El Sifón recargado: autógrafos, cambió silbidos por aplausos y pícaro con River :: Olé

No fue hace tanto que Claudio Ubeda estaba en el ojo de la tormenta, despedido con silbidos y cuestionado desde todos lados, pero hoy su imagen parece renovada gracias a los buenos resultados en general, la mejoría considerable del equipo y este arranque en la Copa Libertadores. Es un Sifón Recargado tras la goleada 3-0 de Boca sobre Barcelona en la Bombonera. Que se fue con aplausos del terreno de juego, firmó autógrafos después del partido y estuvo pícaro en la conferencia de prensa.
Hace menos de dos meses se fue chiflado por última vez el Sifón, el 28 de febrero por la fecha 8 del Torneo Apertura, luego del empate ante Gimnasia de Mendoza. En las conferencias posteriores, siempre dijo entender a la gente. Agachó la cabeza y siguió adelante. Riquelme y los futbolistas siempre fueron su respaldo, al margen de lo que pasaba puertas afuera de Boca Predio.
En Lanús empezó a cambiar la mano. Porque los tres empates y una victoria previos a la visita a La Fortaleza se suman hoy a un invicto de 12 partidos. Entre ellos, las dos victorias en el comienzo de la Libertadores que consolidaron a Ubeda en el cargo. “Pudo haber sido el partido más importante por repercusión”, dijo sonriente el DT tras la victoria.
En toda la conferencia fue un Ubeda muy animado. Sin perder sus palabras centradas, pero atreviéndose a ponerle un poco de picardía a algunas respuestas. “El superclásico ya lo teníamos en la cabeza desde antes, pero no podíamos decir nada”, arrancó el entrenador cuando le dijeron que ahora iban a poder pensar en River luego de dejar atrás a Barcelona. Y enseguida, rebosante de felicidad, agregó: “Cuando uno gana se recupera más rápido, el ánimo ayuda a que esa recuperación se puede hacer más rápido”.
Claudio Ubeda se mostró animado tras la goleada 3-0 de Boca sobre Barcelona en la Libertadores.
Y en el remate le puso picante por si a alguno se le ocurre olvidar el baile en el Apertura en la Bombonera: “Con respecto al superclásico, ya ganamos el año pasado acá…”.
Después de los aplausos al dejar el campo llegaron los autógrafos en el playón. Hasta tuvo el gesto de ponerle su firma a una camiseta que le tiraron de la platea preferencial en medio del partido: su equipo le daba la tranquilidad necesaria para hacer algo así. Inédito. Al punto que recibió alguna crítica desde Ecuador de parte de Carlos Alfaro Moreno. Pero sin mala intención de su parte, el Sifón vive con la misma humildad y tranquilidad de siempre. Esta vez la diferencia es que la felicidad lo desbordó como nunca antes. Y el apoyo de la gente que por fin llegó, un mimo que necesitaba.
Fuente: www.ole.com.ar







