El gobierno de Donald Trump habilita por decreto un aumento de la importación de carne argentina: se hará en cuatro tramos este año


Apenas un día después de firmado el pacto comercial con Argentina, el presidente Donald Trump instrumentó este viernes a través de un decreto el aumento de la cuota de importación de carne argentina a Estados Unidos de las 20 mil toneladas actuales a cien mil, para “aumentar el suministro de carne picada para los consumidores estadounidenses”.

La medida, que sube en 80 mil toneladas al menos por este año el cupo, fue dada a conocer en una orden ejecutiva que lleva el título “Garantizar carne vacuna a precios accesibles para el consumidor estadounidense”.

Trump añadió que como Presidente, tenía “la responsabilidad de garantizar que los estadounidenses que trabajan arduamente puedan permitirse alimentar a sus familias”.

Y apuntó que tras “considerar la información proporcionada por la Secretaría de Agricultura” había dispuesto “aumentar temporalmente la cantidad de importaciones dentro del contingente arancelario de recortes de carne magra de res, en el marco del contingente arancelario de Estados Unidos, con el fin de aumentar el suministro de carne picada para los consumidores estadounidenses”.

“Determino que es necesario y apropiado aumentar temporalmente la cantidad de importaciones de recortes de carne magra sujetas al tipo de arancel dentro de la cuota establecida. Además, considero apropiado asignar toda la cantidad incrementada de carne de vacuno en cuota, según establece esta proclamación, a Argentina”, dijo Trump en el decreto.

La novedad se dio a conocer mientras en Argentina se festejaban los alcances del acuerdo comercial firmado el jueves en Washington por las autoridades de ambos países.

El texto del acuerdo comercial fue difundido el jueves por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) e incluye ese aumento de la cuota para la carne argentina es por este año.

Según el decreto, se hará en cuatro partes. “El primer tramo de 20.000 toneladas métricas se abrirá el 13 de febrero y se cerrará el 31 de marzo; el segundo tramo será del 1 de abril al 30 de junio; el tercero, del 1 de julio al 30 de septiembre, y el cuarto, del 1 de octubre al 31 de diciembre”. La Argentina apuesta a que la cuota se renueve el año próximo.

Según informó el jueves la Cancillería, el aumento de la cuota representará un aumento de 800 millones de dólares en las exportaciones de carne vacuna argentina.

En el decreto, Trump brindó una larga explicación para justificar su medida. Afirmó que en 2022 Estados Unidos se enfrentó a “una sequía generalizada y severa que afectó a los estados productores de carne vacuna”, como Texas, Oklahoma, Missouri, Nebraska, Dakota del Sur y Kansas.

“Los efectos de la sequía son particularmente pronunciados para los ganaderos, ya que muchas de sus operaciones dependen de las precipitaciones para cultivar forraje para alimentar a sus rebaños”, señala el texto, que también hace hincapié en los incendios forestales en estados productores del oeste de Estados Unidos.

Todo esto hizo que aumentara el precio de la carne en las góndolas, llegando por ejemplo a un valor de 6,9 dólares por libra (casi medio kilo) de carne picada en diciembre, todo un récord.

La decisión del aumento de cuota fue uno de los puntos del acuerdo más festejados del Gobierno. Fuentes que participaron de la negociación dijeron a Clarín que era “muy importante” ya que “es algo que también a ellos les cuesta”, porque es una medida que disgusta a los granjeros estadounidenses.

Con el aumento del ingreso de carne argentina, Trump busca bajar el precio en las góndolas de un alimento de consumo masivo en EE.UU. La inflación, especialmente en los supermercados, es un tema que no ha logrado contener a pesar de que fue una de las promesas clave de su campaña. En un año con elecciones legislativas en noviembre, la inflación es una cuestión que inquieta particularmente al presidente porque los estadounidenses ya le reclaman respuestas.

A pesar de las intenciones de Trump, los granjeros se colocaron en pie de guerra contra la medida porque considera que atenta contra su producción.

“Esto no es lo que necesitábamos”, dijo a Clarín desde Montana Bill Bullard, presidente ejecutivo de Ganaderos Unidos de America (R-CALF USA), la asociación comercial de ganado más grande del país que representa a productores independientes.

El líder de los productores resaltó que el aumento de cuota es por este año: “Agradezcamos que 80 000 de estas 100 000 toneladas métricas asignadas van a expirar a finales de 2026, por lo que no será permanente”.

“Nuestra industria se encuentra en estado de crisis y necesita protección contra las importaciones que deprimen los precios, para poder reconstruirse y cumplir con nuestro objetivo de seguridad nacional de alcanzar la autosuficiencia en la producción de carne de vacuno”, advierte el productor.

Bullard cree que el aumento de cuota afectará a los granjeros y no servirá para bajar los precios en las góndolas. “Aunque es probable que el objetivo de este acuerdo sea reducir los precios minoristas de la carne picada en los Estados Unidos, lo más probable es que provoque una reducción de los precios del ganado para los ganaderos y granjeros estadounidenses, en particular los precios de los animales de desecho que producen la misma carne magra que se importará”.

Christopher Gibbs, president de Rural Voices US, es dueño y opera 220 hectáreas con cultivos de maíz, soja y heno de alfalfa. El y su hijo administran 85 cabezas de ganado vacuno. “Como productor agrícola y ganadero de Ohio, la decisión del presidente de llegar a un acuerdo para bajar los precios de la carne vacuna es una bofetada para todos los ganaderos estadounidenses. En mi empresa, la diversificación hacia el negocio ganadero es lo único que no está en números rojos. Y ahora el presidente también quiere arruinarlo”, dijo a Clarín.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior