DNU de la SIDE: la oposición espera los plazos y hace números para voltearlo en el Congreso


La oposición espera los plazos legales mientras junta número para intentar voltear el DNU de Inteligencia directamente en el recinto. En Diputados aseguran estar “cerca”, pero deberán esperar hasta febrero.
“Estamos a 6 o 7 votos” confían en Unión por la Patria. “Tenemos entre 121 y 124”, especulan en otra bancada opositora.
A pesar de los intentos durante el año que pasó para modificar la ley que regula los DNU, no se logró cambiar. Actualmente, para anular un decreto de necesidad y urgencia se necesita el rechazo, por mayoría simple, en ambas cámaras. Si los 257 diputados estuvieran sentados el día de la sesión, necesitarían 129 votos.
En los primeros poroteos, a trazo grueso, se encuentran dispuestos a los rechazarlo los 93 miembros de UP, 20 del interbloque Unidos (que reúne a Provincias Unidas, la Coalición Cívica y Encuentro Federal) y los cuatro diputados de Izquierda. A ellos empiezan a sumarse voluntades “sueltas” como la de la cordobesa Natalia De la Sota o el puntano Jorge “Gato” Fernández. También será clave que hagan los radicales que no se autoperciben oficialistas, o ex libertarios como Marcela Pagano, que terminó armando un monobloque y se mueve como opositora.
“No existe necesidad ni urgencia que justifique abordar un tema tan sensible por fuera del Congreso”, apuntaron desde Unidos en un comunicado en el que enumeraron los puntos que consideran más conflictivos del decreto.
Entre ellos mencionan “el carácter encubierto de todas las actividades de inteligencia, ampliando la opacidad en un ámbito que la ley original diseñó para estar bajo límites estrictos y control parlamentario” y la posibilidad de aprehender a personas. “Una facultad propia de las fuerzas de seguridad que contradice el consenso democrático construido en democracia: los servicios de inteligencia no pueden transformarse en una policía secreta”, sentenciaron.
El kirchnerismo también presentó un proyecto de declaración de rechazo, a modo de declaración política. “La norma introduce una alteración sustancial del sistema democrático al otorgar a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) facultades coercitivas incompatibles con el orden constitucional y el principio republicano de división de poderes”, apuntan, además de recalcar que no había ni necesidad ni urgencia en sacar esta modificación por decreto en el único mes en que el Congreso está de receso.
El primer y único DNU que le bocharon a un presidente en la historia fue en 2024 cuando la oposición le rechazó a Javier Milei el decreto por el que incrementaba en $ 100 mil millones el presupuesto de gastos reservados para la SIDE. En esa ocasión hasta el PRO votó en contra.
Por ahora, la bancada amarilla respalda el decreto. “Nuestra postura inicial es actuar con responsabilidad institucional: ser prudentes y aguardar el dictado de los protocolos de aplicación y normativa complementaria, antes de fijar una posición definitiva”, anunciaron y recordaron que otros gobiernos ya cambiaron la Ley de Inteligencia por medio de decretos
Tanto desde UP como Unidos ya le cursaron cartas a Martín Menem y a Victoria Villarruel, como titulares de ambas cámaras, para “solicitar la urgente regularización y conformación de la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo y de la Comisión Especial Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia”.
Lo cierto es que no tienen demasiadas esperanzas de la celeridad de ese trámite y la estrategia es esperar los plazos legales para votarlo directamente en el recinto.
La norma establece que el Ejecutivo tiene 10 días hábiles para enviar el texto al Congreso. Es decir que pueden hacerlo hasta el 15 de enero. A partir de ese momento, empiezan a correr otros 10 días hábiles para que la Bicameral de Trámite Legislativo lo trate. Una vez cumplido ese tiempo, cualquiera de las Cámaras puede someterlo a votación.
Fuente: www.clarin.com



