El hijo de un ex River que le rezó a Messi y ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de invierno :: Olé

20/02/2026 18:48hs.
El estadounidense Alex Ferreira por fin lo consiguió. Es el nuevo campeón olímpico de esquí acrobático half pipe. Se trata de un admirador de Leo Messi, a quien se encomendó durante su preparación para los Juegos de Milano-Cortina, donde este viernes logró al fin la medalla de oro que le faltaba en su extenso palmarés, de la que había estado cerca con la plata en PyeongChang 2018 y el bronce en Beijing 2022.
El deportista de Aspen, de 31 años, llego a tierras italianas convencido de que esta sería su última gran oportunidad para tocar la cima. Y de argentino no solo tiene ser fanático de la Pulga, sino su padre, Marcelo Ferreira, un ex jugador de las Inferiores de River a fines de los 70, que también pasó por Atlético Tucumán y luego se fue a Estados Unidos pra jugar en la Major Indoor Soccer League (MISL) de Estados Unidos: En 1982 estuvo en los equipos neoyorquinos de New York Arrows y New York Express hasta 1987, año en que pasó al New Jersey Eagles de la ASL (American Soccer League).
Messi en el poster
Antes de llegar a la final, Ferreira explicó que durante su preparación para la prueba, no entraba al gimnasio solo a levantar pesas o repetir rutinas. Lo hacía en busca de una señal: un poster en la pared de Messi que veía todos los días y que, según confesó, a veces casi lo hacía llorar. “Estoy rezándole a mi ídolo Messi. Sé que está conmigo”, decía.
El esquiador estadounidense vivió de forma especial la prueba, como una especie de “último intento” en busca de la medalla de oro que conquistó tras imponerse al estonio Henry Sildaru el canadiense Brandon MacKay, medallas de plata y bronce respectivamente.
Viene del padre
“Mi papá y yo somos grandes fans de Messi. Cuando ganó la Copa del Mundo, mi papá lloró y yo también me emocioné un poco”, relató. Es ahí donde aparece la comparación íntima que lo empujó al oro: “R elaciono mucho su historia con mi vida porque ganó en su último Mundial en su último intento. Y yo siento exactamente lo mismo de cara a estos Juegos”, explicó a la web oficial de la organización de los Juegos de Invierno.
En dicha entrevista aseguró que en su gimnasio no lo ha acompañado solo el poster del rosarino sino la frase que contiene del 10 de Argentina que lo motivó durante la preparación en el ciclo olímpico: “Soy el primero en llegar por la mañana y el último en irme por la noche, día tras día. Me tomó 17 años y 138 días convertirme en un éxito de la noche a la mañana”. Ferreira expresó que leerla a diario le removía algo por dentro: “Honestamente casi me hace llorar porque es muy poderoso y muy puro, y yo deseo lo que él tiene aunque sea en otro deporte”.
La historia de Alex no es solo inspiración y posters. Ferreira superó graves lesiones que le dejaron miedo, pero que cambiaron su forma de competir cuando se aferró a una idea: “la victoria está en la preparación” se repite a diario.
Desde entonces entrena con más disciplina, sumó trabajo mental con psicólogo, visualizó su gran reto con afirmaciones positivas a modo de mantra, como se le vio antes de su actuación en la final con la rutina “ensayada” en su cabeza.
Esa precisión también la implementó a su vida diaria: asegura que mantiene hábitos y horarios fijos, mide su desayuno al detalle y, para soltarse de su obsesión por la perfección, creó su alter ego en redes sociales, Hotdog Hans, donde se sale de la rutina para divertirse y divertir a otros y ya cuenta con unos trescientos mil seguidores.
Fuente: www.ole.com.ar







