En medio de las inundaciones, un policía arriesgó su vida para rescatar a un perro atrapado en un auto


Un oficial de policía arriesgó su vida para salvar a un perro que se encontraba atrapado en un auto en medio de las terribles inundaciones que azotaron al Territorio del Norte, en Australia.
Según se puede ver en las imágenes difundidas por el Servicio de Emergencias del Territorio del Norte – Unidad de Voluntarios de Katherine, el rescatista descendió desde un helicóptero hacia el techo de un auto atrapado en la corriente.
El oficial ya había auxiliado a dos hombres atrapados en el auto, quienes fueron atendidos por los servicios de rescate. Pero volvió al vehículo por la mascota, un pastor alemán.
Mientras el agua golpeaba al coche con fuerza, el rescatista mantuvo el equilibrio sobre el techo del auto. Las aspas del helicóptero giraron a pocos metros de su cabeza, lo que aumentó el riesgo de la operación.
Después de varios intentos, logró que el perro ingresara a la aeronave. El oficial subió y el piloto los trasladó a una zona segura lejos del cauce desbordado.
El hecho ocurrió en un contexto de inundaciones mayores que afectaron a Queensland y partes del Territorio del Norte. El nivel de los ríos subió de forma constante debido a las lluvias intensas que no dieron tregua a la región.
Cientos de hogares sufrieron daños por el agua en ciudades como Bundaberg y Katherine. Esta última localidad enfrenta su peor desastre hídrico desde el año 1998, según los registros oficiales, informó EFE.
El peligro en las zonas afectadas no se limita a la fuerza de la corriente. “Hay cocodrilos absolutamente en todas partes”, advirtió el comandante Shaun ante la prensa local.
El jefe policial instó a la población a evitar todo contacto con el agua acumulada. “El mensaje es claro: no nades, por las rápidas corrientes del río y porque es allí donde los cocodrilos están más activos”, explicó Gill.
Las autoridades confirmaron la evacuación de más de mil personas en toda la región. Muchos de estos traslados civiles se realizaron por aire debido al aislamiento total de los hogares por el desborde de los cauces.
La tragedia también marcó esta emergencia climática en el país. La policía recuperó los cuerpos de dos mochileros de origen chino dentro de un vehículo sumergido cerca de la ciudad de Kilkivan, tras una búsqueda que duró varios días.
En la ciudad de Darwin, la situación es crítica para el suministro de servicios básicos. El sistema de bombeo de la represa local dejó de funcionar por la inundación, por lo cual los ciudadanos deben hervir el agua para su consumo.
El oficial Gill describió el panorama actual como “muy difícil”. Sin embargo, manifestó su deseo de que el escenario mejore en las próximas jornadas ante la posible ausencia de nuevas precipitaciones.
Fuente: www.clarin.com



