El Arsenal y el cambio de paradigma en la Premier: el auge de la pelota parada :: Olé

El último domingo, por la 29° fecha de la Premier League, el Arsenal puntero de Mikel Arteta venció 2-1 al Chelsea, sexto en la tabla y dirigido por Liam Rosenior. Los tres goles fueron de pelota parada. Y el dato sorprende: en esos 90 minutos hubo más goles por esa vía que en los 16 partidos que disputaron Guardiola vs. Klopp al frente del Manchester City y del Liverpool, respectivamente, en los últimos diez años. Lo que parece una mera casualidad es, en realidad, un auténtico cambio de paradigma que vive el fútbol inglés.

“Cuando era niño, se decía en España que los hinchas ingleses festejaban como un gol cuando su equipo tenía un corner o un tiro libre a favor”, recordó Pep en una de sus últimas conferencias de prensa. La tendencia es clara: a partir del Arsenal, que se hizo fuerte en esa faceta en las últimas dos temporadas, las acciones a balón parado (las ABP como le dicen los españoles) cobraron un enorme protagonismo en la liga inglesa. Casi a la misma altura que el cambio en el tipo de marcación: hoy, a diferencia de las temporadas anteriores, la mayoría de los equipos de la Premier eligen defender hombre a hombre.

Del caos de los orígenes al orden de Pep

Esa combinación (perfeccionamiento y prioridad de las pelotas quietas + marcación individual en toda la cancha) está modificando el estilo del fútbol inglés. En sus orígenes, los inventores de este juego siempre se destacaron por practicar un fútbol bien físico y a puro “kick and rush” (patear y correr). Es decir, juego bien directo, con los wines pegados a la raya que tiraban mil centros para el cabezazo del 9 grandote que no se movía del área. Ni los profesores escoceses, creadores de la táctica y del sistema piramidal (el 2-3-5) ni la revolucionaria W-M que patentó Herbert Chapman a mediados de la década del 20 del siglo pasado (luego de la modificación en la ley del offside) fueron capaces de ponerle orden a tanto caos.

Con los años, el juego fue evolucionando en todo el mundo. En Inglaterra mantuvieron su estilo. Ni la histórica goleada de la Hungría de Puskas y sus mágicos magiares en 1953 (6-3 en el mismísimo Wembley) modificó radicalmente la idea de juego pese a que esa derrota significó simbólicamente la muerte de la W-M como era conocida. A tal punto se cerró el fútbol inglés en la suya que muchos se preguntan si esa fue la causa principal por la que sólo pudieron ganar un Mundial, el que organizaron en 1966.

Más allá de grandes equipos que dejaron su huella, como el Manchester United de Alex Ferguson o el Arsenal de Arsene Wenger, la identidad del fútbol inglés se mantuvo siempre muy reconocible. Hasta que llegó Pep. Fue un antes y un después. “Guardiola deberá adaptarse al fútbol inglés”, auguraron varios allá por mediados del 2016 cuando aterrizó en Manchester. Diez años después puede afirmarse que la profecía no se cumplió. Fue exactamente al revés: el fútbol inglés se adaptó a Guardiola. De a poco, ese juego vertiginoso y caótico le dejó su lugar a la secuencia de pases y a la ocupación racional de los espacios, elementos identitarios del Juego de Posición que ya dominaba el mapa del fútbol mundial desde la aparición y el éxito de su mítico Barcelona.

Pep conquistó Inglaterra. En cuanto al modelo de juego y a los títulos (18 en 9 años). Pero tanta supremacía generó el surgimiento de una nueva forma de juego para intentar contrarrestar dicho predominio. Ya en la temporada pasada se advirtió la nueva moda. Equipos que presionaban al hombre en toda la cancha, lo que incitaba al envío largo saltando líneas en lugar de la construcción en salida. No es casualidad que en la 2024/25 se produjo un récord: nueve goles contaron con la asistencia del arquero. Pero 4 de esos 9 fueron pases de Ederson, el arquero del City. Una nueva muestra de la capacidad adaptativa del DT catalán: “dime cómo me presionas y te diré cómo te ataco”.

Pelota quieta y automatización al máximo

Al auge por ese método de marcación se sumó, a la par, la utilización de la pelota parada, faceta que explotó en la temporada actual de la mano de un Arsenal que hasta contrató a un especialista en la materia, Nicolas Jover, al que le paga un plus por cada gol de corner y tiro libre directo que convierte el equipo de Arteta. Como si fuera poco también sumó a un entrenador de saques laterales, el danés Thomas Gronnemark, quien ya había cumplido ese rol en el Liverpool de Klopp. No hace falta aclarar que los Gunners son los que más goles convirtieron de pelota parada: 21. Y de esos 21 goles, 16 fueron a través de tiros de esquina, récord en la historia de la Premier League. Todo eso bajo el mando de un Arteta que fue justamente ayudante de campo de Pep en el City.

Nicolas Jover, delante de Declan Rice, el encargado de la pelota parada del Arsenal que cobra un plus por cada gol por esa vía.Nicolas Jover, delante de Declan Rice, el encargado de la pelota parada del Arsenal que cobra un plus por cada gol por esa vía.

Los tres goles de corner en Arsenal-Chelsea:

Al conjunto londinense, que llevó la esquematización del juego a su máximo nivel a tal punto que se habla de fútbol robotizado en Inglaterra, mal no le va con el cambio. A falta de nueve fechas para el final de la Premier marcha puntero con cinco puntos de ventaja sobre el City (que tiene un partido menos). Además, fue el equipo con más puntos de la fase regular de la Champions, competición en la que se encuentra en octavos de final. Y justamente ante el City deberá dirimir quién es el campeón de la Copa de la Liga inglesa. Ah, en la FA Cup sigue en carrera: está en 16avos de final. Es decir, pelea con éxito en los cuatro frentes.

Arteta, el padre de esta criatura llamada Arsenal.Arteta, el padre de esta criatura llamada Arsenal.

Su estilo de juego, copiado ya por varios equipos ingleses que también sumaron especialistas en pelota parada a sus cuerpos técnicos, ha generado distintos tipos de críticas. “Decidí no ver más fútbol. Vi Arsenal-Chelsea, qué partido horrible”, declaró Ruud Gullit, crack de fines de los 80 y principios de los 90 en el histórico Milan de Arrigo Sacchi y en la selección holandesa. “La mayoría de los partidos de la Premier no son lindos de ver”, admitió Arne Slot, el actual DT del Liverpool. Guardiola, consultado sobre el tema, fue un poco más allá y trazó una interesante comparación con lo que sucedió en la NBA. “Años atrás, los triples no tenían una gran preponderancia hasta que aparecieron Stephen Curry y los Golden State Warriors que empezaron a meter triples y cambiaron la forma en que se juega al básquet. Muchos se adaptaron y nosotros ahora también tenemos que adaptarnos a esto”.

El Arsenal, como los Warriors de la NBA, pretende coronarse en la Premier después de unos largos 22 años sin vuelta olímpica. La última fue con Los Invencibles, aquel equipazo dirigido por Arsene Wenger que salió campeón invicto en la 2003/04. Un Wenger que ahora, como Director de Desarrollo del Fútbol de la FIFA, pretende modificar la ley del offside para que un atacante quede adelantado sólo si todo su cuerpo supera al del penúltimo defensor. “Así, habrá más goles de jugadas en movimiento”, expresó. Todo lo contrario a lo que pregona hoy su ex club, que cada fin de semana, como pasaba hace décadas en Inglaterra, festeja como un gol cuando tiene un corner o un saque lateral a favor.

Fuente: www.ole.com.ar

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