Detectan por primera vez microplásticos en las costas de la isla Decepción de la Antártida

En diez playas de uno de los lugares más remotos del planeta, la Antártida, un equipo de investigadoras españoles de la Universidad de Cádiz identificó por primera vez la presencia de microplásticos en sedimentos intermareales del entorno antártico.

El hallazgo es producto de un muestreo recolectado en toda la costa de la isla Decepción y establece un punto de partida para futuros programas de seguimiento ambiental por ser los primeros valores que se toman como referencia cuantitativa documentada.

Los resultados demuestran que incluso el continente blanco no está libre de contaminación plástica, y que la percepción habitual de que se trata de un “territorio inalterado o prácticamente intacto”, no se ajusta a la realidad.

Una antigua estación ballenera noruega que operó en la isla Decepción entre 1912 y 1931. Foto: EFE

El estudio fue publicado en la revista científica de alcance global Marine Pollution Bulletin. En la introducción explican que la actividad científica, turística y pesquera, junto con el transporte oceánico desde latitudes más bajas, pueden introducir contaminantes.

Las características de la isla Decepción de la Antártida

Según reporta el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) en su sitio web, la isla Decepción pertenece al archipiélago de las Shetland del Sur, a unos 100 kilómetros de la Península Antártica y 950 kilómetros del extremo sur del Cabo de Hornos.

La evolución geológica de la isla Decepción se relaciona con un episodio tectónico que comenzó durante el Plioceno y dio lugar al nacimiento del rift del Estrecho de Bransfield, entre las Islas Shetland del Sur y la península Antártica.

La isla Decepción de la Antártida. Foto: Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica/oavv.segemar.gob.ar

La isla es un gran volcán en escudo de aproximadamente 750.000 años de antigüedad, de composición basáltica-andesítica. Su contorno tiene forma de herradura y está formada por una caldera de unos 14 kilómetros de diámetro, parcialmente invadida por el mar, con registros eruptivos en tiempos históricos.

Entre las decenas de erupciones datadas, destaca la ocurrida en 1842 por sus flujos de escoria conservados y las de 1967, 1969 y 1970, que destruyeron las bases antárticas británicas y chilenas, y forzaron a evacuar la base argentina en la isla.

Existen registros sismológicos desde 1985, a través de la colaboración argentina-española, que posibilitaron el estudio e interpretación de la dinámica volcánica para garantizar la vigilancia volcánica.

La isla Decepción es una zona antártica especialmente protegida por su valor histórico, biológico y ecológico. En la actualidad existen en la isla dos bases temporales: la base Argentina Decepción (desde 1948) y la base Española Gabriel de Castilla (desde 1989) que operan durante el periodo estival.

La base "Argentina Decepción" en la Antártida. Foto: Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica/oavv.segemar.gob.ar

A su vez, es uno de los destinos turísticos más importantes de la Antártida, con más 15.000 visitantes al año debido a la presencia de colonias de pingüino barbijo y la posibilidad de realizar baños termales.

Los tipos de microplásticos hallados en la Antártida

Los microplásticos son partículas del tamaño aproximado de un grano de azúcar y las concentraciones que detectaron oscilaron entre 2 y 31 partículas por cada kilogramo de arena.

Según informó la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía el sábado 28 de marzo mediante un comunicado de prensa, la mayoría de partículas detectadas son fragmentos procedentes de la degradación de plásticos de mayor tamaño, y no se hallaron pellets industriales.

Los microplásticos, cada vez más presentes en el medio ambiente y en el organismo humano. Foto Shutterstock.

“Es muy complicado establecer el origen exacto de los microplásticos, pero estos datos nos indican que llevan tiempo en el medio y han sufrido procesos prolongados de degradación, ya sea tras ser transportadas o como consecuencia de la fragmentación de materiales plásticos presentes en la propia zona”, explicó María Bellada Alcauza Montero, investigadora de la Universidad de Cádiz.

En cuanto al plástico, los más frecuentes resultaron ser el polietileno (PE), que suele emplearse para fabricar bolsas, envases, botellas y film transparente, entre otros, y también identificaron policloruro de vinilo (PVC), que se utiliza en tuberías, cables eléctricos, mangueras y materiales de construcción.

Un pingüino frente a varios depósitos de petróleo de una ballenera abandonada en la Isla Decepción, archipiélago de las Islas Shetland del Sur, Antártida. Foto: EFE

El mapeo de microplásticos en océanos y mares: “La situación es dramática”

En España existe la plataforma digital “Micro”, una iniciativa nacida en 2023 para mapear estudios sobre microplásticos en el país europeo. La Asociación Hombre y Territorio (HyT) en colaboración con el Proyecto LIBERA, de SEO/BirdLife y alianza con Ecoembes, se encargan de ofrecer una base de datos integral.

La totalidad de los entornos acuáticos analizados en España están contaminados por microplásticos. La situación es dramática, sobre todo en los mares y océanos, destino final de muchos de ellos”, aseguraron desde Micro.

El objetivo de la iniciativa es comprender el impacto y la prevalencia de los microplásticos para combatir la crisis ambiental con acciones específicas.

En las muestras de 10 playas de la isla Decepción de la Antártida se hallaron microplásticos. Foto: Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica

La plataforma también desglosa los estudios por sus áreas de enfoque específicas, como los ecosistemas marinos, los sistemas de agua dulce y los entornos terrestres.

Suelen definir su misión como “mapear lo invisible” mediante técnicas avanzadas de visualización de datos que ofrecen imágenes claras de la distribución en diferentes regiones del mundo.

Los microplásticos son partículas de menos de 5 milímetros, casi invisibles, presentes tanto en ecosistemas terrestres como acuáticos. En los últimos años muchos estudios revelaron el riesgo que implica para la salud y el medioambiente.

El grupo de científicos de Cádiz que realizaron la nueva investigación, puntualizaron que este trabajo supone la primera evidencia científica de la presencia de microplásticos en sedimentos intermareales del entorno antártico de isla Decepción.

La siguiente fase del proyecto consiste en comparar los datos actuales con nuevas muestras recogidas en 2024, para mantener una dinámica de análisis periódico que les permita evaluar la evolución de la contaminación por plásticos en el continente antártico.

Con información de la agencia EFE.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior