Dra. Sandra G. Martín, odontóloga: “La salud siempre va antes que un diente bonito. Primero la biología y luego, la estética. Lo importante es que esté todo sano”

La salud bucal no se limita a tener los dientes blancos o una sonrisa bonita. Masticar bien, respirar y dormir correctamente también tiene que ver con el cuidado de la boca.

Así lo explica la odontóloga Sandra G. Martín, autora del libro La salud empieza en tu boca, quien advierte que sus efectos van mucho más allá de los dientes.

“La ciencia ha demostrado que la forma en que respiras, duermes, masticas o cuidas tu microbioma oral influye en procesos que afectan a todo tu organismo”, señala.

Por eso, insiste en que los chequeos médicos no deben centrarse solo en los dientes, sino también en las encías y los tejidos de la boca.

“La boca es la entrada del cuerpo y, cada vez que tragas saliva, hay una conexión con el resto del organismo”, afirma.

Dra. Sandra G. Martín, odontóloga: “Limpiarse la lengua es muy importante porque es el pequeño aspirador de la boca”

La especialista advierte que uno de los errores más frecuentes durante el cepillado es no prestar atención a todas las caras de los dientes.

“Es importante limpiar la base de los dientes, porque es la que conecta con todos los vasos sanguíneos con los que está conectado el cuerpo”, explica en una entrevista con el medio español El Mundo.

Para conseguir una limpieza adecuada, la odontóloga también insiste en dedicarle el tiempo necesario al cepillado y tratar cada diente de manera individual.

Dra. Sandra G. Martín, odontóloga: “La salud siempre va antes que un diente bonito. Primero la biología y luego, la estética. Lo importante es que esté todo sano”

“Hay que pensar que tenemos 32 órganos y que cada uno debe tratarse de manera individual. Se calcula que el tiempo que tienes que dedicar en total son unos dos minutos y medio de cepillado”, señala.

Aunque los avances tecnológicos, incluida la inteligencia artificial, aportan nuevas herramientas para el diagnóstico, Martín considera que el cuidado diario sigue siendo fundamental.

“La tecnología es necesaria y la inteligencia artificial ha ayudado mucho a diagnosticar. Pero lo que importa es la técnica y la constancia en el cepillado”, sostiene.

La elección y el mantenimiento del cepillo también forman parte de esa rutina. Si se utiliza dos o tres veces al día, recomienda cambiarlo cada dos meses, ya que las cerdas se desgastan y pierden su eficacia.

Además, aconseja optar por cepillos de cerdas suaves para evitar lastimar las encías y secarlos bien después de cada uso.

Los especialistas recomiendan hacer una o dos visitas al consultorio. Foto Shutterstock.

A estos cuidados diarios se suman las visitas al consultorio. La especialista recomienda realizarse dos limpiezas dentales al año, aunque aclara que la frecuencia puede variar si existe alguna enfermedad que requiera un seguimiento específico.

La forma de entender el cuidado dental también cambia con el tiempo. Lo que décadas atrás podía ser motivo de burlas, hoy empieza a verse de otra manera entre los más jóvenes, que incluso eligen mostrar sus aparatos de ortodoncia.

“Están volviendo otra vez los aparatos metálicos: la nueva generación quiere que se vean los brackets. Es otra tendencia. Se enorgullecen de llevarlos”, revela en la entrevista con el medio español.

El odontólogo puede realizar tratamientos en el consultorio, o indicar uno domiciliario. Foto Shutterstock.

En paralelo, la abundancia de información en redes sociales plantea otro desafío. Frente a los trucos caseros que prometen blanquear los dientes con ingredientes naturales, Martín recomienda no dar por cierto todo lo que circula en internet y consultar antes de probar métodos que puedan perjudicar la salud bucal.

Sin embargo, la especialista insiste en que tener una sonrisa blanca no debe convertirse en el principal objetivo. Antes de pensar en la apariencia de los dientes, explica, hay que asegurarse de que la boca esté sana.

“La salud siempre va antes que un diente bonito. Biología primero, luego función: que puedas masticar y morder bien, que no tengas problemas articulares, dolores ni secuelas. Y luego, la estética. Pero lo primero es que esté todo sano”, remarca.

Por último, Martín pone el foco en una parte de la higiene bucal que muchas veces pasa inadvertida: la lengua.

“Limpiarse la lengua, que es muy importante porque es el pequeño aspirador de la boca: lo va recogiendo todo y no le damos importancia. Hay que hacerlo nada más levantarse y lo último antes de acostarse, antes de beber agua y de enjuagarse”, finaliza.

Fuente: www.clarin.com

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