Denuncian al sindicato de la UOM por una maniobra para desviar fondos a una empresa de una dirigente gremial y de La Cámpora


Abel Forlán, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y Soledad Calle, una exconcejal de La Cámpora que a la vez es dirigente metalúrgica, fueron denunciados este miércoles por el desvío de fondos millonarios del gremio hacia USEM SA, una empresa desconocida cuyos únicos accionistas serían Calle y su tío. La acusación surgió luego de que Clarín publicase una nota en la que se revelaban los pormenores de un contrato, avalado por el dirigente gremial, que derivaba la administración de las cuentas del sindicato por diez años y en el que la firma se quedaba con un porcentaje sobre la recaudación de los afiliados.
El acuerdo fue firmado en 2023 y tiene vigencia de diez años. El sindicato le cede a la sociedad de la camporista Calle, la administración de los aportes de sus socios a cambio de un pago mensual que calculan en más de 100 millones de pesos.
Fue en secreto y sin informarle sobre el tema a los delegados de las diferentes seccionales de la UOM que el consejo directivo del gremio -con el secretario sindical, el kirchnerista Abel Furlán a la cabeza- firmó un contrato con la empresa USEM SA en el que el sindicato metalúrgico se comprometió a cederle a esa compañía la administración total de la caja que recolecta los aportes de sus afiliados. Esa sociedad fue creada el 22 de diciembre de 2022 y tiene un solo cliente: la UOM, en donde Calle ocupa además un cargo internacional en el gremio: es la representante de los metalúrgicos ante la OIT, con sede Ginebra, Suiza.
El escándalo surgió no sólo por las sumas millonarias que pasó a manejar, sino porque se trata de una sociedad hasta el momento desconocida, sin presencia en el mercado, de solo dos accionistas y fuertemente vinculada a La Cámpora.
A USEM la integran María Soledad Calle, que fue presidenta del bloque de concejales y referente del Frente de Todos en Zárate, milita en la agrupación de Máximo Kirchner y es al mismo tiempo una autoridad destacada de la propia UOM. Y quien firmó el convenio millonario: Raul Branconi, su tío.
El acuerdo es amplio: permite a la sociedad privada el control total sobre el dinero que aportan los afiliados. Puede abrir cuentas bancarias a nombre de las seccionales de la UOM, auditarlo todo, e incluso hacer pagos en nombre del gremio. Como contraprestación, se lleva el 0,5% del total de los aportes sindicales que se calculan en cien millones de pesos mensuales.
La denuncia fue presentada por una línea opositora a la conducción actual de la UOM, alineada con Cristina Kirchner y cada vez más en sintonía con su hijo Máximo.
La presentación de este miércoles lleva las firmas de María Belén Cañete, Gerardo Alberto Piva y Carlos Alberto González, candidatos en la lista naranja, opositora a la conducción de Furlán, el actual secretario general de la entidad y que en las últimas horas denunciaron fraude en las elecciones sectoriales de Campana, ante el triunfo oficialista.
La denuncia por la maniobra de desvío de fondos se sumó a un amparo en trámite. Solicitaron allí que intervenga la justicia penal para investigar a Forlán, Calle y la UOM por administración fraudulenta, asociación ilícita y defraudación por administración desleal.
En el escrito, apuntan que USEM SA puede dejar sin efecto el acuerdo en cualquier momento con un mero aviso, lo que, aducen, deja “sin opción de rescisión” al sindicato y “jurídicamente subordinado a la empresa privada”.
También apuntan al vínculo de Calle con Furlán y con el gremio. En ese sentido, denuncian que en la contratación de la empresa de la camporista “no rige el principio básico de independencia contractual”.
Fuente: www.clarin.com



