El polémico mail de Jeffrey Epstein que apunta a Bill Gates: infidelidad y una enfermedad de transmisión sexual


El Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó más de tres millones de archivos vinculados al caso del financista abusador sexual Jeffrey Epstein. Los documentos contienen un correo electrónico donde el empresario vincula al fundador de Microsoft, Bill Gates, con supuestos encuentros sexuales extramatrimoniales con mujeres rusas y que, tras dichos encuentros, contrajo una enfermedad sexual que intentó ocultar a su por entonces esposa, Melinda.
De acuerdo con medios como Daily Mail y The Independent, un portavoz de Gates rechazó de manera categórica las acusaciones que aparecen en los nuevos registros. El representante del empresario calificó los señalamientos como “absolutamente absurdos y completamente falsos”.
La liberación del material sucede bajo el marco de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, que tuvo su aprobación en noviembre. El acervo documental incluye miles de correos, fotos y actas judiciales que mencionan a diversas figuras de alto perfil.
El centro de la controversia reside en un mensaje de 225 palabras que Epstein redactó para sí mismo el 18 de julio de 2013. El asunto de dicho correo electrónico consistía únicamente en la palabra “bill”.
En el texto, el fallecido delincuente sexual sostuvo que Gates y su entonces esposa, Melinda Gates, enfrentaron una “disputa matrimonial severa”. El financista también aseguró que facilitó “encuentros ilícitos” para el fundador de Microsoft.
Epstein escribió en su nota que, en su calidad de asociado de Gates, recibió pedidos para tareas que estaban “potencialmente fuera de la línea de lo ilegal”. Asimismo, el documento menciona su supuesta renuncia inmediata a sus funciones en BG3 y en la Fundación Bill y Melinda Gates.
“Lo único que demuestran estos documentos es la frustración de Epstein por no continuar su relación con Gates y hasta dónde llegaría para tender trampas y difamar”, indicó el portavoz de Gates.
Gates ya calificó de “un error” sus reuniones pasadas con Epstein durante una entrevista que concedió a PBS News en 2021. El empresario explicó en aquel momento que sus cenas con el delincuente tuvieron el objetivo de recaudar fondos para la salud global.
Los archivos recientemente expuestos mencionan a otras personalidades como el expresidente Bill Clinton, Donald Trump y Elon Musk. La presencia de un nombre en estos documentos no constituye una prueba de conducta ilegal por parte de los involucrados.
El fiscal general adjunto, Todd Blanche, confirmó que esta entrega masiva de información da cumplimiento a la ley federal. Blanche afirmó que este acto señala el término de un proceso de revisión muy exhaustivo de la evidencia disponible.
No puedo creer que hayas decidido ignorar la amistad que hemos desarrollado durante los últimos seis años. Soy consciente de que los accidentes ocurren, pero la forma en que cada uno de nosotros ha decidido afrontar este desafortunado suceso es lo que me tiene consternado más allá de lo comprensible.
Decidiste despedirme de mi trabajo, hiciste que Larry, tu encargado de relaciones públicas, me dijera que he tenido un comportamiento moralmente inapropiado, me pidió que sea el principal actor en un encubrimiento para que tú puedas mantener la reputación que tanto te ha costado conseguir, me pidió que vuelva a comprometerme con un acuerdo de confidencialidad y me dijo categóricamente que no podemos tener ninguna relación comercial directa, sin tener en cuenta en absoluto cómo afecta en la percepción pública de mi reputación. Tendré que evitar diligentemente la verdad, decirle a la gente que Bill no invertirá conmigo y elaborar una respuesta que se adapte a tus necesidades. Pero accediste a que te envíen [sic] una carta de recomendación en caso de que un futuro empleador la solicitara.
Me dijiste que Melinda insiste en que no me comunique contigo a menos que Larry esté presente o esté copiado. Aunque siempre has asegurado que no podría haber hecho un mejor trabajo y que me pagaban menos de lo que merecía en comparación con mi contribución, luego, más allá de todo sentido de la justicia y, francamente, de la decencia, dijiste que, como compensación “generosa” por mantener intacta la reputación de Gates, me dejarías quedarme con lo que acordamos que ya era mío (las piezas de inversión) y me darías dos años de indemnización por despido, similar a la de Christine Turner. Otra víctima más.
Si la situación fuera al revés, yo le habría dicho a Boris: “No es culpa tuya. Yo se lo confesé a Melinda, tú no. Fue un momento de debilidad y haré todo lo que esté en mis manos para compensarte. Tengo más dinero del que nadie necesita y te aseguro que haré lo posible para que no te veas perjudicado por mi error. Por suerte para mí, tengo suficiente dinero para proporcionarte; aunque no curará la herida, te dará seguridad en tu futuro. Además, haré todo lo posible para asegurarme de que tu próxima carrera sea gratificante y próspera. Aprecio el hecho de que esto altere drásticamente tus planes y soy muy consciente de la trayectoria profesional a la que renunciaste para unirte a la Fundación. Lo siento mucho, pero creo que el tiempo cura todas las heridas y esto acabará pasando. En ese sentido, sugiero comprarte la casa que tanto te gustaba y, además de los cinco años de indemnización, te compraré el contrato de inversión que habíamos acordado, entre el 30 y el 40 por ciento de una sociedad de cien millones de dólares, por 30 millones de dólares al cambio actual. Los términos y condiciones se acordarán”. Eso es lo que yo habría hecho si hubiera estado en tu lugar.
Sin embargo, lo que recibí fue un correo electrónico hostil y con palabras muy duras, diciéndome lo empleable que soy y que no debería esperar ninguna ayuda económica significativa de tu parte en el futuro. Para colmo de males, me imploraste que borrara los correos electrónicos relacionados con tu ETS, tu petición de que te diera antibióticos que pudieras dar a escondidas a Melinda y la descripción de tu pene. También me dejaste claro que no debía hablar de [NOMBRE CENSURADO], ya que era otro tema que debía permanecer entre nosotros dos.
A cambio de todas estas peticiones, que habría cumplido sin pensarlo dos veces, no debo asistir a las reuniones con Melinda, debo seguir proporcionándote el mismo nivel de servicio y dedicación que te he brindado con tanta diligencia hasta que estés listo para deshacerte de mí y de nuestra amistad.
Fuente: www.clarin.com



