Dilma Rousseff y un mensaje a Milei: “Me gustaría que Argentina intente volver a los BRICS”


Mientras el presidente chino Xi Jinping presentaba la estrategia para liderar la gobernanza mundial de la inteligencia artificial, otra voz con peso en la política internacional dejó una definición que resonó especialmente en Argentina. La expresidenta de Brasil y actual presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) de los BRICS, Dilma Rousseff, lamentó que el país no forme parte del bloque y sostuvo que, en lo personal, le hubiera gustado que Argentina se sumara a la alianza.

Las declaraciones fueron realizadas durante la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial 2026 (WAIC) y la Reunión de Alto Nivel sobre la Gobernanza Global de la IA, el principal foro organizado por China para debatir el futuro de una tecnología que atraviesa una carrera global entre las principales potencias.

Clarín estuvo presente en la apertura del encuentro, celebrado en Shanghái, donde Xi encabezó la ceremonia inaugural y Rousseff dialogó con la prensa internacional.

Consultada por Clarín sobre la decisión del gobierno de Javier Milei de no avanzar con el ingreso de Argentina a los BRICS y de mantenerse al margen de instancias como esta conferencia, Rousseff evitó cuestionar directamente al Ejecutivo argentino.

Es una decisión del gobierno. No tengo cómo manifestarme sobre eso. Nosotros respetamos”, respondió.

Pero cuando se le preguntó si le gustaría que Argentina volviera a intentar incorporarse al bloque, dejó una definición más personal. “Me gustaría que Argentina vuelva a intentarlo. Estaremos siempre de puertas abiertas”, sostuvo.

Más allá de la referencia a Argentina, Rousseff centró su participación en el papel que la inteligencia artificial puede tener para los países en desarrollo.

Según explicó, el gran desafío es que la revolución tecnológica no quede concentrada en un puñado de economías avanzadas. Defendió el uso de modelos de código abierto (open source) al considerar que estos permiten que más países puedan acceder a la innovación, adaptarla a sus necesidades y utilizarla para acelerar su desarrollo.

“La inteligencia artificial es crucial para el desarrollo”, afirmó. Para la presidenta del NDB, la IA puede convertirse en una herramienta para modernizar sectores como la salud, la educación, la infraestructura, la logística, el saneamiento y los servicios públicos.

También sostuvo que es una oportunidad para reducir la llamada brecha digital, una de las principales desigualdades entre los países desarrollados y aquellos que aún están construyendo capacidades tecnológicas.

Rousseff explicó que esa visión está alineada con el trabajo que realiza el banco de los BRICS, cuyo principal objetivo continúa siendo el financiamiento de infraestructura y proyectos de desarrollo, aunque ahora con cada vez más herramientas vinculadas con la inteligencia artificial.

Otro de los temas que atravesó la conferencia fue cómo regular una tecnología cuyo avance es mucho más rápido que las normas existentes.

Rousseff sostuvo que el problema no es la inteligencia artificial en sí, sino el uso que puedan hacer las personas, las empresas o los Gobiernos.

“La inteligencia artificial, como cualquier tecnología, puede ser usada incorrectamente. El mal uso no es culpa de la tecnología, sino de quienes la utilizan”, señaló.

Por eso defendió la construcción de una gobernanza internacional basada en reglas comunes.

A su entender, cuanto más similares sean los marcos regulatorios entre los distintos países, más sencillo será combatir problemas como la desinformación, la manipulación política de internet o la apropiación de los beneficios tecnológicos por parte de unos pocos actores.

También consideró que esa regulación debería impulsarse desde organismos multilaterales, especialmente bajo el paraguas de las Naciones Unidas.

Nadie puede pensar que un solo país gobierna la inteligencia artificial. La gobernanza siempre debe ser cooperativa y multilateral”, afirmó.

Fuente: www.clarin.com

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