Déborah Murcia, psicóloga: “Las personas manipuladoras detectan rápidamente los perfiles vulnerables y, conforme se van ganando a la persona, se van aprovechando de ella”

Hay gestos, comportamientos y comentarios en el trabajo que pueden parecer normales y que se pasan por alto, pero que en realidad pueden ser una forma de manipulación psicológica. Según la Organización Internacional del Trabajo, un 17,9 % de las mujeres y hombres asalariados han sido víctimas de violencia y acoso psicológicos durante su vida laboral.

Para Déborah Murcia, psicóloga especializada en trauma, apego, violencia de género, manipulación psicológica y abuso narcisista y autora de No soy yo, eres tú (Grijalbo), en la mayoría de las organizaciones puede haber una persona manipuladora y, por lo tanto, haber al menos otras personas vulnerables a estas dinámicas. La especialista explica a La Vanguardia qué comportamientos tienen este tipo de perfiles y cómo hacerles frente para que no terminen afectando a la salud mental de los trabajadores.

Déborah Murcia, psicóloga especializada en trauma, apego, violencia de género, manipulación psicológica y abuso narcisista y autora de No soy yo, eres tú (Grijalbo). Foto:IG/deborahmur.psico

¿La manipulación en el trabajo es común?

Sí. Dentro del trabajo existen los perfiles que se esfuerzan y luego están los perfiles más narcisistas que estudian rápidamente quiénes son los compañeros más vulnerables y se aprovechan de ellos. Se los meten en el bolsillo y de esta manera consiguen muchos más beneficios y más ventajas que en realidad no se merecen.

¿Cómo son las personas que manipulan y por qué lo hacen?

Lo que quieren sobre todo es el poder y el control. Son personas que necesitan, en cierta manera, sentirse especiales y admiradas y sentir que destacan. Entonces, para ello, en vez de trabajar en sus cualidades, lo que hacen es menospreciar y despreciar a las personas de su entorno.

¿Cómo suele empezar la manipulación laboral?

Lo primero que creo que pasa es que alguien manipulador se comporta exactamente igual con una pareja, con un compañero de trabajo o con un amigo. Son personas que detectan rápidamente los perfiles vulnerables y empiezan con el bombardeo de amor. Por ejemplo, puede ser una persona muy aduladora: “Ay, qué bien te queda esto”, “todo me parece genial”, “qué bien me cae”. Y después del bombardeo de amor, conforme se va ganando a la persona, se va aprovechando de ella.

¿De qué manera se aprovechan de la otra persona?

Si es un perfil que es muy listo y muy trabajador, se aprovecha pidiéndole material, pidiendo que haga cosas por él. O, por ejemplo, si es un perfil más líder, acercándose mucho a esa persona para que le empiece a dar más responsabilidades y así ir escalando. Dependiendo del perfil, va a manipular de una manera u otra, pero va a intentar salirse con la suya. Al final, la manipulación en lo laboral, como son perfiles muy narcisistas, siempre quieren llevarse a la gente a su terreno.

¿Cómo son las personas que manipulan y por qué lo hacen? Foto:IG/deborahmur.psico

En el trabajo también se habla de luz de gas. ¿Cómo se manifiesta?

Esto es lo que más suele pasar en el trabajo: que las personas acaban dudando de su propia realidad. Muchas veces, estos perfiles manipuladores lo que hacen es borrarles su realidad de alguna manera, hacerles dudar de sí mismas, invalidándoles lo que ha pasado y haciendo que sean estas la que pida perdón o cambie ciertas conductas. Entonces, la persona acaba en luz de gas: “Seguro que esto no fue así”. Para hacerle frente, tienen que apuntarse lo que han vivido, tienen que validarse, autovalidarse, reafirmarse en su relato.

Además de adular, ¿qué otras frases o comentarios pueden servir como señal de alerta?

