En secreto, Milei habló con Macron para armar un frente que impulse la llegada de Edmundo González Urrutia al poder en Venezuela


Sin que se difundiera lo que se está cocinando, el sábado último por la mañana hubo en Olivos una reunión muy reducida. Habían sido convocados el canciller Pablo Quirno, y el embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal. También el traductor presidencial Walter Kerr.

De acuerdo a los datos de la Presidencia de la Nación, Emmanuel Macron había pedido una conversación telefónica con Javier Milei para hablar de la crisis venezolana, según les transmitió a la Presidencia el propio Nadal, quien coincidentemente fue embajador en Caracas antes de su arribo a Buenos Aires. Macron hizo una “gira” telefónica en el fin de semana, habló con Donald Trump, con Lula da Silva y con Milei. También con la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, por ahora desairada por el republicano.

Horas antes, el mundo se había despertado con la incursión en la residencia de Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores de un comando militar de los Estados Unidos, y en plena madrugada. Fue en las afueras de Caracas, donde estaba el matrimonio, en el Fuerte Tiuna. Los capturaron y se lo llevaron a los Estados Unidos, donde este lunes se declararon “inocentes” ante la corte del distrito Sur de Manhattan, acusados ambos de conspiración narco-terrorista y posesión de armas para actividades criminales, entre otros cargos.

En la llamada telefónica que fue seguida de un encuentro largo en la sala de reuniones especiales de Olivos, Macron y Milei -que se consideran amigos- difirieron en un aspecto ya conocido: para el presidente francés, el método de asalto militar sobre Venezuela utilizado por Trump para capturar a Maduro no se ajustaba al derecho internacional, y Milei en cambio estuvo totalmente de acuerdo. Sin embargo, ambos coinciden en un punto central, contra la dictadura venezolana y en favor de la transición en Venezuela, en la que destacaban como figuras centrales a María Corina Machado, y a su delfín, Edmundo González Urrutia.

Para ambos este último es el presidente electo. Pero no es la mirada que ha tenido Donald Trump sobre el futuro inmediato de Venezuela. Trump y su gobierno consideran como la interlocutora válida de los planes petroleros a la ex vicepresidenta y ahora presidenta interina Delcy Rodríguez. Por ahora no a Machado. Milei se apuró en las primeras horas y apoyó desde el vamos a la líder opositora, que no está al menos en el horizonte de corto plazo del republicano. Fue para el libertario una situación por demás incómoda.

En la llamada telefónica que el sábado a la mañana hizo Macron a Milei se compartió información sobre cómo veían la crisis venezolana y qué pensaban del futuro, y acordaron que Nadal en Buenos Aires, y el embajador en Paris, Ian Sielecki siguieran los ajustes de política que puedan impactar en la región y en Venezuela.

Entre tanto el canciller Quirno tiene un rol clave en todo esto. Clarín le consultó este lunes si era cierto que también hubo una conversación entre Javier Milei y la italiana Giorgia Meloni como hicieron trascender fuentes italianas. Todos se excusaban de responder bajo el argumentos de que están “muy ocupados”. Lo cierto es que Milei busca un rol importante en el arco político de la derecha liberal. Y Macron se lo reconoce. Milei y Quirno hablaron con otros líderes antes de la reunión de la CELAC, del domingo, que no pudo imponer una condena a la forma en que Maduro fue capturado.

Para Milei, ello impone enormes desafíos. Gobierne quien gobierne, Milei tendrá que decidir si repone la figura de embajador en Caracas. Y para ello debe pedirle a Delcy Rodríguez que le permitan a la Argentina reabrir su embajada. Maduro echó a todos los diplomáticos argentinos de allí. No hay relaciones. También hay que resolver la situación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido ilegalmente en diciembre de 2024.

La reunión del sábado fue larga y permitió un intercambio profundo de análisis centrado en la restauración de la democracia en Venezuela y la necesidad de estabilizar el país a través de una transición pacífica.

Macron tuvo sus propias diferencias de tono con el resto de la UE en las primeras horas de detención de Maduro, de la que Bruselas fue muy crítica.

“El pueblo venezolano ahora está libre de la dictadura de Nicolás Maduro y sólo puede alegrarse. Al tomar el poder y pisotear las libertades fundamentales, Nicolás Maduro ha socavado gravemente la dignidad de su propio pueblo. La próxima transición debe ser pacífica, democrática y respetuosa de la voluntad del pueblo venezolano. Esperamos que el presidente Edmundo González Urrutia, elegido en 2024, pueda asegurar esta transición lo más pronto posible. Actualmente estoy en conversaciones con nuestros socios en la región”, dijo Macron. Se refería sin decirlo, a sus llamadas telefónicas.

Pero Macron también es muy amigo de Lula da Silva, a quien visitó el año pasado en una visita de alto nivel. Este sábado tomó la posta en el asunto y buscó conciliar posiciones. Las de Milei y Lula están en lugares antagónicos.

Lula es crítico desde el vamos de la incursión militar en Venezuela y de todas sus políticas. Pero el brasileño supo ganarse el respeto del republicano -que a diferencia del libertario mantuvo largas conversaciones con él después de un muy mal inicio en el vínculo-. Y hay quienes dicen que el intento del presidente estadounidense de que la transición la lleven adelante Rodriguez y el chavismo es fruto las conversaciones de Trump con otros líderes, entre ellos Lula.

Macron también tuvo una conversación con Trump y con María Corina Machado después de la detención de Maduro. Se desconoce si habló con Claudia Sheinbaum de México.



Fuente: www.clarin.com

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