El Pito: en dónde queda este pueblo y el curioso origen de su nombre


En España existen muchos pueblos con nombres que llaman la atención. Uno de los más curiosos es El Pito, una pequeña localidad del norte del país que, más allá de su llamativo nombre, esconde una rica historia, patrimonio artístico y paisajes que combinan mar y montaña.
Ubicado en la parroquia de Piñera, dentro del concejo de Cudillero, este rincón del Principado de Asturias se encuentra muy cerca de la costa cantábrica y a pocos minutos de una de las villas marineras más pintorescas del país.
El Pito, conocido en asturiano como El Pitu, es una entidad de población con apenas unas decenas de habitantes. Documentos históricos ya lo mencionaban a mediados del siglo XIX, cuando formaba parte del municipio de Cudillero y contaba con poco más de un centenar de vecinos dedicados principalmente a la agricultura.
El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de Pascual Madoz, publicado en 1849, describe al lugar como un paraje situado en una llanura fértil cerca del mar, donde se cultivaban maíz, habas, cebada y otros productos agrícolas.
Con el paso del tiempo, la población fue disminuyendo y hoy se trata de un pequeño núcleo rural que conserva su tranquilidad y su carácter tradicional.
Aunque su nombre suele despertar sonrisas entre quienes lo escuchan por primera vez, el origen de “El Pito” no está relacionado con el significado coloquial que tiene en español moderno.
La denominación aparece registrada históricamente como El Pitu en lengua asturiana, una forma tradicional utilizada en la región. Como ocurre con muchos pueblos del norte de España, su origen está ligado a la evolución lingüística local y a la forma en que se pronunciaban los nombres de los lugares a lo largo de los siglos.
El Pito: Iglesia histórica, legado indiano y el “Versalles asturiano”.
El Pito es especialmente conocido por albergar uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de Asturias: el Palacio o Quinta de Selgas, un impresionante complejo del siglo XIX que suele ser apodado el “Versalles asturiano”.
Construido entre 1880 y 1895 por la familia Selgas, este palacio conserva gran parte de su decoración original y funciona prácticamente como un museo. En su interior se pueden encontrar obras de artistas como Francisco de Goya y El Greco, además de muebles, porcelanas, tapices y objetos de distintas épocas.
El complejo también cuenta con jardines históricos de unas diez hectáreas, diseñados con influencias francesas e inglesas, que lo convierten en uno de los espacios paisajísticos más importantes del norte de España.
Otro de los lugares destacados del pueblo es la Iglesia de Jesús de Nazareno, construida entre finales del siglo XIX y principios del XX gracias al mecenazgo de la familia Selgas.
Su arquitectura neorrománica, las vidrieras y su cripta histórica, donde se conserva uno de los altares religiosos más antiguos de España, la convierten en una parada obligada para los visitantes.
El Pito también se encuentra cerca del Camino del Norte, una de las rutas del Camino de Santiago que recorre la costa cantábrica desde el País Vasco hasta Galicia.
Por ese motivo, muchos peregrinos pasan por la zona atraídos por sus paisajes costeros, los acantilados del Cantábrico y la cercanía de lugares emblemáticos como playas naturales y miradores sobre el mar.
Aunque no es un destino turístico masivo, El Pito sorprende a quienes lo visitan por su patrimonio cultural, su historia vinculada a los indianos, emigrantes que regresaron de América y su entorno natural privilegiado.
Fuente: www.clarin.com



