En solo 400 días y a 40 pisos bajo tierra, China construyó la estación de tren más profunda del mundo


China volvió a marcar un récord en infraestructura con una obra concreta y medible: en Chongqing funciona una estación ferroviaria ubicada a 116 metros bajo tierra, el equivalente a 40 pisos, que fue terminada en apenas 400 días.
La obra exigió perforaciones en roca dura, refuerzos estructurales en varias capas y un sistema de ventilación adaptado a esa profundidad. A su vez, también demandó transporte vertical eficiente para conectar superficie y andenes sin demoras.
Esta estación de tren subterránea en China forma parte de la expansión de la red ferroviaria en regiones montañosas.
En Chongqing, donde los barrios se superponen en distintos niveles, construir hacia abajo fue una decisión técnica antes que estética.
La estación de Hongyancun, en Chongqing, es considerada la estación de tren más profunda del mundo. Está situada a 116 metros de profundidad y fue inaugurada en enero del 2022, sirviendo como punto de transferencia entre la Línea 5 y la Línea 9, situada en el distrito de Yuzhong.
El proyecto se completó en 400 días, un plazo corto para una excavación de esa escala. Trabajar a esa profundidad implica enfrentar la presión del suelo, estabilidad del macizo rocoso y control permanente de filtraciones.
Para llegar a los andenes, los pasajeros pueden usar ocho escaleras mecánicas consecutivas o un ascensor de alta velocidad que cubre el descenso en 53 segundos. El trayecto es rápido, pero el cambio de presión puede generar sensación de oído tapado, similar a la de un vuelo.
La bóveda principal se encuentra a unos 99 metros bajo la superficie y el punto más profundo alcanza los 116 metros. El diseño escalonado permite distribuir cargas y mejorar la estabilidad estructural.
Excavar más de 100 metros no es una tarea lineal; se trabaja por etapas, reforzando cada sección con hormigón armado y estructuras de contención antes de avanzar.
La estación incorpora elevadores con capacidad para unas 23 personas y una velocidad cercana a 2,5 metros por segundo. Ese rendimiento es clave para evitar congestiones en horas pico.
En ese sentido, China viene ejecutando proyectos ferroviarios de alta complejidad en plazos ajustados, con planificación previa detallada y despliegue masivo de recursos.
Un antecedente cercano de la capacidad china para construir en tiempo récord, fue la renovación de la estación de Nanlong, en Longyan, donde más de 1.500 trabajadores realizaron una conexión ferroviaria clave en apenas nueve horas de operación intensiva, tras meses de preparación logística.
La red ferroviaria en expansión incluye corredores que superan los 246 kilómetros y soportan velocidades de hasta 200 km/h en ciertos tramos regionales.
La estación de Hongyancun no es un caso aislado dentro de China. El país desarrolló múltiples infraestructuras subterráneas en contextos geográficos complejos, especialmente en el suroeste.
En Guiyang y Chengdu, también se construyeron estaciones profundas para sortear formaciones rocosas y pendientes abruptas. En estos casos, la excavación responde tanto a la geología como a la expansión urbana acelerada.
Fuente: www.clarin.com



