¿Es bueno comer carne? Qué aporta al cerebro y por qué volvió el debate


El veterinario español Juan Pascual volvió a meter su nombre en una discusión sensible con una frase que hizo ruido desde el primer minuto: sostuvo que, sin carne, el cerebro humano no habría llegado a desarrollarse del mismo modo.
La discusión no quedó solo en el impacto del titular. Lo que empezó como una declaración fuerte de un veterinario terminó abriendo un debate más amplio sobre el papel de la carne en la alimentación humana y sobre qué nutrientes concretos aporta al cerebro y a otras funciones del cuerpo.
En ese punto aparece una de las claves de la nota: más allá de la polémica, la carne sigue siendo una fuente conocida de proteínas completas, hierro, zinc y vitamina B12, nutrientes que cumplen funciones concretas en el sistema nervioso, la sangre, los músculos y el crecimiento. E
“Sin carne, el cerebro humano no sería el mismo”: qué dijo el veterinario Juan Pascual
El veterinario Juan Pascual defendió la idea de que la carne tuvo un papel importante en la evolución humana y planteó que sin ese consumo el cerebro no sería el mismo.
La frase se difundió a comienzos de marzo en una entrevista publicada por La Voz de Galicia, donde el veterinario insistió en el valor biológico de los alimentos de origen animal dentro de la historia de la especie.
Un estudio publicado en Science y citado por Reuters en enero de 2025 indicó que Australopithecus comía poca o ninguna carne, aunque la propia investigación aclaró que el consumo de carne probablemente sí fue relevante en etapas posteriores de la evolución humana.
En cambio, lo que sí tiene consenso más amplio es que ciertos nutrientes presentes en carne, pescado, huevos y otros alimentos de origen animal fueron y siguen siendo relevantes para cubrir funciones fisiológicas clave, sobre todo cuando se habla de sistema nervioso, oxigenación de tejidos y mantenimiento muscular.
Uno de los nutrientes más citados en esta discusión es la vitamina B12. La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH señala que esta vitamina es necesaria para el desarrollo, la mielinización y la función del sistema nervioso central, además de intervenir en la formación de glóbulos rojos y en la síntesis de ADN.
Como la B12 se encuentra de forma natural sobre todo en alimentos de origen animal, suele ocupar un lugar central cuando se discute el papel de la carne y otros productos animales en la salud neurológica.
A eso se suma el hierro, otro punto fuerte del debate. Según los NIH, el hierro es un componente esencial de la hemoglobina, la proteína que transporta oxígeno desde los pulmones a los tejidos.
También forma parte de la mioglobina, que ayuda a llevar oxígeno a los músculos y sostiene el metabolismo muscular y el tejido conectivo sano.
Otro nutriente relevante es el zinc. Los NIH explican que participa en cientos de enzimas y cumple funciones en inmunidad, síntesis de ADN, síntesis proteica, cicatrización y división celular.
A esos aportes se suma la proteína de alto valor biológico, otro de los argumentos que suele aparecer cuando se discute el lugar de la carne en la alimentación humana.
Fuente: www.clarin.com



