohberger, quien también era un estudiante, pero de la Universidad Estatal de Washington en Pullman, se declaró culpable de los asesinatos, como parte de un acuerdo para evitar la pena de muerte, y fue sentenciado a cuatro cadenas perpetuas.

Scofield, la profesora acusada injustamente. Foto: Universidad de Idaho

Luego de ello, la situación judicial de Guillard se complicó aún más, hasta que, a fines de febrero de 2026, fue elevada a juicio.

En él, Guillard no contó con abogados, sino que se representó a sí misma, y tampoco citó testigos.

Durante el transcurso de la audiencia, que duró 4 días, dijo a los jueces que creía tener habilidades psíquicas y que aprendió a leer el tarot a través de videos de YouTube, numerología y estudio autodidacta.

Además, justificó la publicación de sus videos en redes, pues según ella era una forma de concientizar a la población e instar a las autoridades a investigar posibles pistas.

Respecto a los asesinatos de los estudiantes, reconoció que había grabado más de 100 videos sobre el caso hasta agosto de 2025, cuando Kohberger ya se había declarado culpable.

Scofield, por su parte, declaró que las acusaciones le habían provocado muchísima ansiedad, trastorno de estrés postraumático y dolores nerviosos en todo el cuerpo, lo que le dificultaba desempeñar su cargo de directora del departamento de Historia de la Universidad de Idaho.

También agregó que, por la situación, tanto ella como su familia se habían aislado de la sociedad, y que inclusive, por miedo a ser juzgados, se había quedado con los ganas de asistir a una vigilia por las víctimas.

“Hubo un momento en que sentí que había perdido la propiedad de mi cara y mi nombre, y que ya no estaban cosidos a mi cuerpo”, dijo la profesora a los miembros del jurado, y añadió: “Fue totalmente aterrador”.

Asimismo, desde el estrado, aprovechó la ocasión para dirigirse a la propia Guillard. “Dijiste mentiras a una cámara, sobre mí y mi esposo. Estabas haciendo decenas de videos sobre mí: alguien a quien nunca conociste, con quien nunca hablaste, alguien con quien no tenías ninguna conexión”, exclamó.

Guillard sostuvo que considera apelar el fallo. Foto: captura de TikTok (lordashleyg)

Tras los alegatos, el viernes 27 de febrero, el jurado federal sentenció a Guillard a pagarle 10 millones de dólares a la profesora, en carácter de indemnización por los daños ocasionados.

En detalle, 6,5 de esos millones corresponden a los daños y perjuicios por las acusaciones relacionadas con los asesinatos de la Universidad de Idaho, mientras que los restantes 3,5 se le imputaron por las declaraciones falsas sobre la relación inapropiada de Scofield con la estudiante.

Luego del fallo, la docente opinó al respecto ante People. “El veredicto de 10 millones de dólares refuerza la decisión del juez y transmite un mensaje claro: las declaraciones falsas en línea tienen consecuencias reales para personas reales y son inaceptables en nuestra comunidad”, sostuvo.

“El asesinato de los cuatro estudiantes el 13 de noviembre de 2022 fue el capítulo más oscuro de la historia de nuestra universidad. La decisión de hoy demuestra que siempre se debe brindar respeto y atención a las víctimas durante estas tragedias”, agregó.

Guillard, por su parte, publicó más de 20 videos en TikTok, en los que cuestiona el veredicto calificándolo de “injusto y ridículo”. Además, según dijo a la revista estadounidense, está considerando apelar la decisión judicial.

Fuente: www.clarin.com

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