El paso a paso que transformó a Cavani de venerado a reprobado por la gente de Boca :: Olé

El 31 de julio de 2023 fue la fecha en la que se formalizó el encuentro entre Boca y Edinson Cavani. Fue en una noche que muchas veces habrá soñado el delantero, con la Bombonera plena tan solo para recibir a la estrella que había decidido vestirse con los colores con los que se imaginaba en su Salto natal, mucho antes de conquistar el mundo con sus goles.

Desde ese día, un andar sinuoso fue marcando el paso del Matador por el Xeneize, en donde llegó a tener puntos muy altos en su recorrido y hechos puntuales que fueron corriendo su incipiente idolatría hasta el desenlace inesperado pero inevitable del último viernes, cuando dejó la cancha silbado por la gran mayoría del público presente.

Y más allá de la lógica que impone la actualidad del equipo -con tres partidos sin victorias, un ataque que no convence y él mismo haciendo lo que puede con sus problemas físicos- cabe preguntarse cómo cambió los aplausos y las ovaciones hasta llegar a provocar casi el hastío de una hinchada que supo bancarlo, apoyarlo y hacerlo el jugador más aplaudido en cada previa de partido.

La curva Cavani

En orden cronológico, el cierre de Cavani de su primer semestre en el club no fue el mejor. Medido en goles, había marcado solamente tres, pero el arrastre de la campaña que llevó a Boca a la final de la Copa Libertadores lo puso casi como un símbolo de persistencia y jerarquía a quien muchos (con Juan Román Riquelme a la cabeza) señalaron como una de las claves de aquel equipo.

Claro que ya había tenido yerros importantes como en su debut absoluto ante Nacional de Montevideo, donde falló un gol difícil de explicar en la boca del arco, el cual quedó en anécdota solamente porque Boca avanzó por penales. La final de la Copa, en tanto, no mostró su mejor imagen y generó críticas, sobre todo por una jugada cercana al inicio del partido donde pudo haber intentado un remate al arco pero eligió dar un pase que terminó en la nada.

Al 2024 llegó lesionado, por un desgarro de larga duración que le impidió estar el día en que Boca quedó eliminado de la Copa Argentina y -por ende- de la siguiente edición de la Libertadores. Sin pretemporada, su primera titularidad fue en un partido ante Sarmiento donde falló cinco situaciones claras de gol (Olé lo calificó con un 1 de puntaje) y empezó a elevar murmullos sobre su vigencia.

La explosión

Muy pronto, sin embargo, cambió su racha: después de marcarle tres goles a Belgrano para revertir un resultado en la Bombonera (que lo había recibido con una ovación pese al mal momento), no paró: fueron 17 goles en 21 partidos para que Boca atraviese su mejor momento en mucho tiempo, aunque al último de esos tantos (ante Cruzeiro en la dia de los octavos de la Sudamericana), lo siguió una lesión que lo dejó fuera de la revancha en la que el equipo quedó eliminado.

La noche fatal

Desde allí, sus ausencias fueron cada vez más frecuentes. Y sus recuperaciones mucho más aún, tan aisladas como su relación con el gol, que en el 2025 bajó notablemente. Claro que ahí lo que comenzó fue un derrotero absolutamente negativo que comenzó con la jugada imposible que protagonizó cuando tropezó en la boca del arco a segundos del final del partido ante Alianza Lima, que eliminó a Boca de la Copa en una fase previa.

Cavani tuvo la clasificación para Boca

Una lesión en la zona lumbar le impidió tener desde ahí normalidad en su día a día, y a eso se le fue atribuyendo su poco aporte al equipo, aunque nadie esperaba que -siendo la bandera y la imagen del club en el Mundial de Clubes- solo llegara a jugar unos minutos en el partido despedida ante Auckland City, incluso mostrando una imagen muy pobre en cancha.

Problemas afuera

Fue también en ese momento que se produjo un quiebre notorio entre su liderazgo y el del anterior capitán del equipo, Marcos Rojo, que terminó -por otras cuestiones, está claro- con el defensor fuera del club.

2026: sin cambios y sin más crédito

Desde ahí hasta la imagen suya precalentando con la ya célebre heladerita antes de jugar con Platense (el domingo en el que sumó minutos por primera vez en el 2026) Cavani tuvo muy poca acción en cancha y hasta en los entrenamientos, donde -por ejemplo- no pudo acompañar al resto del plantel en casi ningún trabajo de la pretemporada.

Con esos antecedentes, su titularidad sorprendió aún cuando nadie dudaba que iba a ir desde el arranque por la información derivada de los ensayos durante la semana. La sorpresa, en todo caso, estaba puesta en la consciencia de que Cavani no parece la mejor opción para ayudar a Boca a salir del momento de malos resultados y de crisis futbolística. Y tal vez por eso -y por la acumulación descripta- ocurrió la explosión negativa.



Fuente:
www.ole.com.ar

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