Documentan por primera vez 118 especies de peces en un río de la Amazonia: “Combinamos ciencia con saberes ancestrales”


Un grupo de investigadores documentó la existencia de 118 especies de peces en una de las zonas más remotas y menos estudiadas de la Amazonia ecuatoriana. El hallazgo científico tuvo lugar en las aguas del río Conambo, ubicado en la provincia de Pastaza, según informó el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio).
El estudio fue desarrollado en un esfuerzo conjunto de varias instituciones los expertos del Inabio; la Universidad de las Américas de Ecuador; la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae); el Colegio de Ciencias Biológicas y Ambientales (Cociba); y la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre y del Fondo Mundial para la Naturaleza.
La elección del río Conambo como objeto de investigación se basa en que tiene un estado casi prístino por su difícil acceso y bajo nivel de intervención humana.
“Esta condición lo convierte en un laboratorio natural clave para entender la biodiversidad amazónica“, explicó el Inabio. Para poder analizar las aguas del río Conambo no se basaron solamente en el conocimiento científico, sino también en los saberes ancestrales.
“Se incluyó la información aportada por pescadores de las nacionalidades Shiwiar y Zápara, quienes, además de tener una gran experiencia territorial, son personas muy capacitadas con amplio conocimiento práctico y cultural de su entorno”, comentó el equipo de investigadores.
“Contribuyeron con datos sobre especies de importancia local, técnicas de pesca tradicionales, como el uso de barbasco; variaciones estacionales en la captura; y hábitats donde se encuentran las especies“, añadió el instituto ecuatoriano.
A la Amazonia, el término geográfico que se utiliza para definir toda la cuenca y selva tropical más extensa a nivel mundial que abarca nueve países sudamericanos, se la conoce como “el pulmón del mundo” y se cree que alberga la mayor biodiversidad del planeta.
En virtud de todas esas características extraordinarias y con la intención de realzar la importancia de cuidar el territorio con políticas de conciencia ambiental, en 2012 la fundación New7Wonders reconoció al río Amazonas y a toda la cuenca hidrográfica como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.
En la cuenca del Amazonas ya se han registrado 2.406 especies de peces de agua dulce, de las cuales 1.043 son endémicas. Esta nueva investigación indica que el inventario aún no está completo y sugiere que la diversidad es aún mayor, con la existencia de peces que no fueron reportados anteriormente en Ecuador.
El estudio registra que las nuevas 118 especies están agrupadas en siete órdenes y 31 familias. Se trata del primer inventario integral de la ictiofauna de esta cuenca, lo que se traduce en interés ecológico, alimenticio y económico.
Las nuevas especies descubiertas son de los órdenes Characiformes y Siluriformes. Los primeras corresponden a una clasificación de peces que se dividen en 18 familias reconocidas y más de 2200 especies descriptas, donde se incluyen como las más conocidas a las pirañas, los tetras y el notorio candiru.
El segundo orden mencionado, los siluriformes, son conocidos comúnmente como peces gato, bagres o siluros, de característicos tentáculos o barbillas del pez, parecidos a los bigotes de un gato.
También destacaron la alta diversidad en familias como Characidae y Loricariidae. Los loricáridos son una familia de bagres caracterizada por la posesión de ventosas bucales y conocidos popularmente como “vieja del agua, vieja de río, corroncho o cuchas”.
El registro lo completan las especies detectadas del orden Cichlidae, también llamados “cíclidos”, una familia de peces de gran éxito evolutivo del orden de los Cichliformes de la clase peces óseos, y son muy atractivos para la acuariofilia por ser los más solicitados por expertos en esta práctica.
“Pese a la gran heterogeneidad de las condiciones ambientales que favoreció esta alta diversidad, la expansión de la agricultura, la exploración petrolera, la minería y la construcción de represas, sumado a la sobrepesca, están amenazando a los peces de agua” alertó la institución ecuatoriana que realizó el descubrimiento.
Con información de la agencia EFE.
Fuente: www.clarin.com



