El regreso de una leyenda: reaparece en el Mediterráneo una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo


En julio del 2025 un equipo de arqueólogos franco-egipcios logró rescatar del fondo del mar Mediterráneo 22 bloques monumentales pertenecientes al Faro de Alejandría. Este hallazgo histórico, realizado en el puerto oriental de la ciudad de Egipto, representa la reaparición de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo
Las piezas recuperadas, que se mantuvieron sumergidas durante más de mil seiscientos años, pertenecieron a la entrada monumental de la estructura original del Faro de Alejandría.
La misión busca ahora utilizar escaneos tridimensionales de alta precisión para reconstruir virtualmente la séptima maravilla del mundo antiguo, devolviendo a la vida un ícono que marcó la navegación comercial durante siglos.
El operativo submarino permitió extraer elementos arquitectónicos fundamentales, como dinteles de la puerta ceremonial, jambas de puertas y losas de pavimento de un valor incalculable. Cada bloque recuperado pesa entre 70 y 80 toneladas, lo que demuestra la magnitud técnica de la obra dirigida por el arquitecto Sóstrato de Cnido en el siglo III a.C.
Durante tres décadas, las investigaciones lideradas por especialistas como Yves Empereur sentaron las bases para este rescate final. Gracias al uso de nuevas herramientas de fotogrametría digital, los científicos podrán ensamblar estas piezas como un rompecabezas virtual para entender la fisonomía exacta del edificio.
La caída del monumento comenzó con una serie de sismos ocurridos entre los siglos X y XIV, siendo el terremoto del año 1303 el que resultó definitivo para su colapso total. Gran parte de sus materiales fueron reutilizados posteriormente en 1477 por el sultán Al-Ashraf Qaitbay para construir una fortaleza defensiva que aún persiste en la costa.
Sin embargo, las piezas más pesadas terminaron en el lecho marino, protegidas por el agua salada hasta la actualidad. La integración de estos bloques con más de cien fragmentos ya digitalizados permitirá crear un gemelo digital interactivo accesible para todo el planeta en los próximos años.
Este hallazgo es parte del proyecto internacional PHAROS y cuenta con el respaldo de la Fundación Dassault Systèmes y el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, consolidando una alianza estratégica internacional de gran relevancia. Los arqueólogos enfatizan que este trabajo rescata el simbolismo de una estructura que medía más de 100 metros de altura.
La luz del faro, que era visible a más de cincuenta kilómetros de distancia, vuelve a brillar simbólicamente a través de los datos digitales capturados en las profundidades. Este avance marca el inicio de una nueva era en la arqueología subacuática que podría aplicarse en otros sitios sumergidos del mundo.
Fuente: www.clarin.com



