Cristian Gerónimo, co-titular de la CGT: “El Gobierno sabe que así como está, la reforma laboral no pasa”

Con 41 años, Cristian Gerónimo es el dirigente más joven del flamante triunvirato de mando de la CGT. Su debut coincide con el fuerte rechazo de la central obrera al proyecto de reforma laboral del Gobierno. En una entrevista con Clarín, el sindicalista y titular del gremio de los empleados del vidrio insistió en el reclamo de diálogo a la gestión libertaria y advirtió que el proyecto, tal como está, no será sancionado por el Congreso. También opinó críticamente sobre las disputas internas que golpean al peronismo, pidió una renovación y valoró el perfil del pastor Dante Gebel, al que algunos sectores de la CGT ya impulsan como candidato presidencial para 2027.

-¿Por qué la CGT rechaza esta propuesta de reforma laboral que plantea el Gobierno?

-Entendemos que para cualquier modernización que necesite cada sector existe una herramienta estratégica que es el convenio colectivo de trabajo. Está demostrado que cada vez que existe una necesidad se sentaron las partes, el sector sindical y el empresario, y se pusieron de acuerdo y generaron más puestos de trabajo, dinamizaron la producción. Por eso creemos y se lo planteamos al Gobierno cuando vino con esta reforma que lo que hay que construir son ámbitos de diálogo. No desconocemos que hay un nuevo mundo de trabajo, mucho más dinámico con una perspectiva con otro tipo de velocidad, tenemos claro que hay que construir convenios que estén acordes a lo que demanda el nuevo mundo de trabajo, porque si no lo único que vamos a lograr es que cada vez vamos a representar menos trabajadores. Para discutir la reforma el Gobierno tiene que construir un ámbito de negociación que nunca existió, porque no lo fue el Consejo de Mayo, que era un consejo consultivo no vinculante y lo primero que se dijo es que todo lo que salía de ahí tenía que salir con el acuerdo de todos los sectores, pero eso no ocurrió.

Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger. Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger.

-El Gobierno insiste en que el proyecto busca especialmente integrar a los trabajadores que están en la informalidad.

-Tal cual como está redactado es malicioso porque desfinancia tanto al sistema previsional, el sistema de salud, y le planteamos a los gobernadores que también iba a desfinanciar a las provincias. Entonces para qué hacer algo que después no tiene impacto real en el mundo de trabajo, porque hoy como está la la economía, como está nuestro mercado interno, lo que se necesita es armar algo para que se dejen de perder puestos de trabajo todos los días y dejen de cerrar las empresas. Se perdieron 276.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y cerraron arriba de 20.000 empresas. El Gobierno se plantea como un gobierno abierto, aperturista, moderno, que quiere competitividad, pero hasta las grandes marcas se van todos los días de la Argentina. Y la CGT llevó sus propuestas al Consejo de Mayo pero ni una sola fue escuchada o tenida en cuenta. Y si es cómo dice Sturzenegger todo se trata de desfinanciar los sindicatos, romper las organizaciones gremiales, no vamos hacia ningún lado.

-¿Hay animosidad del Gobierno hacia los gremios con esta reforma?

-El Gobierno cree que las organizaciones sindicales son un obstáculo en su plan político y económico, y la verdad es que los sindicatos han demostrado en su historia que están a la altura de lo que demandan las circunstancias. Si nos convocan a dialogar, a negociar, aceptamos porque tenemos una responsabilidad institucional. Pero si no somos escuchados, reaccionamos con las herramientas que tenemos. Por eso decidimos un plan de acción y realizamos la marcha que tuvo una contundencia muy importante, y nos dimos la tarea de hablar con los gobernadores de los distintos espacios para transmitir que esta ley, tal cual está redactada, no tiene impacto real en la en la creación de puestos de trabajo, ni en darle beneficio a las pequeñas y medianas empresas, ni en terminar con la informalidad, y lo mismo hicimos con los bloques del Senado. Lo que decimos es que tienen que tener la predisposición de escuchar a todos los actores de la economía y de la producción, y si no nosotros la vamos a seguir rechazando o vamos a trabajar para que esta ley no pase de ninguna manera.