Por ejemplo, en una manipulación pasivo-agresiva, se dice “no te preocupes, esto ya lo hago yo”, pero dando a entender a la otra persona que lo ha hecho mal. También se da mucho en el trabajo el silencio castigador: que un compañero te retire la palabra porque, según esa persona, has hecho algo mal. De repente empiezan a criticarte en el trabajo o en el afterwork o a hacerte una campaña de difamación con los demás compañeros para que el resto piensen mal de ti y se alineen con la otra persona.

¿De qué manera se aprovechan de la otra persona? Foto:IG/deborahmur.psico

¿Qué debería hacer una persona cuando empieza a notar que un jefe o un compañero la hace sentir culpable, ignorada o insegura?

Hay dos cosas importantísimas. La primera es tener claro lo que tú has vivido, que no te hagan dudar de tu propia realidad, porque esto pasa mucho. Llega un punto en que dices: “No sé si esto que he vivido es real o no, no sé si esto que me está pasando ha sido así o no”. Y luego, también es crucial tener claros cuáles son tus límites. Es decir, qué cosas no estás dispuesta o dispuesto a tolerar. Por ejemplo, si un jefe te grita o te deja de hablar, si eso para ti es un límite, tienes que tenerlo claro y tienes que expresarlo a la otra persona.

¿Conviene enfrentarse directamente a esa persona, aunque exista el miedo a poner en riesgo el puesto?

Aquí hay que hacer un balance coste-beneficio. Depende de cuánto te interesen cada una de las cosas. La comunicación es importantísima para tener una relación saludable con cualquier tipo de vínculo. Pero claro, también tienes que evaluar si la otra persona te va a escuchar, si te va a tener en cuenta, cuánto te compensa quedarte en ese trabajo si te van a tratar así o si es conveniente buscarte otro donde pienses que vas a estar mejor.

¿Qué le diría a los trabajadores que normalizan estos comportamientos y piensan que “el trabajo es así”?

Muchas veces nos quedamos en determinadas situaciones porque nos da miedo el cambio y porque tenemos miedo a que las cosas vayan a peor, pero en realidad sí que existen contextos y ambientes donde te pueden tratar bien y no hay que aceptar bajo ningún criterio el abuso.

Les recomiendo que se hagan una lista de cómo creen que merecen ser tratados y que lo vayan poniendo en práctica también. Que pongan límites y cambien de empresa si lo ven necesario. Aunque en realidad este no es un proceso fácil.

¿Qué debería hacer una persona cuando empieza a notar que un jefe o un compañero la hace sentir culpable, ignorada o insegura? Foto:IG/deborahmur.psico

¿Qué consecuencias psicológicas puede tener trabajar durante meses o años con alguien que te manipula?

Es devastador. Se produce un deterioro de la autoestima, de la autopercepción, incluso de la capacidad de ejecución y una pérdida de un diálogo interno saludable. Te deja muy tocado.

¿Cómo se refleja fuera del trabajo esa manipulación constante?

Puede ser con un estado de ánimo bajo, no saber expresar sus emociones o ser incapaz de sentir y disfrutar. Puede incluso perder la ilusión. Y que luego, cuando llegan a casa, esa rabia y esa frustración la externalicen porque están viviendo con mucho estrés laboral. Todo depende de la persona y de su capacidad de gestión emocional. Pero está claro que al final no somos impermeables. Las cosas nos afectan y, si estamos en un ambiente en el que nos manipulan, nos machacan, se aprovechan de nosotros, al final eso se va a ver reflejado.

Si pudiera dirigirse a quienes están sufriendo abuso o manipulación en el trabajo, ¿qué les diría?

Que no normalicemos la manipulación, que podemos encontrar lugares más amables donde sí nos valoren y que bajo ningún concepto dudemos de nuestra propia capacidad y de nuestra propia percepción de la manera en que hacemos las cosas si estamos convencidos de que somos buenos trabajadores.

Fuente: www.clarin.com

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