El Senado apura la agenda de Milei y a la reforma laboral suma la baja de la edad de imputabilidad y el Acuerdo Mercosur-UE


Victoria Villarruel formalizará este lunes el llamado a sesiones para darle sanción definitiva al proyecto de reforma laboral como así también al acuerdo del Mercosur con la Unión Europea y la baja de la edad de imputabilidad, todas propuestas que forman parte de la agenda del Gobierno y que Javier Milei las quiere listas para el 1ro. de marzo cuando inaugurará el período ordinario del Congreso.
Es casi un hecho que el oficialismo volverá a contar con el apoyo de los bloques aliados del Senado para ratificar la versión aprobada en Diputados de la ley de modernización laboral -con la eliminación del artículo que modificaba el régimen de licencias por enfermedad- y se especula que volverá a tener los 42 votos con que salió la media sanción el 12 de febrero pasado.
Es cierto que hubo algunos reclamos de los aliados, desde el radicalismo sobre todo, porque los llevaron a votar el polémico artículo 44, pese a algunos cuestionamientos previos, y después el Gobierno no lo supo defender en Diputados que lo terminó dándolo de baja por la resistencia de los mismos espacios dialoguistas.
“A ningún senador le gusta rechazar algo que votó”, sintetizó una importante fuente legislativa para describir el descontento de los legisladores cercanos al Gobierno, pese a que el controvertido artículo fue sancionado casi con el mismo número que la general, 41 votos a favor, 30 en contra y una abstención que correspondió a la neuquina Julieta Corroza, que responde al gobernador Rolando Figueroa.
Sin embargo, al sacar nuevo despacho de comisión a horas de la aprobación de Diputados, Patricia Bullrich, la jefa del oficialismo en el Senado, sumó el acompañamiento de todos los bloques dialoguistas y redobló su enfrentamiento con el peronismo.
El peronismo, que sigue inmerso en una crisis interna que parece no tener fin, mantendrá su rechazo unificado a la propuesta del Gobierno. Después se verá cómo se acomodan los bloques en el Congreso en medio de una andanada de acusaciones cruzadas. Aquellos que señalaron de “traición” a los gobernadores que ayudaron al oficialismo en Diputados y los pases de factura a Cristina Kirchner por el manejo del partido y las derrotas electorales.
A todo esto aún está abierto el interrogante sobre la aplicación de la reforma laboral porque en el texto sólo se establece que “salvo disposición en contrario, los artículos de la presente ley entrarán en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial”.
Un sector entiende que la legislación laboral no puede ser retroactiva, así lo dice el Código Civil y Comercial y la Constitución. Pero, en el Congreso entienden que la redacción deja abierta la posibilidad de que se aplique la nueva legislación de indemnización para los nuevos despidos.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, declaró en su momento que “la reforma laboral es para todos los empleos, no para los nuevos”. En el caso de los contratos antiguos, si bien la relación laboral comenzó bajo una ley anterior, aquellos que sean despedidos a partir de la futura legislación quedarían dentro de la nueva normativa, reduciendo así el costo indemnizatorio.
En el peronismo insisten con que la ley será judicializada y la mirada estará puesta en las acciones que llevará adelante la CGT y, fundamentalmente, los gremios más díscolos.
Más allá de este punto, el Gobierno tiene todo preparado para aprobar el proyecto en una sesión que será convocada para el próximo viernes a las 11 con un temario que también incluirá el Acuerdo del Mercosur y la Unión Europea, una iniciativa que podría volver a desnudar las diferencias que arrastra el peronismo.
En Diputados, el convenio de libre comercio obtuvo 203 votos positivos, 42 en contra y 4 abstenciones. Pero el oficialismo no sólo contó con el apoyo de los dialoguistas, Provincias Unidas y provinciales, sino también de un sector de los peronista no K que aportaron 47 votos. Por eso, no se descarta que en el Senado también replique el voto dividido.
Un día antes del debate de la reforma laboral, es decir el jueves 26, el oficialismo, también con ayuda de los aliados, convertirá en ley el nuevo régimen penal juvenil que baja la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años.
Esta iniciativa será aprobada pese al reclamo de las provincias para que se garanticen las partidas presupuestarias para financiar los cambios de infraestructura que demandará la nueva legislación. El Gobierno destrabó a medias la negociación prometiendo una inversión de $23.000 millones, modificando el artículo que dejaba las obras a la discrecionalidad de lo que resuelva la jefatura de Gabinete. La cifra no termina de convencer, pero la Casa Rosada parece tener cerrado el acuerdo con las provincias amigas.
En esa misma sesión, el oficialismo buscará aprobar el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y en la Unión Europea y la modificación de la ley de Glaciares.
Fuente: www.clarin.com



