El Senado no retomará la sesión con Guillermo Francos tras la fuerte acusación de una senadora peronista


La sesión del Senado en la que Guillermo Francos daba su informe de gestión y que pasó a un cuarto intermedio, luego de que el jefe de Gabinete se retirara del recinto por una fuerte acusación de una senadora de Unión por la Patria, finalmente no se completará por una decisión acordada entre el funcionario y la vicepresidenta Victoria Villarruel, titular de la Cámara Alta.
La decisión fue confirmada este miércoles por un decreto de la presidencia del Senado en el que se establece la suspensión de la sesión “hasta una nueva fijación de fecha” a definir por acuerdo con los presidentes de los bloques.
En una nota enviada este martes a última hora, Francos adujo que “compromisos contraídos con anterioridad” le impiden concurrir al Senado para continuar con su presentación luego de que abandonará el recinto tras el fuerte cruce con la senadora peronista Cristina López.
Las tensiones entre el oficialismo y la oposición se tensaron aún más desde el fallo de la Corte Suprema de Justicia que ratificó la condena a la ex presidenta Cristina Kirchner, y eso se vio reflejado en la última sesión del Senado, en la que la legisladora por Tierra del Fuego acusó de “mentiroso” al jefe de ministros a raíz de las medidas dispuestas contra esa provincia.
Francos había exigido una disculpa de la senadora para volver al Congreso a fin de completar su informe. Sin embargo, López redobló la apuesta, advirtió que no se iba a disculpar y este miércoles lo acusó de “rata” y reclamó su renuncia. “El jueves pasado salió corriendo del recinto como ‘rata’ (como nos llama su presidente). Y ahora pega el faltazo al Senado con la excusa de ‘compromisos contraídos con anterioridad'”, declaró la legisladora.
Lo cierto es que según pudo averiguar Clarín, Francos se comunicó el lunes con Villarruel para analizar la situación y le terminó confirmando su decisión de no concurrir este miércoles para continuar con la sesión que había pasado a cuarto intermedio la semana pasada.
Y el martes, a última hora, formalizó la decisión mediante una carta enviada a la vicepresidenta. “Me dirijo a usted a fin de informarle, tal como es público, que el 26 de junio pasado asistí al recinto del Honorable Senado de la Nación para brindar el Informe de Gestión N.º 143, conforme a lo dispuesto por el artículo 101 de la Constitución Nacional”, indica.
Asimismo, en el mensaje precisa: “Compromisos contraídos con anterioridad me impedirán concurrir”. “Sin perjuicio de entender que he dado cumplimiento a la manda constitucional, quedó a disposición de los integrantes de ese cuerpo para encontrar de común acuerdo una fecha que me permita responder a los requerimientos que me formulen”, completa.
En el oficialismo había un poco de preocupación por la decisión del ministro coordinador, ya que la oposición podría adoptar medidas disciplinarias por negarse a concurrir a completar su informe.
Incluso, el bloque de Unión por la Patria, que preside José Mayans, tiene previsto reunirse esta tarde, a las 16, para evaluar la controversia generada con el jefe de Gabinete, aunque evitaron anticipar si tomarán alguna decisión en lo inmediato.
Pero en un contexto de tensión política, los libertarios no descartan que el peronismo pueda arremeter contra el jefe de Gabinete. En principio se puede evaluar que Francos no cumplió con el mandato constitucional que lo obliga a concurrir al Congreso una vez por mes alternando las cámaras.
Desde que asumió el cargo, en junio del año pasado, Francos concurrió solo fue 4 veces al Congreso y en 2 de esas sesiones se fue antes. La primera vez fue 4 de septiembre, cuando dio su primer informe en la Cámara de Diputados y abandonó el recinto ante una oposición que se negaba a continuar con la sesión por la represión policial en una de las marchas de jubilados. La segunda fue el jueves pasado por el fuerte cruce con López.
Dentro de las opciones de sanción que tiene la oposición figuran la interpelación del jefe de ministros y si no satisface a los senadores podrían avanzar con una moción de censura, lo que sería una medida un poco más drástica, ya que si se aprueba con la mayoría absoluta, más de la mitad de los miembros de la Cámara, podría determinar su remoción.
Fuente: www.clarin.com