-Algunos dirigentes eran medio pesimistas y daban por hecho que iba a sancionarse rápidamente, sin embargo el debate se postergó y el Gobierno ahora habla de posibles cambios.

-A medida de que todos fueron leyendo y poniéndose al tanto de este proyecto se dieron cuenta que no era lo que le estaba planteando el Gobierno, que no era beneficioso ni para las empresas, ni para los trabajadores, quitar derechos en ninguna parte del mundo es beneficioso para ningún trabajador. Esto no se puede hacer con un trámite exprés, entre gallos y medianoche como planteaba, no lo pudieron hacer pasar en diciembre y creo que tampoco la van a tener fácil para aprobarla en febrero.

Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger. Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger.

Hay cosas que son muy graves, inconstitucionales, cruzan todos los límites. Lo mismo hicieron con el DNU 70, que lo frenó la Justicia, y el capítulo laboral de la Ley Bases y decime cuánto puestos de trabajo se generaron, qué impacto real tuvo en el mundo de trabajo, cero. Cuándo querés hacer las cosas por imposición y unilateralmente, no sirve. Ni a las pymes que están en una situación crítica, ni a las empresas que no pudieron pagar el aguinaldo o que están pagando los sueldos en cuotas. No necesitan ni el banco de horas, ni el FAL, necesitan que se motorice la economía, el mercado interno, que puedan producir para vender. Si hay algo que uno ve y siente es la incertidumbre y la la falta de previsibilidad que tiene nuestro país. No saben lo que va a pasar mañana. Digo, la gente no sabe si mañana va tener su trabajo, y eso es grave. Nosotros representamos a la central sindical mayoritaria en la Argentina, y tenemos un rol preponderante, estratégico, en el cual nos toca ser un actor que tenemos que discutir, no solamente los derechos y conquista de los trabajadores, sino también qué tipo de política queremos para la Argentina.

-¿Creen entonces que va a ser muy difícil para el Gobierno conseguir la aprobación de la reforma tal como está?

-Vamos a trabajar para eso. Vamos a trabajar para que este proyecto, así como está, no pase. Vamos a retomar la agenda de volver a hablar con los gobernadores, con los senadores, con todos, no nos pusimos límite. Hablamos con todos. Y el propio Gobierno ahora está abriendo la puerta, porque sabe que así como está, la reforma no pasa.

-¿En ese plan de de acción que plantean puede haber una escalada en materia de acción gremial?, ¿van a ir a un paro?

-No descartamos nada, se hará todo lo que sea necesario.

-Ya hay algunos dirigentes de la central que lo impulsan, que piden ir más a fondo.

No descartamos nada. Nos trazamos una estrategia y hasta acá entendemos que viene funcionando. Vamos a hacer todo lo que sea necesario para frenar este embate en contra del mundo del trabajo. No vamos a a desconocer que que hay compañeros que tienen posiciones más duras y que quieren que se accione a otra velocidad. Eso será tenido en cuenta. Tenemos muy claro que si hay algo que no vamos a tolerar, ni vamos a ceder es que vengan por nuestras conquistas y derechos. Esperemos que el Gobierno reflexione.

-Y en este contexto de discusión de la reforma laboral, de deterioro del empleo que menciona, ¿cómo imagina la negociación de la nueva ronda de paritarias?

-La realidad es que no vienen mal desde ahora con este gobierno, ya se venía con una caída de la economía y costaba llegar a fin de mes. Hoy cuesta llegar al día 15 porque la realidad es que los acuerdos salariales en muchos casos no terminan acompañando los aumentos de precios del transporte, los servicios, los alimentos. Entonces es muy difícil discutir los salarios con la parte empresarial, y después, cuando conseguís un acuerdo por sobre los topes que pone el Gobierno, te extorsionan con la no homologación. Los ingresos se han deteriorado muchísimo para todos y por eso decimos que acá hay algo de la economía que no está funcionando, que el modelo económico del Gobierno que privilegia la especulación financiera no está funcionando.

-¿Por qué aceptar ser parte de la conducción de la CGT en este contexto?

