Dalia Gutmann: “Siempre entendí la comedia desde la neurosis”


Ella, Dalia Gutmann es sinónimo de humor. Su trayectoria lo confirma. Ahora estrenó un nuevo unipersonal: No me calmo nada, con el que también recorre el país. Estará haciendo funciones en junio para continuar también durante julio, siempre los jueves a las 20.30 en el teatro Astros. Ya confirmó funciones en varias ciudades en la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Córdoba, entre otras.

—¿Qué diferencia hay entre este nuevo unipersonal y los anteriores?

—Hago mucho lío y hablo bastante de esto en el show. Dudo, soy distraída, empiezo a decir algo y luego sigo con otro tema. Este show lo estoy haciendo desde el año pasado, obviamente, por estas características de mi personalidad, lo cambio. Pero desde que lo decido hasta que lo hago pasaron seis meses. Estoy muy conforme con el título. Creo que la gran diferencia es la experiencia que una va adquiriendo con los años. Como encarar cada show, lo que se anima y arriesga.

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El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

—¿Nunca integraste elencos?

—Hice algunas experiencias con elencos, pero este género, el monólogo humorístico tiene una particularidad a la que estoy acostumbrada desde hace muchos años, ya que vengo del stand up. Estoy muy entrenada y acostumbrada a hacer unipersonales, No sé si sirvo para hacer obras de teatro. Me gusta jugar y me divierte que alguien piense en mí para un personaje, pero lo hago ocasionalmente, para una plataforma o cine. Mi vocación o lo que se aprendí a hacer, lo que me gusta y me enciende es esto: escribir comedia, desde la neurosis propia. Hacer humor con lo que me hace ruido de mi vida. Siempre la comedia entendida desde la neurosis, el sufrimiento y tratar de transformar lo que te arruina la vida en algo cómico.

—¿Hay diferencia entre los públicos, porteño, en las provincias o en el exterior?

—Estoy viajando hace mucho, más de diez años. Es algo que me parece encantador, muy cansador, pero hermoso. Nunca sentí mucha diferencia. Sí es cierto que el porteño es un público bastante ruidoso y en general no vergonzoso, quizás en alguna provincia puedan ser un poco más retraídos, pero siempre en cualquier lugar hay uno más sacado o desenvuelto. Noté que por ejemplo, que los uruguayos son más respetuosos y cuando termino te hablan de pie.

—¿Crees que hoy es igual la espectadora femenina que el masculino?

—Hace muchos años que hablo del mundo de las mujeres, es el que a mí me interesa contar, analizar y reflexionar. Me gusta mucho hacer humor con cosas que nos pasan a las mujeres, pero creo que es una buena experiencia para un hombre, para que nos entiendan un poco. Trato de contar con humor lo que para ellos son “misterios” y para nosotras son lo más común del mundo.

—¿En noviembre te esperan en España?

—Sí, empecé a ir hace tres años y ahora haré una gira por varias ciudades de España y tiene mucho encanto. Voy conociendo culturas, sociedades y costumbres gracias a la comedia. Además España tiene la mayor colonia de argentinos del mundo. Me resulta atractivo saber que una vez por año voy a visitarlos. Yendo a donde sea. Llegar a un lugar, escuchar que la gente se ríe y que se vaya del teatro con más ganas de vivir: ese es un poco el objetivo de lo que hago.

—¿Sentís que ahora cuesta más hacer reír?

—Es una pregunta que me cuesta responder. Es más difícil ser mujer y hacer humor.

Sé que siempre cuando me subo al escenario todos los que están ahí sentados e inclusive yo estamos con algún problema dando vuelta. Eso lo doy por sentado, así que trato de que eso no nos frene a ninguno.

Sin Miedo Al Mundial

A.S.

La experiencia de Dalia Gutmann le permite analizar a su público. Señala: “Algunos hombres que vienen con prejuicios a ver a esta mina si me hace reír. Después cuando se relajan y bajan la guardia son los que más se ríen. A nosotras siempre históricamente nos hace muy bien escuchar que a las otras les pasa lo mismo. No es que somos locas o estamos mal, es parte de nuestra normalidad. Antes no quedaba bien que una mujer hable de eso. Algo que se da mucho es que vienen a ver el espectáculo juntas la nieta, la madre y la abuela. Son generaciones que comparten”.

Cuando se le pregunta por la relación de las mujeres con el poder, afirma: “Estamos aprendiendo. En el mundo creo que estuvimos muchos años al margen y de a poco estamos aprendiendo a tenerlo y a hacerlo valer. El poder masculino es muy estudiado y nosotras lo ejercemos a nuestro estilo. Pasó igual en el mundo del trabajo, tuvimos que demostrar que éramos capaces. Por mi parte sólo estoy en el consejo de mi edificio. Puedo sumarme al consorcio, pero no me siento calificada para los grandes temas. Es mi máxima participación. Quizás en otro momento de mi vida, hoy todavía estoy muy pendiente de mis hijos y de todo lo doméstico”.

Asegura que no hay temáticas tabúes para hacer reír, aunque agregará: “hay infinidad de temas que no me produce ningún tipo de gracia o no le encuentro su lado humorístico”. No le teme a la competencia con el Mundial, porque cree que son muchas las no futbolísticas que tendrán ganas de ir al teatro.



Fuente: www.perfil.com

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