Cuándo es el momento perfecto para escribir después de una primera cita agradable, según la ciencia


Una reciente investigación demostró cuál es el mejor momento para mandarle un mensaje a la otra persona después de una primera cita prometedora. Y la respuesta fue sorprendente.
El estudio, compartido en la Revista de Relaciones Sociales y Personales por investigadores de la Leuphana University of Lüneburg (Alemania), analiza las decisiones de más de 500 participantes que fueron sometidos a un test creado para intentar encontrar la respuesta perfecta a una pregunta muchas veces debatida, tanto interna como externamente: ¿cómo sigo después de un primer encuentro agradable?
Se analizaron tres variables: intenciones de relación, química percibida y motivación para traducir la relación en acción, a partir de una situación hipotética de un primer encuentro agradable en un restaurante italiano y un mensajes en tres momentos distintos: inmediatamente después del encuentro, a la mañana siguiente o dos días después.
Los participantes tuvieron que votar del 1 al 9 (en escala de 1: sin interés y 9: muchísimo interés) para comunicar cómo reaccionarían al mensaje inmediatamente después de la cita, a la mañana siguiente o dos días después.
El estudio determinó que quienes recibieron un mensaje a la mañana siguiente fueron los que más conformes quedaron. Estos reportaron la mayor intención de buscar una relación (6,15/9), una química más intensa (6,49/9) y una máxima motivación para seguir la relación (6,86).
El peor de todos los planes resultó el esperar dos días y en el medio, como segunda opción, quedó el de enviar un mensaje instantáneamente después de la cita.
También se llegó a la conclusión de que las mujeres fueron más sensibles al momento oportuno y que los hombres se vieron menos influenciados.
Los investigadores determinaron que quienes enviaban mensajes de texto inmediatamente después de la cita pueden parecer “más necesitados”, lo que influyó en el deseo del otro de iniciar una relación. A su vez, los resultados tampoco respaldaron la estrategia de “hacerse el difícil”.
Los factores más importantes fueron la “reciprocidad” (un mensaje inmediato indicaba interés y hacía que los destinatarios se sintieran apreciados) y la “fiabilidad” (quienes enviaron mensajes a la mañana siguiente fueron considerados más confiables que quienes esperaron dos días, lo que predijo un mayor interés romántico).
El estudio se titula “Cómo el momento de enviar mensajes de texto desencadena el interés romántico después de la primera cita: un efecto curvilíneo en forma de U y sus mecanismos subyacentes” y fue publicado en la revista en febrero de este año.
Fuente: www.clarin.com