-Tenemos un movimiento obrero fuerte y no creo que sea menos representativo como dicen algunos. Hay cosas que corregir seguramente, y capaz que tenemos que empezar a cambiar para poder interpelar a sectores más jóvenes a los que muchas veces no llegamos. Pero la CGT cumple un rol fundamental y estratégico, tiene que ser un actor preponderante también en la discusión política. Creo que el desafío más grande que tenemos es como volvemos a vincularnos con todos aquellos sectores que muchas veces nos ven muy lejos.

-¿Cuál es la posición de los sindicalistas frente a las disputas internas que se suceden en el peronismo?

Hay muchos dirigentes a los que el árbol les termina tapando el bosque. Estamos ante un proyecto político que todos los días quiere avasallar a distintos sectores, a los jubilados, a los discapacitados, a los trabajadores y el peronismo no tiene ni la capacidad de gobernarse a si mismo. Seguimos mirando la miseria política de algunos dirigentes que solo piensan en una elección que va a suceder en dos años. Por eso la CGT tiene que ser un actor que vuelva a discutir la política, que aporte en la construcción de una alternativa y una propuesta contundente.

Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger. Cristian Gerónimo, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, en la entrevista con Clarín.
Foto: Luciano Thieberger.

-¿Hay gente dentro del peronismo que se tiene que jubilar?

-No sé si jubilarse, pero si tener la capacidad de acompañar desde otro lugar. Hay mucha gente que tiene una experiencia y un recorrido que les permite tener una mirada y una perspectiva distinta, en la cual puede aportar de esa mirada.

-¿Lo dice por Cristina Kirchner?

-Cristina es una una dirigente muy inteligente, que entiende mucho de política y que va a tener que priorizar una construcción más amplia para que el peronismo realmente pueda ser una propuesta atractiva. No sobra nadie, no hay que excluir a nadie. Pero hay que volver a construir con mucho federalismo y dejar de lado tanto la mirada desde la provincia de Buenos Aires o el AMBA para tener mucha interacción con las provincias, que es importante.

-Algunos sindicalistas piensan en la idea de un outsider para enfrentar a Milei. Usted estuvo en el lanzamiento del espacio que alienta una candidatura del pastor Dante Gebel.

-Yo fui, participé, creo que todo suma y todos tienen permitido sentir que pueden construir una alternativa política. Como hablamos de una cuestión generacional con una mirada distinta en el mundo sindical, en la cuestión política también se empieza a dar una mirada distinta de algunos actores. Hay que romper el status quo de la política y del peronismo que tiene mucho de tradicional que no funciona más. Tenemos que entender que hay que construir con un idioma distinto, hablar de manera distinta porque hoy no ganás elecciones ni con la bandera de Evita ni con la marcha peronista.

-¿Como que el peronismo necesita su propio Milei?

-El peronismo tiene la capacidad suficiente para construir un gran candidato, seguramente tiene que ser una discusión y un debate muy profundo y todos tienen que estar dispuestos a ceder cosas, hay que dejar los egos y la vanidad de lado. Si no entendemos que la sociedad nos viene diciendo no me seduce, no me convence tu propuesta, bueno es muy ingenuo también seguir chocando con la misma pared.

-¿Y Gebel puede personificar esa nueva propuesta del peronismo?

-Creo que es una persona muy reflexiva, que te hace pensar en muchas cosas. Plantea una mirada muy humanista. Es un tipo que que no viene de la política, que es algo que me parece que es lo que más atrae y llama la atención. Esto no está pasando solamente en Argentina, este tipo de fenómenos está pasando en el mundo.

-¿Pero lo ve como candidato de peronismo, lo ve dentro del partido?

-No sé, faltaría al respeto a otros dirigentes que también tienen una gran capacidad. No sé, nunca sabemos en esta Argentina. Puede ser parte de una gran confluencia de mucha fuerza y que sea la mejor alternativa para cambiar el destino de nuestro país, una alternativa que piense en cómo realmente le devolvemos la esperanza y oportunidades a la gente.

Fuente: www.clarin.com

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