¿Es malo aguantarse? La ciencia explica qué le pasa al esperma cuanto más tiempo pasas sin masturbarte

Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B por investigadores de las universidades de Oxford, Alberta y Dresde concluyó que el esperma almacenado durante demasiado tiempo se deteriora de forma progresiva, un fenómeno que los autores denominan senescencia espermática post-meiòtica o PMSS, por sus siglas en inglés.
El hallazgo no es menor: el análisis integra datos de 115 estudios sobre hombres y 56 estudios sobre animales no humanos de 30 especies distintas.
El punto de partida del trabajo es tan sencillo como la biología misma. En los machos de prácticamente todas las especies animales, los espermatozoides no llegan al momento de la eyaculación recién producidos: pasan días, semanas o incluso meses en el interior del cuerpo antes de ser liberados.
Durante ese tiempo de espera, algo empieza a fallar. “El almacenamiento puede causar deterioro del esperma a causa de la senescencia espermática post-meiòtica”, explicaron los autores, quienes advierten que “el alcance de ese deterioro, los mecanismos que lo impulsan y sus consecuencias para la fertilidad siguen siendo poco comprendidos”.
El esperma almacenado durante demasiado tiempo acumula daños en el ADN y pierde movilidad, según la ciencia | Foto ilustrativa: Shutterstock.Para cubrir ese vacío, el equipo revisó de forma sistemática la evidencia científica disponible. En hombres, el análisis incluyó 115 estudios que representan al menos 54.889 varones de 31 países distintos.
El resultado fue claro: la abstinencia sexual prolongada, es decir, pasar mucho tiempo sin eyacular, tiene efectos medibles y negativos sobre la calidad del esperma. No es un efecto dramático, pero existe, es estadísticamente robusto y se repite en prácticamente todos los estudios analizados.
Qué le pasa al esperma cuando espera demasiado
¿Qué le pasa exactamente al esperma cuando se queda dentro demasiado tiempo? Los investigadores identificaron dos mecanismos principales. El almacenamiento a través de la abstinencia sexual aumenta el estrés oxidativo del esperma y el daño en el ADN, al tiempo que reduce la viabilidad y la motilidad de los espermatozoides.
En términos más coloquiales: el esperma viejo tiene más roturas en su material genético, se mueve peor y tiene menos capacidad de sobrevivir hasta el óvulo. La causa está en la propia naturaleza de estas células: a diferencia de otros tipos celulares, el esperma maduro carece de los mecanismos habituales de reparación del ADN y de producción de antioxidantes propios.
Un metaanálisis con 54.000 hombres confirma que la abstinencia prolongada deteriora la calidad del esperma | Foto ilustrativa: Shutterstock.La explicación biológica es, en palabras del propio estudio, bastante despiadada. “A diferencia de otros tipos celulares, los espermatozoides maduros almacenados en el interior del cuerpo son transcricionalmente silenciosos, poseen un citoplasma mínimo, son con frecuencia muy móviles y tienen un acceso limitado al ATP”.
En la práctica, esto significa que el esperma consume energía sin poder reponerla y sin la maquinaria necesaria para reparar los daños que se acumulan con el paso del tiempo. Es, en cierto modo, una célula diseñada para la velocidad, no para la resistencia.
Por qué masturbarse podría ser, literalmente, una ventaja evolutiva
Aquí es donde la masturbación entra en escena, y de una manera que la mayoría no imagina. El estudio no solo analiza sus consecuencias sobre la calidad del esperma, sino que le atribuye un posible origen evolutivo.
“La masturbación en los machos está considerada una adaptación que habría evolucionado para expulsar el esperma viejo almacenado”, señalan los investigadores, quienes predicen que este comportamiento “es más probable en las especies donde el esperma se estratifica por edad”.
Dicho de otro modo: en muchas especies, incluyendo los primates, eyacular de forma regular podría ser un mecanismo que el cuerpo usa para renovar su reserva espermática y deshacerse del material más deteriorado.
Aguantarse tiene un coste biológico: el esperma viejo se mueve peor y llega más dañado a la fertilización | Foto ilustrativa: Shutterstock.El fenómeno no afecta solo a los humanos. En animales no humanos, el almacenamiento del esperma —tanto en machos como en hembras— reduce el rendimiento espermático, incluido el éxito de fertilización y la calidad de los embriones.
De hecho, el efecto negativo del almacenamiento resultó ser más pronunciado en otras especies que en humanos: mientras que en hombres el impacto fue “débil pero estadísticamente significativo”, en animales no humanos el deterioro fue de intensidad moderada.
La diferencia podría deberse a que otras especies almacenan el esperma durante periodos mucho más largos y en condiciones más extremas.
El estudio también tiene implicaciones directas para la medicina reproductiva. Los autores no dudan en trasladar sus conclusiones al campo de la fertilidad clínica. “El almacenamiento del esperma induce senescencia espermática, pero el reposo sexual en muchos animales machos, incluidos los hombres, también aumenta el número de espermatozoides”, señalan.
La masturbación regular podría ser, según los investigadores, una forma de renovar el esperma almacenado | Foto ilustrativa: Shutterstock.Por eso, “en escenarios donde se usan eyaculados completos para la fertilización, como en la fecundación in vitro, la optimización de cantidad y calidad probablemente requerirá duraciones intermedias de abstinencia”.
En cambio, cuando se necesita un único espermatozoide de alta calidad, como en la inyección intracitoplasmática, el estudio sugiere que periodos de abstinencia más cortos que los recomendados actualmente por la OMS podrían ser más eficaces.
Es importante, sin embargo, no exagerar las conclusiones. Los propios autores son cautelosos al respecto. “El tamaño del efecto general en hombres fue débil a pesar de ser significativo”, advierten, por lo que sus recomendaciones “deben aplicarse con cautela”.
El deterioro existe, es real y es medible, pero no significa que unos pocos días de abstinencia vayan a convertir el esperma en inútil. Lo que el estudio demuestra es que existe una tendencia clara: cuanto más tiempo pasa el esperma almacenado, peor es su calidad en promedio. La magnitud exacta del daño depende de muchos factores individuales.
Los resultados “tienen implicaciones importantes para las clínicas de fertilidad, la selección de espermatozoides, la cría en cautividad y la comprensión de las adaptaciones evolutivas que mitigan el deterioro del esperma almacenado”, concluyen los investigadores.
Fuente: www.clarin.com



